SOMOS AUTOOBSERVACIÓN Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Abril de 2012

William Herman, director del programa YES! de la Asociación Internacional para los Valores Humanos (AIVH): Respiración y relajación, claves en una educación sin estrés

Docente con más de 30 años de experiencia, el profesor Herman ha recorrido el mundo con el único objetivo de dar a conocer una educación libre de estrés. Su visión ha ayudado a más de 10.000 estudiantes en Estados Unidos, y se ha replicado en países tan diversos como Haití, México, Sudáfrica o Argentina. El 26 de abril, Herman estará en nuestro país con la charla gratuita “Fomentando los Valores Humanos en la Educación”.

Por Camila Olivares

Bill Herman es un hombre que ha dedicado su vida a la educación. Comenzó como profesor de arte y fotografía en varias universidades y colegios de Estados Unidos, hasta que un día participó en un seminario que cambió su vida. Unas simples técnicas de respiración le hicieron replantearse la forma en cómo hacía sus clases e, inspirado por los cambios que vio en sus alumnos y en su experiencia como educador, en 2002 decidió tomar el desafío de mejorar la enseñanza que recibían miles de jóvenes y niños alrededor del mundo.

La solución de las adicciones

El Profesor Herman cree que existe una solución para sacar a nuestros jóvenes de las adicciones: “Sólo ofreciéndoles la experiencia de sentir la dicha, que sólo podrá ser alcanzada una vez que aprendan a mirar dentro de ellos mismos. La dicha viene de dentro de ellos. Un objeto o sensación la gatilla, pero la fuente de la felicidad está dentro. Una vez que tienen esa experiencia, se liberan de las adicciones”, asegura el experto.

“La adicción a sustancias externas es una forma superficial de vivir. Al experimentar estados profundos de conciencia dejas de depender de la dicha externa y te concentras en la interna”, agrega.

Así, desde ese año, Herman es el Director del programa YES!: Youth Empowerment Seminar! (Programa de Entrenamiento en Liderazgo para Jóvenes) en escuelas de la Asociación Internacional para los Valores Humanos (AIVH). En este rol ha transmitido el programa YES! por todos los continentes y en distintos contextos, especialmente en zonas de conflicto o catástrofes, como fue el caso de Nueva Orleans luego del paso del huracán Katrina, donde Herman llevó a cabo los programas para jóvenes con el objetivo de liberarlos del trauma vivido.

Durante años, Herman también trabajó en el desarrollo de un programa de liderazgo para jóvenes en Haití, el que ha sido replicado en varias partes del mundo, incluyendo México, Sudáfrica y Estados Unidos. Su visión ha ayudado a más de 10.000 estudiantes de un centenar de escuelas estadounidenses, donde el programa YES! se enseña como parte de la malla curricular.

El profesor William Herman estará en Chile durante el mes de abril (2012) para dar a conocer su visión sobre una enseñanza libre de estrés y cómo ésta influye en una mejor calidad de educación. A través de dos instancias -una charla gratuita, y un seminario para educadores y estudiantes de pedagogía-, dará a conocer su experiencia y sus conocimientos.

Nuevo estilo de enseñanza

Su visita surge gracias a la Fundación El Arte de Vivir –ONG prima hermana de AIHV-, que está presente en nuestro país desde 1998 implementando distintos programas de reducción de estrés para todas las edades. Los programas enfocados en la educación incluyen diversas técnicas de respiración y relajación para que niños y jóvenes aprendan a canalizar su energía, transformar sus emociones negativas, bajar el nivel de violencia y desarrollar su máximo potencial en un marco de liviandad y entusiasmo.

Considerando la relevancia que ha cobrado el tema de la educación en Chile, revista SOMOS quiso tener un adelanto de lo que el profesor Herman traerá a nuestro país: Un nuevo estilo de enseñanza que restituye los valores humanos gracias a un eje central: la respiración y la relajación de nuestros niños y adolescentes.

Cualquier cosa que los adolescentes hacen es reflejo de lo que ven y aprenden de los adultos a su alrededor.– ¿Qué lo motivó a trabajar esta problemática?

