SOMOS SABIDURÍA DE AYER Y HOY Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Septiembre de 2011

Cuando la isla mágica se separó del continente, hace aproximadamente 14.000 años, se produjo uno de los acontecimientos más misteriosos del planeta y que el pueblo williche está por comenzar a contar.

 Por Juan Carlos Viveros Kobus *

Algo está sucediendo en la isla de Chiloé en este momento del tiempo. Algo profundo y trascendental. Algo que tiene que ver con el origen y el nacimiento de ese pedazo de tierra, pero no sólo con eso, sino también con nuestro origen, con quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos.

El sitio de Puente Quilo En el año 1995, mientras don Serafín González realizaba una excavación en el patio de su casa, descubrió el sitio arqueológico de Puente Quilo. Debajo de la tierra aparecieron diversos artefactos, como puntas de proyectil, hachas de piedra y varias osamentas humanas momificadas. Este hallazgo fue comunicado al Museo Regional de Ancud, entidad que entregó los antecedentes a un equipo de especialistas de la Universidad de Chile, el que se hizo cargo de la investigación científica del sitio.

La isla guarda por milenios un conocimiento tan antiguo como la existencia misma del ser humano sobre el planeta. Un conocimiento sobre cómo vivir, cómo enfrentar estos nuevos tiempos, y que nos llama a equilibrar lo que somos con lo que hacemos -nuestros aspectos interiores y exteriores-, a lograr nuestra unidad como personas, seres humanos, en este instante cósmico.

Tiempos especiales

Son éstos tiempos especiales. Lo dice la Madre Tierra, lo dicen los árboles, lo dicen las estrellas. Es un momento en que se está cerrando un ciclo dentro de otro ciclo mayor. Momento de cambios, cambios profundos, a todo nivel.

Tiempo en que nos estamos dando cuenta, abriendo los ojos, despertando de un largo sueño que tiene sus orígenes en la mente humana y la experiencia vivida, en ciertas creencias que hace no muchas lunas el ser humano adoptó como cosmovisión, como su manera de ver y entender el mundo. Forma que jamás otra cultura antigua compartió y que ahora está arrojando sus frutos visibles en la destrucción del planeta y el olvido de la sabiduría perenne o ancestral que tan celosamente guardaron pueblos originarios en toda América y el mundo, incluyendo la isla de Chiloé.

Pueblo williche de la isla preparando una de sus ceremonias.

El comienzo del misterio

Esta es una larga historia, que comienza hace unos 14.000 años, momento en que hubo uno de los más grandes cambios en nuestra geografía planetaria, momento de deshielos y diluvio universal, que está reflejado en la Biblia y también en la mitología, con Ten Ten Vilú y Kay Kay Vilú, tiempo en que nace el misterio y la magia, pues es cuando nace la isla de Chilwe (Chiloé).

En ese tiempo, la isla se separa del continente debido al agua proveniente de hielos que cambian de estado; y así, aparece en la geografía planetaria. Una vez que retroceden los hielos, caen las aguas al mar interior, se forma el canal de Chacao y se crea uno de los ecosistemas vitales para la conservación del planeta, la ecorregión chilota. Como resultado de este evento, comienzan a aparecer en ese hábitat bosques nativos, delfines únicos, flora y fauna que tiene carácter sagrado para sus habitantes primigenios.

Los primeros “klanes”

Las pisadas de Monteverde, en Puerto Montt, certifican huellas y conchales de personas que vivían en “klanes”, hace 13.500 años, seguramente los primeros habitantes de la isla. Estos se conocerían más tarde como williches, quienes serían los invitados de honor a esta fiesta de la vida que había comenzado en aquellos tiempos con el aislamiento de semejante porción de tierra.

Más adelante llegan al norte de la isla, al sector de Puente Quilo, en la comuna de Ancud, dando referencia de ello 18 sitios arqueológicos y momias encontrados, algunos de los cuales datan de 4.200 años a.C., según mediciones con carbono14.

Al encontrar tal lugar, exuberante de belleza y vida, este pueblo williche, originalmente nómada, decide asentarse en el terruño, aislado por la misma Madre Naturaleza. Comienza entonces a desarrollar las actividades que le exigen su propio instinto y sus necesidades de supervivencia. Alimentación, construcción de “rukas” y labores de pesca, caza y agricultura serían las primeras ocupaciones del recién establecido pueblo.

