SOMOS PROPUESTAS Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Octubre de 2010

Rescatando el conocimiento del continente americano, en donde se vinculan el norte y el sur, representantes de distintas comunidades de Indoamérica se reunirán en Casablanca, en el Encuentro “Raíces de la Tierra”, entre los días 4 y 7 de noviembre.

Por Fernando Sánchez Palma, con la colaboración de Juan Guillermo Prado.

Fotografías: Helen Hughes.

A fines de los años ’60, el poeta chicano Raimundo “Tigre” Pérez, luego de realizar la Danza del Sol en Big Mountain, Arizona, recibió una visión. En ella ve una kiva (excavación gigante que representa el corazón de la Tierra), con varios ancianos y abuelas que rezan en las lenguas sagradas que el Gran Espíritu les dio a cuidar y a cultivar. Del rezo de los ancianos se empieza a manifestar la energía poderosa del espíritu de una mujer morena, que canta y entrega bendiciones a sus hijos. Al compartir estas visiones con el Consejo de Ancianos, sus integrantes instruyen al “Tigre” Pérez” para que éstas se conviertan en su misión.

En noviembre del año pasado, Heriberto Villaseñor, un discípulo del poeta, trae la ceremonia “Raíces de la Tierra”, un solo rezo, al valle de Melosilla, comuna de Casablanca, donde concurren desde Canadá hasta Isla de Pascua, el yatiri de Putre, Severo Yusco; el curandero putumayo de la Amazonia colombiana, Eustorgio Payaguaje; el mamo arahuaco, peregrino de la sierra alta de los nevados de Santa Marta, Lorenzo Seuny; Isabel Beri-beri, rezadora de la tradición oral de Rapa Nui, y otros 20 abuelos de distintas comunidades indoamericanas. Al Encuentro asisten unas 1.200 personas, quienes durante cuatro días acompañan los rezos de los hermanos mayores.

Para el segundo encuentro “Raíces de la Tierra” ya se están realizando trabajos voluntarios. Esta vez no en Melosilla, sino en el valle de Quepilcho, situado a cuatro kilómetros de la Ruta 68, que une Santiago con Valparaíso. Según uno de los organizadores, Rafael Retamales, el cambio de lugar se pensó para acercar aún más la ceremonia a las personas. Señaló: “El año pasado, gracias al apoyo del Municipio de Casablanca, transportamos cientos de personas en buses desde la ciudad o desde el santuario de Lo Vásquez. Este año el camping queda cerca de la carretera, lo que permite que un grupo se baje en la pasarela de Melosilla y en media hora caminando estará en el Encuentro.”

Cada uno de los abuelos va poniendo su sello de energía en su rezo. Ese intento queda impregnado en la “madre tierra”, en los participantes y en nuestro pueblo.

Alianza verdadera

Rafael Retamales, (30) casado con Paula, nos aprovecha de contar, además de lo operativo del encuentro, cómo llega el canto “Raíces de la Tierra” a nuestro país: “A Chile llega porque yo me voy a vivir con mi maestro Heriberto Villaseñor, y el y los abuelos que apoyan el canto sienten la necesidad de realizar una alianza verdadera entre el conocimiento del norte y del sur. Además, surge la necesidad de generar instancias con abuelos originarios, porque estaban llegando algunos abuelos que no tenían grado espiritual real o su grado era auto impuesto o no provenían de una tradición o de un linaje indígena y, sobre todo, lucrando con el conocimiento. Entonces “Raíces de la Tierra” es una ceremonia que se nutre de lo indígena verdadero pero donde concurrimos mestizos a aprender lo que nuestros abuelos americanos tienen para compartir con las nuevas generaciones”.

Una alianza salvadora

Para los ancianos y chamanes de las culturas indígenas de América del Sur, principalmente para las que tienen una relación histórica con el Imperio Incaico, estamos entrando en el ciclo del quinto Pachakuti, que dura 500 años. Según antiquísimos registros, en este tercer milenio ocurrirá la gran reunión entre la gente que es del Águila y la gente que es del Cóndor.

Está alianza de colaboración salvará a la humanidad. La profecía relata que en el principio de la vida humana, todos los seres humanos formaron parte de un mismo grupo que, al crecer, se dividió y tomaron rumbos distintos.

La gente del Águila era marcadamente intelectual y se orientó hacia las ciencias. La gente del Cóndor era fuertemente intuitiva y enfocó su vida en armonizarse con la naturaleza. En el quinto Pachakuti, la profecía recuerda que ambos grupos proceden de un origen común y deben integrar sus conocimientos para enriquecerse mutuamente. Si el águila y el cóndor vuelan juntos otra vez, ala con ala, el mundo encontrará de nuevo suequilibrio. Ni las águilas ni los cóndores podrán sobrevivir solos. Es necesaria la alquimia de una colaboración mutua. De esta reunión emergerá una nueva conciencia en el ser humano; juntos podremos resolver las crisis del mundo y traeremos a la vida un futuro sostenible para todos.

Agrega: “La ceremonia “Raíces de la Tierra” es una forma de rescate del conocimiento del continente americano, en donde se vinculan el norte y el sur del continente”.