  • Aprendí técnicas que fueron muy efectivas para mí y luego vi que también funcionaban en muchos jóvenes con antecedentes de vida dolorosos. Vi cómo sus mentes se calmaban y eran capaces de tomar mejores decisiones en circunstancias difíciles, y que si lograban cierta disciplina, podían mantener este estado de calma y enfrentar con tranquilidad las distintas circunstancias.

Por eso decidí seguir este camino. Creo que hay muchísimos jóvenes en todo el mundo que agradecerían conocer estas técnicas para implementarlas en sus vidas y obtener a través de ellas habilidades para manejar sus emociones negativas y sus propias mentes.

– ¿Cuál ha sido su mayor logro como director del programa Yes!?

  • Un gran logro ha sido poder duplicar año a año el número de estudiantes a los que enseñamos. Por ejemplo, entre 2005 y 2006, más de 600 estudiantes recibieron los beneficios de estos programas. Luego, en 2009 y 2010 enseñamos a 5.900 estudiantes, y entre 2011 y lo que va de 2012 hemos capacitado a unos 13.000 estudiantes.

– ¿Cuáles son los factores que inciden en un comportamiento violento en los adolescentes?

Lo que más influye es el comportamiento de los adultos que los rodean. Cualquier cosa que los adolescentes hacen es reflejo de lo que ven y aprenden de los adultos a su alrededor.

Eso por una parte, porque también están los medios de comunicación. Es un hecho comprobado que los jóvenes son influenciados por los medios. Ellos idolatran los medios y creen que la televisión o las revistas muestran ejemplos de vida que vale la pena seguir.

Desgraciadamente no es así, pero la juventud se siente identificada con estos modelos y los copia aunque sean violentos, llenos de vanidad o impulsivos. Creen sinceramente en los medios, porque no conocen otra realidad.

William Herman, director del programa YES! de la Asociación Internacional para los Valores Humanos (AIVH), quien pronto estará de visita en nuestro país.

Manejo de las emociones

– ¿Y cuál cree usted que sería una solución a esta agresividad?

  • Muchos adolescentes han olvidado lo que es estar relajados y, por eso, empiezan a recurrir a drogas, alcohol o cigarros. Esto sucede porque todo nuestro estrés finalmente nos lleva a sentir emociones negativas y dolores físicos que, si no tenemos las herramientas para liberarlos, se irán acumulando hasta manifestarse a través de accesos de ira y violencia.

Creo que hay que enseñar a los jóvenes a manejar sus emociones negativas y el estrés. Para esto existe una solución simple pero efectiva, que consiste en educarlos en estas disciplinas que ofrece el programa YES! y mostrarles la experiencia de sentir una mente libre de estrés.

Además, como educadores debemos fomentar un sentimiento de pertenencia en las aulas. Para evitar el bullying, por ejemplo, es bueno enseñar a los niños desde pequeños que la diversidad se manifiesta tanto en la naturaleza como en los seres humanos. Mostrarles que el mundo entero está lleno de personalidades y cuerpos diversos, y que no hay una persona exactamente igual a otra. Esta comprensión nos abre a una nueva dimensión de aceptación y tolerancia a las diferencias.

– ¿Qué cambios ha visto en los jóvenes después de los programas YES!?

  • La mayoría se libera de su enojo. Algunos cambian su comportamiento agresivo drásticamente, muchos toman plena responsabilidad por su educación o comienzan a tener una mayor conciencia de su entorno y de la sociedad. Mejoran su concentración, su atención y las relaciones con sus compañeros.

También a nivel físico se observan cambios. Niños con asma ya no necesitan medicación, y lo más común es verlos sonreír más. Me dicen que tienen más esperanza, y cuando terminan el curso siempre me comentan que sienten que a partir de ese momento pueden lograr todo lo que se propongan.

A la fuerza no funciona…

– Según su visión ¿qué debe tener en cuenta un padre al manejar a su hijo adolescente?