En la realización cotidiana de sus tareas, contemplando y observando profundamente el espacio en que vive, este primer habitante empieza a darse cuenta y a tomar conciencia de su entorno y de ciertos acontecimientos que se repetían de luna en luna.

“Ruka” williche en Ancud. (Fotografía: Juan Carlos Viveros.)

Cosmovisión williche

Este contemplar los movimientos y acontecimientos de la naturaleza da nacimiento a los principios que rigen su cosmovisión, su manera de entender el mundo y de vivir en él. Al pensamiento espiral y al tiempo cíclico, pensamiento y tiempo en que el williche se ve a sí mismo como parte de esa totalidad donde todo está vivo, interrelacionado e interconectado, donde todo se complementa y todo debe ser recíproco.

Estos principios son los que rigen su manera de ver y sentir el universo, y a ellos se remiten sus religiones y creencias más sagradas. Nada escapa a estos principios, que incluyen hasta el Sol central del cosmos y la creación misma.

“Al principio del tiempo, en la época de la Creación, también apareció nuestro pueblo. No teníamos maestros, no teníamos instructores, no teníamos escuelas. Tuvimos que volvernos a mirar en la Creación. Tuvimos que estudiar la naturaleza. Y tuvimos que imitarla.

Toda nuestra civilización se basó en el estudio de la naturaleza. Esos fueron nuestros instructores en el principio de los tiempos. Nuestra religión apareció en esa época. Establecimos nuestras formas de vida mediante ese tipo de estudio”, cuentan los antiguos williche, ¡testimonios vivientes de lo que sus antepasados vieron y vivenciaron en ese instante preciso hace ya 14.000 años!

Secretos milenarios

Tiempo cíclico Para los williches, no hay carreras, no hay metas, porque el tiempo regresa, vuelve y es mejor cumplir con los principios que rigen el mundo, para que cuando vuelvan los otros tiempos, y sean puestas las cosas en su justo lugar, quedemos en justicia, tranquilos y felices.

Nada es azar, nada es porque sí en el cosmos. Todo tiene una causa y un efecto. La Madre Tierra decide separar a Chilwe del resto del continente. La razón: guardar sus milenarios secretos, que hasta el día de hoy son cuidados por los guardianes del conocimiento sagrado del pueblo williche, sus machis, chamanes, lonkos, quienes, de boca en boca, de voz a oído, fueron traspasando lo sabido, los hechos, lo constatado, a todos sus hijos.

De luna en luna, crecieron también los otros nativos, considerando bosques, animales y plantas; habitantes antiguos como los lagos Cucao y Huillinco, los bosques de alerce, la cordillera de Piuchén y Pirulil, los ríos Pudeto y Quempillén, mudos testigos de lo acontecido.

Con la separación de esta porción de tierra del continente, la vida guardaba sus milenarios secretos y creaba un reservorio de ella misma, un arca de Noé. Historia que sería contada en estos tiempos modernos como fábulas, cuentos, mitos y leyendas.

Padre Sol sobre el río Kimpiyan (Quempillen) (Fotografía: Juan Carlos Viveros.)

El momento presente

Luego del año 1492, aparecimos -o más bien “llegamos”- nosotros, invitados forzados a la fiesta antes descrita. Nosotros, que somos los nuevos nativos, porque también nacimos en la isla mágica, llegamos y rompimos algunas cosas; quizás en nuestra inocencia y desconocimiento de lo aquí contado, desequilibramos relaciones y redes. Pero, de alguna forma, ahora estamos despertando, estamos oyendo los llamados de la tierra, del agua, del viento y del sol para entrar a este nuevo amanecer, este nuevo cierre de ciclos, en un ambiente de respeto, hermandad, serenidad y equilibrio.

Nosotros, los nuevos indios, indios blancos, hemos llegado a re-conocer, a re-descubrir y amar esta tierra mítica, esta tierra hermosa, este espejo de la vida.

Los williches, pueblo hermano, están preocupados por la forma en que nos hemos quedado dormidos. Porque nos hemos olvidado de abrazar a los árboles, de danzar al atardecer, de encender el fuego sagrado, de extasiarnos con el vuelo de las aves y de agradecer al Sol la generosidad de la Tierra.

El tiempo es cíclico, el pasado está adelante, entonces, ahora es tiempo de que nos recuerden cómo volver a la vida, porque estos son tiempos especiales. Tiempos de crecer. Solo quien cree encuentra la luz. ¡Cuando el árbol da sus frutos, la planta florece y la oruga se convierte en mariposa, todo es posible! La vida es una ceremonia sagrada.

