SOMOS NUTRICIÓN Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Diciembre de 2010

De manera lenta, pero sostenida, crece la demanda por productos orgánicos.

Todavía la oferta es limitada y algo más cara, pero la tendencia está siendo escuchada incluso por las grandes productoras de alimentos y cadenas de supermercados.

Por Ximena González Bosque

 

Comida orgánica, alimentos biológicos, nutrición ecológica, comida natural. Los nombres son variados pero el concepto es el mismo: productos alimenticios y formas de consumirlos sin alterar la naturaleza. Más que una forma de alimentarse se trata de un concepto de vida que cada vez gana más adeptos en Chile. Esta tendencia va acompañada de mayor información, que eleva la conciencia sobre los beneficios de esta forma de producir y consumir, y también de una mayor oferta, que permite consolidar un mercado de estos productos.

Consumo

Aunque Chile está a años luz de países como Austria, Alemania o Inglaterra, donde los alimentos orgánicos representan hasta el 6% del total, las cifras confirman que se trata de un sector en alza. La superficie de estos cultivos alcanzó las 30 mil hectáreas en 2007-2008, con un incremento del 355% respecto del 2000; el número de agricultores certificados sumaban 500 el año pasado y la oferta llega a 60 productos, según la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias.

Un producto orgánico es aquel que se produce, desde su cultivo y elaboración hasta su llegada al consumidor, completamente libre de agroquímicos, hormonas y transgénicos. Es decir, la semilla no ha sido genéticamente modificada, el suelo donde es plantada no ha tenido químicos de ningún tipo (por lo menos en los últimos tres años) y el agua con que ha sido regada no contiene metales ni sustancias tóxicas. Los cultivos son cuidados con pesticidas, fertilizantes y nutrientes orgánicos, vale decir ni sintéticos ni químicos.

Los productos que requieren elaboración para llegar al mercado – los jugos, por ejemplo – también tienen un tratamiento orgánico; no se les agregan ni conservantes ni saborizantes, y los endulzantes, cuando se utilizan, deben ser absolutamente naturales.

Esta elección alimentaria tiene, sin embargo, un pero. El respeto a la naturaleza, que aparece como lo más simple, se ha convertido hoy en una práctica laboriosa y cara. La producción a gran escala con semillas modificadas para que los frutos crezcan rápido, fuertes y grandes se hace en terrenos preparados con maquinaria, abonados, desinfectados y fertilizados con químicos; sus productos son cosechados antes de la sazón (madurez) y frigorizados; envasados o conservados químicamente. Lo que hace medio siglo era lo natural, hoy se ha abandonado porque el pequeño agricultor que produce alimentos orgánicos no puede competir en precios con los productores a gran escala.

Certificación

En Chile hay dos grandes certificadoras: IMO Chile y BCS, que dan servicio al 98% de los productores nacionales, con personal especialmente capacitado.

La Ley 20.089 establece que para que un producto sea orgánico tiene que pasar por un proceso de certificación.

La comida certificada lleva un logo que corresponde a la certificadora o al SAG.

Por todo esto, elegir la alimentación orgánica es una opción de vida. El consumidor debe estar absolutamente convencido de los beneficios de alimentarse a sí mismo y a su familia con lo mejor que la tierra puede ofrecerle, y estar dispuesto – mientras el convencimiento no sea masivo – a pagar un poco más por lo que come (en promedio un 30% más). Y el productor opta también por pagar el costo que implica mantenerse dentro de un sistema tradicional que limita sus expectativas de ganancias en pro de hacer posible mantener una oferta accesible.

Los consumidores de orgánicos deben aceptar también la estacionalidad de los productos, factor que ya no es tema para la agricultura industrial. A cambio de ello, saben que lo que compran e ingieren tiene un sabor “original” que no ha sido modificado ni por manipulación genética, ni químicos, ni por el frigorífico.

No obstante, los obstáculos mencionados no han impedido que oferta y demanda de estos productos continúe aumentando (ver recuadro) y surjan, así mismo, nuevas formas de producir orgánicos.

Hoy hay más tiendas especializadas en este rubro en diferentes puntos de la ciudad. Sin duda, por los precios, estos negocios tienen más desarrollo en los sectores más acomodados; pero en sectores de ingresos medios o bajos se está dando el fenómeno de cultivos comunitarios para autoabastecimiento. Todo esto hace que en las grandes cadenas de supermercados ya comiencen a aparecer estanterías con oferta de artículos de “etiqueta verde”. (ver recuadro)

Ante aquellos que consideran que este tipo de producción es como “regresar al pasado”, debería plantearse que también es regresar a un pasado con menos alergias, sin problemas masivos de obesidad o trastornos alimentarios.

