SOMOS PSICOLOGÍA Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Febrero de 2011

El mundo de los psicópatas

No sienten ni piensan como los demás. Su cerebro tiene un defecto que les impide tener empatía con otras personas, llevándolos a causar el daño que sea con tal de lograr lo que quieren, pero sin experimentar remordimiento. Mienten, manipulan y su único amo es el poder. ¿Conoce a alguien así?

Por Romina Azócar

Un número indeterminado de psicópatas vive entre la gente de forma desapercibida y rompiendo con la armonía del entorno, creando los enredos más tormentosos y llegando incluso a cometer crímenes.

El caso de Pilar Pérez -la imputada investigada por asesinato cuya propia familia declaró en su contra- no es tan raro como parece. Un amigo, un jefe o un hermano podrían tener esta enfermedad, que nunca ha sido enfrentada por las autoridades de salud y que causa un daño profundo en la sociedad, pero en forma silenciosa.

“La” pregunta

La siguiente pregunta, elaborada por el doctor Hare, es usada en prisión para investigaciones sobre psicópatas en Estados Unidos. Muchos asesinos en serie han respondido correctamente.

Debe leerla, pensar en la respuesta y si acierta, podría tener un grado de psicopatía:

Una mujer asiste a funeral de su madre, donde ve a un hombre que nunca ha visto antes en su vida y se enamora de él. Piensa que es el amor de su vida. El funeral termina y no se acerca a él, ni le pide su teléfono o contactos. Al día siguiente la mujer mata a su hermana.

Pregunta: ¿Por qué la mató?

Respuesta: Esperaba que el hombre apareciera de nuevo en el funeral de su hermana.

Hasta hoy no se ha encontrado una solución farmacológica o terapéutica y nadie sabe con exactitud cómo nace el problema. Las teorías científicas comenzaron hace 15 años y dicen que un psicópata podría crearse debido a la mezcla entre un mal ambiente en la infancia y la genética.

Pero aunque los últimos estudios identifican la existencia de una falla cerebral, no se sabe qué la origina. Biológicamente lo que ocurre en el cerebro es un comportamiento anormal que permite que el individuo inflija daño a sus víctimas sin sentir culpa.

Este fenómeno neurológico ha sido investigado en laboratorios gracias a una tecnología que captura la actividad cerebral en tiempo real. Sometiendo a estos sujetos a estímulos con carga emocional, como fotografías de crímenes o palabras como “violación” o “sangre”, el resultado es que un psicópata las entiende como si fueran neutras, igual que las palabras “silla” o “mesa”. Las zonas del cerebro relacionadas a las emociones simplemente no se activan como debieran y sólo lo hacen las partes relacionadas con lo lingüístico.

Un psicópata no tiene alucinaciones ni escucha voces, como un loco; su mente funciona como la de una persona normal en el área del cerebro donde se planifica una acción y en la zona encargada de controlar los impulsos agresivos. El problema estaría en alguna parte de la corteza prefrontal, que dota de sentimiento a la acción, lo que explica que la persona está consciente y sabe lo que hace pero no lo siente, y por ello es incapaz de empatizar con su víctima.

No tienen emociones y no es posible enseñárselas. Además, no sienten ningún malestar, por lo que no piden ayuda médica. Si experimentan el mundo en forma tan diferente, ¿qué hacer con ellos?


Su talón de Aquiles

De acuerdo a la psiquiatra Cecilia Lastra, la personalidad psicopática “se caracteriza por un patrón de violación a los derechos de los demás, lo que se manifiesta en una conducta que aparece desde la temprana infancia, enfatizando actitudes como deshonestidad, impulsividad, agresividad, indiferencia o falta de remordimientos tras haber dañado a otros”.

“Esa ausencia total de sentimiento de culpa es la característica fundamental para identificar a un psicópata. El sujeto carece de la visión bondadosa del mundo y su vivenciar lo vislumbra desde la posibilidad de la maldad”, explica la Dra. Lastra.