 

 

 

Más fotografías de Chilwe (Chiloé):

Canal de Chacao, puerta de entrada a la isla de Chilwe (Chiloé) (Fotografía: Juan Carlos Viveros.)
Kimpiyan (Quempillen) voz tsesungun (lengua williche) que significa “espíritu sabio de los antepasados”. (Fotografía: Juan Carlos Viveros.)
Atardecer en el canal de Chacao. (Fotografía: Juan Carlos Viveros.)

.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Entrada a la “komunidad” williche Koñimó Lamekura en Ancud. (Fotografía: Juan Carlos Viveros.)

 

* Juan Carlos Viveros Kobus, nativo de la Isla de Chilwe, ingeniero comercial, conferencista, místico y comunicador. E mail: [email protected]

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

.

13 Comentarios

  1. ENORMEMENTE AGRADECIDA DE SU PUBLICACIÓN YO EN LO PERSONAL LO IGNORABA Y AL MISMO TIEMPO ESTOY TAN ORGULLOSA DE MI PAÍS Y DE LOS ISLEÑOS DE CHILOE .

    ESTO LO VOY A COMPARTIR CON MIS SERES QUERIDOS ,Y CON MIS AMISTADES PORQUE ESTO DEBE ESTAR EN CONOCIMIENTO DE TODO CHILENO .

    AGRADECIDA Y MUY ORGULLOSA DE TENER ESTE ARTICULO .

    UN CORDIAL SALUDO A TODOS ..( BENDICIONES )

  2. Gracias a la revista Somos, que nos permite este espacio para mostrar la sabiduría ancestral, la sabiduría perenne, en estos tiempos especiales en que soplan vientos de cambio y son vientos solares !

    • gracias karla por compartir y opinar…es fundamental que todos estemos participando en el gran momento de cambios que vivimos, madre tierra incluida…
      en mi facebook y twitter encontrarás un espacio abierto y libre, como el viento
      para seguir aprendiendo y creciendo todos juntos
      como tripulantes de la misma nave kósmica que nos lleva a casa…
      bendiciones desde KimPiyan en la isla mágica de Chiloé !

  3. gracias juan carlos viveros y revista somos por mostrar algo tan diferente y cercano a nuestro chile querido. es un placer conocer algo tan especial de nuestra tierra chilena.

    • gracias francisco por tu mensaje
      sin duda estamos aprovechando la oportunidad para mostrar al mundo
      una filosofía de vida, una manera de ver, sentir y estar aqui !

  4. JUAN CARLOS MUCHAS GRACIAS POR TAN HERMOSO DOCUMENTAL QUE HAZ PUBLICADO …SE POSITIVAMENTE QUE YA COMENZARON LOS TIEMPOS DE CAMBIOS ,COMO TAMBIEN SE QUE YA NO SE DETENDRA E IRA DE AUMENTO EN AUMENTE ….SE DICE QUE EN LOS ULTIMOS TIEMPO TODO OJO LO VERA Y SABES ,ESTA ES LA MEJOR FORMA DE DIFUNDIRLO …..BENDICIONES Y QUE DIOS TE DE MAS SABIDURIA ,PAZ ,Y LLEGADA CON EL MUNDO ENTERO….UN BESO Y GRACIAS

    • Gracias Rosa por compartir tu sentir y paracer…son tiempos especiales para compartir lo que la vida nos va mostrando, enseñando…lo que la naturaleza nos regala en cada momento presente!
      muchas gracias por tus deseos llenos de amor y sinceridad…

  5. infinitas y eternas gracias a todas las personas que comparten la alegría del vivir y la magia de la existencia…
    infinitas gracias al archipiélago encantado de Chiloé, donde la evolución de consciencia vive!!!!

  6. Juan Carlos, muy agradecida por la enriquecedora visión que nos regalas en estos tiempos benditos. Tenemos tanta necesidad de acercarnos, fluir y regresar a esos orígenes. Con tu permiso, lo comparto.

  7. Muchas gracias Ximena por expresar, senir y compartir con nosotros esta plenitud de tener certeza total que ya es tiempo de regresar a la esencia, a la fuente, a la otra cara de la vida…
    Un cambio interior, que hará renacer a la especie humana!
    La sabiduría guardada por la madre naturaleza en Chiloé, nos conduce a ese reencuentro con nosotros mismos, la vida!

Dejar respuesta