SOMOS MEDIOAMBIENTE Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Febrero de 2011

Más que cualquier otro líder político o social, el Presidente de Bolivia, Evo Morales, se ha erguido como una figura que hoy lidera la postura más radical en defensa del medio ambiente, haciendo pie en las antiguas tradiciones indígenas latinoamericanas.

Por Pía Figueroa

Bolivia quedó solo; fue el único país que se opuso al acuerdo sobre cambio climático al que se llegó recientemente en Cancún, México, porque no se logró un real compromiso en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Lo que se obtuvo finalmente en la cita mexicana es un listado “voluntario” que supondría un promedio de reducciones de emisiones de entre el 13 y 17 por ciento, ante el 20 y 40 por ciento de reducción que era la sugerencia del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés).

Esta posible reducción de entre un 13 y un 17 por ciento a la que se llegó podría hacer subir cuatro grados centígrados la temperatura de la Tierra en quizás unos cien años y, por ello, no resultó satisfactoria para el gobierno boliviano. “Nuestro país no se siente aislado porque ve que en varias partes del mundo diferentes organizaciones y movimientos sociales lo están apoyando. Buscamos los intereses no políticos, ni económicos, ni diplomáticos, sino representar los intereses reales de la gente”, indicó Pablo Solón, embajador de Bolivia ante las Naciones Unidas, en conferencia de prensa sostenida en la sede de la ONU en Nueva York. “Es por eso que no tenemos miedo de estar solos”, apuntó el embajador, que alertó respecto de lo que está en juego: “El futuro de muchas vidas está en riesgo debido a este acuerdo”.

Evo Morales

Luego de los once días de negociaciones de vital importancia sostenidas para intentar revertir el calentamiento global provocado por los seres humanos, la reunión de Cancún -que se perfilaba con esperanza porque era el primer encuentro de gran importancia desde el fracaso que representó la Cumbre de Copenhague de 2009 y que se desarrollaba al final de la década más calurosa de que se tenga registro- no logró, sin embargo, el tan esperado consenso y llegó a la aprobación de un documento por parte de los representantes y delegados de 194 países, a excepción de Bolivia.

¿Por qué el vecino país tomó la resolución de no firmarlo? El presidente de Bolivia concurrió personalmente a la Cumbre de Cancún para tomar la palabra enfatizando el hecho de que los seres humanos no pueden vivir sin la Madre Tierra, pero en cambio el planeta sí puede existir sin el ser humano, “por ello, son más importantes los derechos de la Tierra que los propios derechos humanos”, dijo.

“No defiende a la vida”

Al rechazar el acuerdo alcanzado en esta Cumbre, cuya redacción final tomó veinte horas seguidas de extenuantes negociaciones, Evo Morales se presentó en un acto público organizado en la ciudad de Cochabamba y manifestó ante sus connacionales que el pacto en cuestión “no defiende a la vida”, adelantando que su país seguirá adelante y por sus propios medios en la lucha para salvar al planeta.

Consideró que esto “no hace más que repetir los errores anteriores de la cumbre climática de Copenhague, donde las naciones desarrolladas se negaron a cambiar sus políticas irracionales de industrialización, que son las que provocan la contaminación ambiental y la destrucción del mundo. Cuando debatimos, hay potencias internacionales que no quieren entender”.

Bolivia rechazó también el acuerdo de Cancún por considerar que “abre las puertas” a que se pueda sustituir en un futuro el Protocolo de Kioto, el único instrumento vinculante que hasta la fecha obliga a los países desarrollados a reducir sus emisiones, entre otros aspectos de este texto. Explicó que Bolivia no firmó el documento que aplaza el segundo período de vigencia del Protocolo de Kioto, porque considera que llevará al planeta y al ser humano hacia su extinción, y porque ese texto no defiende la vida de la naturaleza ni la de la humanidad, según informó la agencia boliviana de noticias ABI.

Asimismo, rechazó la decisión adoptada en el balneario mexicano de entregar el manejo del Fondo Verde al Banco Mundial, por ser ésta “una institución que está fuera del control de los países subdesarrollados”.

El problema del calentamiento global es más importante que los asuntos de “defensa, seguridad y las guerras”. Al insistir en la necesidad de contar con recursos en las naciones en vías de desarrollo, recordó que los presupuestos militares son quince veces superiores a lo que se requiere para enfrentar el problema del cambio climático.

“Si bien en Cancún, al igual que ocurrió ya en Copenhague, nos marginan y no toman en cuenta nuestras propuestas en defensa de la vida, nosotros seguiremos en la lucha junto al pueblo de Bolivia”, puntualizó el presidente Morales.

Reconoció, sin embargo, que día a día hay una mayor aceptación de la posición que él esgrime frente al mundo y señaló que seguirá adelante en su propósito, promoviendo nuevas reuniones para lograr que se adopten políticas que permitan vivir en armonía con la Madre Tierra.

Anticipó que durante el año 2011 organizará “otros eventos internacionales”, como fue el foro que encabezaron en abril pasado él y su colega venezolano, Hugo Chávez, con partidos y organizaciones afines, para que los “movimientos sociales” debatan sobre sus “vivencias en armonía con la Madre Tierra”.