El cuestionario que da pistas…

La Escala de Calificación de la Psicopatía del doctor Hare incluye criterios seleccionados a partir de entrevistas con criminales. Si la respuesta es sí para 18 de las preguntas, el individuo debería ser considerado un psicópata.

  • ¿Es locuaz?
  • ¿Tiene encanto superficial?
  • ¿Alardea de sus títulos y su valía?
  • ¿Suele mentir con descaro?
  • ¿Solo se siente bien en puestos de dirección?
  • ¿Manipula a los demás?
  • ¿Carece de remordimiento?
  • ¿Sus afectos son superficiales?
  • ¿Su carácter es inestable?
  • ¿Carece de empatía con los demás o es insensible?
  • ¿Carece de amigos de la infancia?
  • ¿Es promiscuo? ¿Es irresponsable?
  • ¿Tiene tendencia al aburrimiento?
  • ¿Su estilo de vida es parasitario?
  • ¿Tiene reacciones poco meditadas?
  • ¿Tiene mala memoria? ¿Tiene problemas conductuales precoces?
  • ¿Sus proyectos carecen de realismo?
  • ¿Su carácter es impulsivo?
  • ¿Adopta decisiones e iniciativas irresponsables?
  • ¿Ha tenido algún tipo de problemas con la ley aunque haya salido absuelto?

A nivel mundial, el psicólogo estadounidense y profesor de la Universidad de British Columbia en Canadá, Robert Hare, es una eminencia en el tema. Creó la PCL (Psychopathy Check List: lista de verificación en psicopatías), que es la prueba más utilizada hoy en el mundo para diagnosticar casos y se aplica en cárceles para diferenciar a los que son psicópatas de los que no lo son (ver recuadros).

El principal aspecto que busca la escala de Hare es la falta de empatía, característica intrínseca en el ser humano. Hace 10 años se estableció que si se aplicara en todo el mundo, se llegaría a una cifra de 1% de la población que padece psicopatía, índice similar al de la esquizofrenia. No existe un nuevo estudio, pero quizás lo peor no sea pensar en el número de casos, sino en su impacto fuera de proporciones; la familia, colegas y amigos de un solo psicópata.

Los psicópatas son considerados buenos manipuladores y astutos, ya que pueden engañar a otros, pero aunque logran entrar en el cerebro de alguien e imaginarse lo que piensa, nunca podrán comprender cómo se siente; sería como explicarle los colores a un daltónico.

Hubo un caso en EE.UU. en que un hombre era sospechoso de haber matado a ocho mujeres e iba a ser condenado por el asesinato de tres de ellas, aunque se sospechaba que había cometido todos los crímenes. Cuando le decían que pensara en las familias de las víctimas y confesara, el tipo se mostraba tranquilo e incluso iniciaba jugarretas mentales con los inspectores. Pero cuando dejaron de apelar a su sentido de lo bueno –que no lo tenía- y apelaron a su sentido de grandiosidad, diciéndole que otros habían cometido crímenes más impresionantes, él confesó.

Mente criminal

Los estudios han descubierto ciertos factores de riesgo en común que los psicópatas tienen durante su niñez, entre ellos el abandono, el maltrato paterno, la conflictividad familiar conyugal y la discriminación social.

De adulto, el psicópata tiene gran gusto por el poder y el prestigio, por lo que podría estar involucrado en campos como la política y los negocios, donde se desenvuelve como pez en el agua. Posiblemente, líderes espirituales o jefes de estado por quienes la gente da su voto reparten su carisma y se muestran encantadores para lograr sus objetivos.

Es este encanto lo que usan para maquillar su ausencia de emociones, y lo que les sirve para no ser descubiertos. Se dice que detrás de cada gran escándalo financiero hay una mente psicópata que no tiene problema en robar a miles y arruinarlos de por vida.

Y para niños

También existe una lista para padres de niños entre 7 y 14 años, con el fin de identificarlos a tiempo. Los primeros 10 puntos son típicos de chicos antisociales y que viven en pobreza o familias desestructuradas, pero si esos 10 criterios se suman a los 6 restantes, el niño puede ser un claro candidato a la psicopatía.