A lo que revista Somos acota:

Esto coincide con la denominada profecía del Cóndor y el Águila…

– Claro. La profecía del Cóndor y el Águila dice resumidamente que cuando el cóndor y el águila vuelen juntos en el cielo, cuando haya una comunión y hermandad entre esos dos hemisferios, en América empezará a surgir un nuevo cambio de conciencia de todos los hermanos americanos. Y nuestro continente empezará a hacer el trabajo de cuna de la nueva civilización espiritual de la Era de Acuario.

Un solo rezo

- ¿Qué va a ocurrir los próximos días, del cuatro al siete de noviembre, en Casablanca?

– En términos descriptivos, lo que va a pasar es que muchos abuelos de muchos lugares distintos, abuelos rezadores, abuelos mágicos, maestros que trabajan para la luz, se van a unir para elevar un solo rezo al mismo tiempo, en sus lenguas originarias. Y eso significa una concentración de energía y una sanación hacia nuestra madre tierra y hacia todos los participantes, como también hacia la zona geográfica en donde se está realizando esa magia.

Estos abuelos viajan, llegan y rezan dentro de una excavación circular, originaria de los hopi de Estados Unidos, que se llama kiva, en la que hay un fuego ceremonial central, que es el que cuida el ritual, y alrededor del cual los abuelos, por la mañana y al atardecer, van rezando a las cuatro direcciones.

Cada uno de los abuelos va poniendo su sello de energía en su rezo. Ese intento de los abuelos se impregna en la “madre tierra”, en los participantes y en nuestro pueblo en general. Porque es una magia que tiene que ver con el despertar de las conciencias en el lugar adonde llega.

La kiva, excavación que representa el corazón de la Tierra, alrededor de la cual los abuelos rezan en las cuatro direcciones.

Pero, además, la ceremonia “Raíces de la Tierra” es una instancia para el ciudadano mestizo occidental que vive en una dinámica de ciudad, un poco olvidado de dónde venimos, de recuperar lo sagrado y la espiritualidad, pudiendo hacer un alto, un “break” durante cuatro días y poder encontrarse con que hay otras formas de convivencia. Hay otras formas de relación con la naturaleza, hay nuevas formas de relación entre nosotros, hay nuevas formas de relación con nuestras propias raíces. Y durante estos cuatro días vamos a practicar esto todos juntos, al mismo tiempo y bien en serio.

Y cuando pasa eso…, también ocurre un momento mágico. No sólo es la magia de los abuelos rezando en la kiva, que es lo medular de la ceremonia, pero, paralelo a esto, es una magia comunitaria que se vive en cómo preparamos los alimentos entre todos, cómo se cuidan a los niños y niñas. Es una ceremonia donde vas a ayudar y a servir, no un lugar donde vas a ir a ver un espectáculo o a vivir una experiencia desde lo ajeno. Cada participante es un componente de los ritos y, por lo tanto, existe una responsabilidad de trabajo y una responsabilidad en la convivencia y de compartir estos conocimientos.

Bajo un árbol…

Rafael Retamales, uno de los organizadores del Encuentro, abrazando al mamo arahuaco Lorenzo Seuny.

 – Además, del ritual de la kiva, ¿qué otras actividades se realizarán?

– Después de cada kiva, habrá ceremonias de temascal, un ritual de purificación. En paralelo, habrá charlas con los abuelos, intercambios espontáneos con cualquiera de ellos. Así, te puedes acercar a alguno y ponerte a charlar, que es la manera tradicional de intercambio de conocimientos a nivel oral, de forma cotidiana, sin mucho protocolo. Sentados debajo de un árbol, los abuelos trasmitiendo las leyendas ancestrales de sus pueblos. En las noches se van a exhibir documentales sobre temáticas indígenas, preferentemente de las comunidades de los abuelos. Los niños van a tener actividades paralelas todos los días.

-¿Existirán espacios para sanaciones individuales?

– Muchos de los abuelos que vienen, además de tener grado espiritual como rezadores, son curanderos. Por lo tanto, también van a ayudar a gente que tenga interés en curarse de manera personalizada.

- ¿Cuántos abuelos llegarán para el encuentro?

– Hasta fines de septiembre teníamos confirmados más de quince abuelos de distintas tradiciones indígenas americanas, pero iremos actualizando cualquier noticia en la web. También quienes quieran ayudarnos a hacer el Encuentro pueden visitar el link de trabajo voluntario, ya que esta ceremonia la hacemos entre todos.

Más información: http://www.raicesdelatierra.org

 

 

 

Taller de danzas durante una versión anterior del Encuentro del Águila y el Cóndor.

1 COMENTARIO

  1. Un gran abrazo en el espiritu del Aguila y el Condor, soy de Venezuela y formo parte de una familia que esta caminando este tiempo en el encuentro, la alianza, la hermandad y la unidad de nuestros pueblos, nos viene de gracia el poder hacer contacto con la organizaciones anteriores del encuentro del Aguila y el Condor con la intencion de que aca en Venezuela pueda ser el proximo encuentro numero 9 estariamos en capasidad y disposicion de hacerle si llega este mensaje por favor contactenme
    todos somos familia, Salud y Buen Tiempo
    Carlos Guaicaipuro

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