La sagrada Pachamama

Evo explicó que el mundo debe tratar de entender la gravedad que tiene un calentamiento global, porque si llega a elevarse más la temperatura puede existir un grave peligro, tal como le sucede al ser humano cuándo se eleva por encima de su temperatura corporal promedio, los 37 grados.

El presidente Morales, que es de origen indígena, se ha ido convirtiendo en uno de los líderes mundiales que más importancia otorga al medioambiente. Fiel a las tradiciones aymara de su pueblo de origen, honra a la sagrada Pacha Mama y considera que se encuentra actualmente desgarrada por la acción depredadora del capitalismo y de las potencias industriales. Encontrándose en su segundo período de gobierno, luego de haber sido reelecto por una avasalladora mayoría, éste es uno de los temas que sin duda más lo motivan.

De hecho, en abril pasado, Bolivia organizó la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y la Defensa de la Madre Tierra que tuvo lugar en la ciudad de Cochabamba con la participación de unos treinta y cinco mil representantes de gobiernos, organizaciones internacionales y movimientos sociales provenientes de todo el mundo. Los acuerdos de ese encuentro de Cochabamba fueron llevados por el propio Morales a la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York.

Ahora que su país ha quedado solo en la posición de defensa de la Madre Tierra, Bolivia acudirá ante el Tribunal Internacional de La Haya para impugnar el resultado de la cumbre, opinando que se violó el reglamento de Naciones Unidas en la forma como fueron aprobados los documentos finales de la Cumbre de Cancún. “Su aprobación no respetó los procedimientos. Desde el momento que uno, dos o diez países no aceptan un documento, ese documento es inválido”, señaló el embajador del vecino país ante las Naciones Unidas, Pablo Solón.

Es que en la XVI Cumbre Climática, se violó el principio del consenso que venía siendo utilizado al aprobar diversas medidas, especie de “paños tibios” que no ofrecen la solución eficaz e inmediata que se requiere para frenar el avance del cambio climático, porque como asegura Evo, lo que los países industrializados quieren es “mercantilizar la tierra y utilizarla en su propio beneficio, sin reparar en el daño que hacen a la Humanidad.”

Sostiene que amar y defender a la Pacha Mama, la Madre Tierra que cobija del frío, protege del calor y alimenta con los frutos de sus bosques y los peces de sus ríos y lagos al ser humano y demás criaturas que viven en ella, es parte esencial de la cultura milenaria de los primeros pobladores de Abya Yala y sus descendientes, desde las remotas regiones del Norte hasta las sureñas tierras de la Patagonia. “Si los científicos informan que por cada año mueren al menos trescientas mil personas por los efectos del cambio climático, con este documento que han aprobado ahora, morirán por año más de un millón de seres humanos. La temperatura se elevará en más de cuatro grados Celsius y sus efectos serán devastadores”, advirtió el presidente aymara, haciendo un llamado a los pueblos del mundo para que lo apoyen en su demanda ante La Haya y solidaricen con él en la lucha ambiental que está librando. 

Palabras de Evo Morales en Cancún

 

“¿Cuál es el fondo, cuál es el tema estructural? Es el capitalismo. Estamos debatiendo solamente los efectos del calentamiento global, y no sus causas. De las crisis generadas por el capitalismo, aquí venimos a discutir una, la crisis climática”, señaló Morales, al tiempo que recordó la responsabilidad de los Gobiernos para que en Cancún se adopten decisiones claves para hacer frente al calentamiento global.

“¿Cuál es nuestra responsabilidad si queremos darle esperanzas a los pueblos del mundo? Enfriar el planeta, bajar la temperatura, pero cada uno de nosotros, especialmente los Presidentes, los jefes de delegaciones, los Gobiernos, pónganse a la altura de millones y millones de familias que son víctimas del calentamiento global”, exclamó el jefe de Estado.

“Existe la obligación de las potencias de pagar la deuda ecológica, pero por encima de la deuda ecológica es más importante cambiar las causas del calentamiento global”, remarcó.

De acuerdo con Morales, “si desde esta cumbre se envía al basurero el Protocolo de Kyoto, seremos responsables de economicidios, de ecocidios y, por tanto, de genocidios, porque estamos atentando contra la humanidad en su conjunto”, enfatizó.

Ese acuerdo establece límites a las emanaciones de las naciones más ricas del mundo hasta el año 2012. El documento, aprobado en la ciudad japonesa de Kyoto en 1997 y no ratificado por los Estados Unidos, precisa el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en una media del 5,2 por ciento con respecto a los niveles alcanzados en 1990.

En opinión de Morales, “si los Gobiernos no hacen lo que deben hacer para salvar al mundo del calentamiento global, serán los pueblos quienes asuman esa responsabilidad”.”Las fuerzas sociales del mundo siempre han sido fuerzas motrices que acaban con el imperio”, indicó.

El mandatario recordó algunos acuerdos de la conferencia climática de abril último en Cochabamba, entre ellas “la propuesta de crear un tribunal de justicia climática para sancionar a las naciones del mundo, transnacionales o particulares que dañen el medio ambiente, así como la organización de un referendo mundial en el 2011 para cambiar el modelo capitalista de sobreconsumo y sobreproducción”.

Así mismo, recordó cómo bajo el paraguas de Naciones Unidas se fomentaron las declaraciones de los derechos humanos y de los pueblos indígenas; sin embargo, para este milenio el organismo internacional tiene pendiente aprobar los derechos de la Madre Tierra.

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