  • ¿Alardea de modo ostensible de sus logros?
  • ¿Se enoja cuando se le corrige?
  • ¿Piensa que él es más importante que los demás?
  • ¿Actúa sin pensar?
  • ¿Culpa a otros de sus propios errores?
  • ¿Molesta o se burla de otras personas?
  • ¿Se mete en situaciones de mucho riesgo?
  • ¿Comete actos ilegales?
  • ¿Suele no mantener amistades?
  • ¿Se aburre fácilmente?
  • ¿Es despreocupado por el rendimiento en la escuela?
  • ¿Suele no sentir culpa por algo malo que hizo?
  • ¿Suele tener emociones superficiales o que parezcan fingidas?
  • ¿Suele no mostrar sentimientos?
  • ¿Actúa de forma amable pero sin que parezca sincero?
  • ¿Suele no preocuparse por los sentimientos de los demás?

Cuando un psicópata llega a cometer un asesinato es porque alguien se cruzó en su camino y lo estorbó en la meta que quería alcanzar. La revista Scientific American Mind de octubre 2010 dio a conocer los últimos estudios del neurocientífico de la Universidad de Nueva México e investigador de la Mind Research Network, Kent Kiehl, junto con el PhD de neurociencia en la Universidad de Vanderbilt, Joshua Buckholtz, quien estudia cómo la genética influye en las personas con comportamiento antisocial y adicciones.

Luego de haber entrevistado a cientos de prisioneros, llegaron a la conclusión que la aparente insensibilidad podría ser resultado de un problema de atención, ya que un psicópata no incorpora nueva información cuando su atención está comprometida con algo más.

Así, una vez que se fijan una meta, proceden como si no pudieran bajarse del tren hasta que arribe a la estación, llegando a cometer asesinatos sin poder desistir ante factores externos, como el ruego de su víctima.

Considerando que existe la “psicopatía adquirida”, que puede ocurrir luego de un accidente que dañe el área del cerebro a cargo de la empatía, está comprobado que esta enfermedad afecta mayormente a hombres que a mujeres, por razones desconocidas.

En cuanto a los programas de rehabilitación grupal, la experiencia en Estados Unidos ha sido negativa y la opinión experta dice que incluso pueden resultar al revés, ya que al ser hábiles, los psicópatas aprenden nuevas formas de manipular y engañar a las personas, habiendo conocido sus debilidades.

Como no aprenden de sus errores, gastar en terapia no tiene sentido. Tampoco se puede realizar una labor preventiva, porque no es una personalidad corregible, y encerrarlos de por vida ha sido la alternativa usada por años, pero poco estudiada éticamente y en costos.

Para que la sociedad no quede condenada a contemplar una y otra vez cómo individuos psicópatas alteran la convivencia social y se configuran como una amenaza cotidiana, lo mejor es estar informados.

La doctora Lastra explica que si bien es una psicopatología que no tiene tratamiento, al ser un trastorno que se manifiesta desde la infancia, lo recomendable es diagnosticarlo a tiempo. “Si reconocemos a alguien así en nuestro entorno, debemos evitar al máximo involucrarnos con esa persona y alertar al resto para evitar ser su víctima”.

2 Comentarios

  1. Excelente artículo, felicito a Romina y a la Dra Lastra, quien conozco personalmente

    “Se dice que detrás de cada gran escándalo financiero hay una mente psicópata que no tiene problema en robar a miles y arruinarlos de por vida”; tal cuál, existen muchos casos de Psicopatía conocidos por todos; desde la colusión de las farmacias y el Caso la Polar hasta el asesinato a Daniel Zamudio, estos asesinos son los casos más grave ya que poseen un Narcisismo Maligno.
    Algunos psicopáticos son tan seductores que pasan totalmente inadvertidos y esto es lo más grave de esta patología

  2. Libertad de expresión. Y si hay pruebas muy convincentes desde el punto de vista científico q determina una predisposición genética.

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