 

Oferta Orgánica

Cafeterías y restoranes

  • Chakra: Almacén, restaurante y café. Sánchez Fontecilla 534, Las Condes (234 21 38).
  • Café VOP: Comida para servir y llevar, y atención de eventos. Augusto Leguía Norte 216, El Golf (419 93 12).
  • Apio Palta: Empresa especializada en el despacho semanal a domicilio de frutas, verduras y aceite, entre otros. Luis Pasteur 6371, Vitacura (9188421).
  • Café almacén ONA: Productos 100% naturales y 100% chilenos. Rosal 386, en el barrio Lastarria. (664 82 24)
  • La cuarta pared: Gastronomía orgánica desde el desayuno. De 9 a 18:30 hrs en  Avenida Larraín 9750.
  • Natural y Orgánico: Gastronomía orgánica. Gerónimo de Alderete 591. Las  Condes

Almacenes

  • Signo tierra: Avenida Larraín 9750, local 8.
  • Emporio nacional: Bellavista 0360. Providencia.
  • Rumbos: Orrego Luco 054, Providencia. (A un costado de restorán El Huerto)
  • Organic Maker: Alonso de Camargo 6079. Las Condes
  • Tierra Viva: Dr. Johow 889-A. Ñuñoa-. Chucrut y tofu. Atiende de martes a sábado.
  • Allpamanta: Almacén y cafetería. Holanda 3362. Ñuñoa/ Constitución 50. Patio Bellavista. Providencia/ Metro Esc.Militar,Galería Sur, Local 158. Las Condes
  • Naturales y Pulentas: Luis Pasteur 6371, Vitacura

Mercados 

  • Mercado Orgánico: Punto de encuentro entre productores y consumidores. Uno está en Monseñor Escrivá de Balaguer alt. 5600. Los sábados de 8.30 a 14.00 hrs. Otro, en El Arrayán. (Pastor Fernández 16.001, The International Preparatory School).
  • Ecoferia: Aldea del Encuentro, Avenida Larraín 9750, La Reina.
  • Supermercados: Las cadenas Jumbo y Líder ofrecen una amplia gama de frutas y verduras orgánicas (tunas, zapallos italianos, tomates, espárragos, naranjas, espinacas…) y abarrotes.

 

Recetas orgánicasEnsalada de espinacas al aceite caliente (6 personas)Ingredientes:

  • 1 cebolla morada mediana
  • 10 tazas de espinacas pequeñas
  • 12 tajadas de pan integral, tostadas
  • 1 diente de ajo
  • 12 aceitunas negras grandes
  • 1 cucharada de mejorana en hojas
  • 2 cucharadas de vinagre de jerez
  • Sal y pimienta fresca
  • 8 cucharadas de aceite de olivas extra virgen

Preparación:

Pele la cebolla, córtela en cuartos y píquela a lo ancho finamente. Ponga en una fuente y cubra con agua helada por 30 minutos.

Tueste las tajadas de pan y frótelas con el diente de ajo. Mantenga calientes en el horno.

Lave cuidadosamente las hojas de espinacas y séquelas bien. En una fuente grande, mezcle las espinacas con las aceitunas, la mejorana y el vinagre de jerez. Sazone con sal al gusto.

Caliente el aceite hasta que casi humee y vuélquelo sobre la ensalada, revolviendo bien con unas tenazas. Pruebe y corrija la sazón y la acidez del vinagre, agregando más si fuera necesario. Muela pimienta sobre la ensalada y sirva con las tostadas calientes.

 

Pilaf de quinoa (6-8 personas)

Ingredientes:

  • 3 tazas de caldo de verduras
  • 1 ½ tazas de quinoa
  • 2 cucharadas de aceite de olivas
  • 1 taza de pimentón picado finamente
  • 2 tazas de zanahoria picada finamente
  • 3 cebollines picados finamente
  • 2 tazas de apio picado fino
  • sal al gusto

Preparación:

Caliente el caldo de verduras en una olla pequeña, con 2 cucharaditas de sal. Lave la quinoa en varios cambios de agua. Cuando el caldo comience a hervir, añada la quinoa, revuelva y cocine a fuego muy bajo por 15 minutos. Retire del fuego y reserve.

En una sartén grande, caliente el aceite y saltee las verduras a fuego fuerte por 5-6 minutos, revolviendo. Retire y mezcle con la quinoa. Corrija la sazón.

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