  • Hay que pensar que los adolescentes están pasando por muchos cambios y apenas logran comprender lo que les ocurre a nivel físico, mental y emocional. Muchas veces son ollas a presión a punto de explotar, por lo tanto para tratar con ellos debemos ocupar todas nuestras habilidades y en muchas ocasiones buscar una forma indirecta de acercamiento.

Para mí existe una ley universal que dice: “lo que resiste persiste”. Eso quiere decir que las conductas que los padres resisten de sus hijos e intentan cambiar, se potencian mucho más. Lo que sea que quieras cambiar a la fuerza y con demandas en tus hijos, generará exactamente lo opuesto a lo que deseabas. Y esto no sólo sucede con los jóvenes sino que es una ley aplicable a cualquier ser humano.

– ¿Por qué cree usted que existen índices tan altos de depresión en la juventud?

  • Porque están enfocados sólo en sus propios problemas. Cuando el foco cambia y pasan de la pregunta: ¿por qué a mí? a la pregunta: ¿qué puedo hacer por otro o por la sociedad?, entonces la depresión no puede seguir existiendo. Si parte de mi vida está enfocada en ayudar a otros, entonces la depresión no puede florecer. No puede subsistir.

La razón por la que existe la depresión en las personas es porque están pensando sólo en ellos mismos, entonces se consideran víctimas e inútiles. Yo les digo que todo lo que tengan, por muy poco que sea, en el momento en que lo pongan a disposición de los demás, florecerá y se multiplicará en la vida. Es un estado de la mente el no estar consciente de que hay muchos que te necesitan.

Fotografía: José Gabriel Feres, www.pressenza.com

Educación de calidad

– El año pasado, en Chile fuimos testigos de un fenómeno único que trascendió las fronteras y que tuvo a los estudiantes como protagonistas de protestas que paralizaron ciudades enteras demandando una educación gratuita. ¿Cuál es su opinión sobre esta situación?

  • Creo que la educación es el derecho de nacimiento de todo ser humano. Todos deberían ser educados, pues a la larga esto determina el desarrollo de una sociedad. Los estudiantes chilenos deben enfocarse en la calidad de la educación, y crear un plan sensato y efectivo para llevar a cabo sus ideales. Para esto, es necesario trabajar con las personas y no olvidar al resto de la sociedad.

Los jóvenes tienden a ser muy idealistas y se dejan llevar por algo que creen es justo, pero toda esa energía puede ser canalizada en una dirección más considerada. Sin violencia, porque la agresividad trae más agresividad.

Muchas veces no somos conscientes de cómo la agresividad o impulsividad puede afectar a todos alrededor. Desgraciadamente, podemos terminar perjudicando a la sociedad aún cuando el objetivo no fuera hacerlo. Por eso, el esfuerzo de los estudiantes debe ser por trabajar en conjunto y solucionar este problema de manera inteligente, no impulsiva.

– ¿Cuál sería su mensaje para estos jóvenes chilenos?

  • Les diría que tienen que estar enfocados, en paz, y ser coherentes. Que tienen que mostrar cierto grado de madurez si quieren ser escuchados. Creo que los jóvenes tienen la energía para lograr cambios importantes en la sociedad, pero deben aprender a manejar y direccionar esa voluntad y enorme fuerza. En el proceso todos deben ser honrados, no pasados a llevar.

Los jóvenes son los que pueden elevar a la sociedad o hundirla, son el futuro. Y el mundo está necesitando a seres humanos que puedan revivir los valores humanos y el respeto entre ellos.

Los jóvenes son los que pueden elevar a la sociedad o hundirla, son el futuro. Y el mundo está necesitando a seres humanos que puedan revivir los valores humanos y el respeto entre ellos.

Líderes con visión

– El movimiento estudiantil chileno ha estado dirigido por jóvenes con gran liderazgo. A su juicio, ¿cuáles son las cualidades que se necesitan para ser un buen líder?

  • Un líder siempre debería respetar a sus compañeros. Un líder debería crear más líderes y tener una dirección, una visión de lo que se está haciendo. Debería aprender a escuchar y tomar decisiones basadas en un contexto más amplio, que considere no sólo lo que ellos creen es correcto, sino lo que es bueno para todos los involucrados.

Un líder debe conocer todas las versiones, todos los puntos de vista antes de decidir. Y debe apoyar y cuidar de los otros.

– ¿Qué cambios sería positivo realizar en los sistemas educativos para mejorar la calidad?

 

  • Un excelente agente de cambio sería el poder introducir los valores humanos como parte de la malla curricular. Debemos ocuparnos más de nuestros alumnos, de su bienestar físico, mental y emocional.

En otras palabras, si elevas valores humanos como la responsabilidad, el respeto, la compasión, la generosidad y la consideración, y entregas a los niños herramientas fisiológicas que apoyen estos valores, entonces puedes cambiar su estado mental. Crearás un alumno integral que se podrá desenvolver en situaciones difíciles y desafiantes, y eso se logra fácilmente a través de la respiración.

– ¿Cómo cree usted que podemos ayudar a la aceptación entre los niños y jóvenes?

– Tendemos a quedarnos en nuestra zona de comodidad, pero la verdad es que el mundo es pura diversidad, y si no educamos en valores humanos, luego, al crecer, sentirás que existe una separación entre tú y el resto. Entonces, identificas y calificas a las personas por su aspecto, raza o religión y no por lo que realmente son.

Hay que mostrar a los niños lo enriquecedor que es tener amigos diferentes. Generalmente, sólo tenemos tres o cuatro amigos en la escuela y siempre buscamos gente parecida a nosotros. Pero si pudieras abrir tu círculo de amistades, también abrirías las posibilidades de aprender cosas nuevas, diferentes y útiles.

– ¿Cómo puede nuestra juventud sobrevivir en un mundo cada vez más competitivo?

– Tomando conciencia y asumiendo la responsabilidad que nos cabe en el estrés que tienen nuestras mentes. Luego, podremos actuar para realizar los cambios que se requieran.

Es importante que ellos sepan que pueden hacer una diferencia en este mundo y en esta vida. Cada individuo tiene el potencial de realizar esos cambios en beneficio de todos. Y si lo hacen, los demás verán en ellos un ejemplo a seguir.

 

Vivir es un arte

– ¿Cree usted que este estrés en el sistema educativo es lo que hace que a los alumnos no les guste estudiar?

– Lo que sucede es que no le encuentran sentido a lo que están estudiando. No sienten que les vaya a ser de utilidad al momento de salir en búsqueda de la felicidad.

La base del estudio es el aprendizaje. Estudio no significa acumulación de información. Saber algo de memoria no te hace más o menos inteligente. Lo importante es cómo usamos esa información y para qué.

– El estudio, el colegio o la escuela, la universidad, ocupan una gran parte de nuestras vidas. ¿Será lo que usted enseña de interés para cualquier alumno del planeta?

– Definitivamente, lo que enseñamos es útil para todos los seres humanos, pues es de suma importancia tener herramientas saludables que nos ayuden a vivir mejor. La existencia es un hecho, pero Vivir es un Arte. Ese es nuestro objetivo en la Fundación El Arte de Vivir:

Transformar las vidas de las personas, otorgándoles un mayor equilibrio mental y emocional.

Manejar la mente es la base del funcionamiento humano, y de a poco estamos abriendo esta conciencia a más personas. A través de los cursos que ofrecemos, se dan cuenta que lo primero es estar bien por dentro para disfrutar lo de afuera. Te muestra que puedes vivir la vida en su máximo potencial y entiendes que puedes vivir diferente. Más despierto, más consciente.

Entiendes que puedes ayudar a los demás, que puedes preguntarte por qué y para qué estás aquí en este planeta. Que al valorarte y sentir que puedes ser útil sacas a relucir todas tus cualidades. Que puedes ser líder y hacer un cambio. Entiendes por fin lo importante que eres y todo lo que puedes hacer por los demás. Y eso definitivamente te lleva a un nuevo nivel de conciencia.

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