SOMOS CONCIENCIA Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Mayo de 2012

José María Doria, psicoterapeuta transpersonal:“Nuestro mundo está despertando de un sueño…”

Desde España, José María Doria, un personaje quizás todavía desconocido en Chile, nos regala esta entrevista en la que podemos descubrir a un peregrino del alma que ha dedicado toda su vida a crear diferentes caminos para descubrir la puerta de entrada al crecimiento y la paz que cada uno de nosotros busca.

Por Patricia Maroñas

Hoy tenemos la gran oportunidad de entrevistar y descubrir a un personaje inédito. José María Doria, escritor, fundador de la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal y de la Fundación para la Educación y el Desarrollo Transpersonal.

Tengo el privilegio de colaborar en su proyecto como psicóloga y formadora, y puedo afirmar que su filosofía es pionera y ofrece una insospechada mirada al mundo que viene. Una nueva forma de vivir, sencilla y a la vez trascendente.

Caminar en su Escuela y en su Fundación es descubrir que esa paz y felicidad que buscamos a lo largo de nuestra vida a través de diferentes relaciones, posesiones, profesiones… está dentro de nosotros. Un “gran tesoro”, al alcance de nuestra mano, que invita a recorrer el “camino de vuelta a casa”, ese sendero del héroe, con sus pruebas y aprendizajes, para así conquistar lo que paradójicamente parece que “ya somos”.

Lo que sucede es siempre la mejor opción del Universo. José María Doria– José María, eres escritor, psicoterapeuta y fundador de la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal. ¿Cómo empezó todo?

  • Antes de responder, quiero expresar mi alegría de ser entrevistado para este público chileno con el que tengo variados y gratos vínculos… ¿Cómo empezó todo? Humm… Viviendo intensamente. Se diría que mi vida ha estado marcada por un enamoramiento de la humanidad. Reconozco que siempre me gustó el ser humano, y ya desde adolescente me encantaba preguntar y preguntar a cada rostro, con el secreto anhelo de descubrir, tal vez de… descubrirme.

– ¿Cómo te definirías? ¿Cómo terapeuta, escritor, viajero, formador…?

  • ¡Como nada de ello!, ja, ja. En anteriores etapas de la vida, me he visto presentándome de variadas formas. En alguna ocasión he mostrado mi parte viajera y aventurera; en otras, fue el buscador y el peregrino. También me presenté como escritor y conferenciante, e incluso me he llegado a mostrar como experto en educar emociones y acompañar procesos de crisis.

Se supone que para dar contenido a este espacio deberé primero guardar silencio y preguntarme ¿Quién soy? Y aunque tenga tentaciones de entrar en el silencio más profundo como respuesta, te diré que no quisiera soslayar aspectos de mi persona. Por ello, para responder a esta magna pregunta, lo coherente con mi investigación sería decirte: ¿Qué quién soy?, pues, verás: “Yo soy tú”.

José María Doria: “No creo ser lo que figura en mi pasaporte. Descubrir la identidad esencial forma parte de la Aventura, y esa es común a todos los seres, a todo el Universo, simplemente ES” Descubrir la identidad esencial forma parte de la Aventura, y esa es común a todos los seres, a todo el Universo, simplemente ES”

El tesoro que buscamos

– Pero, ¿en qué quedamos, entonces?

  • Quizás, a estas alturas, te preguntes si continuar leyendo… Pues bien, en esta etapa de la vida y con barba cada día más blanca, me siento eslabón hacedor de mis últimos hijos: la Escuela y la Fundación, hijos queridos que trato de cuidar con el mismo cariño y entrega que el ofrecido a mis otros hijos, los biológicos. Y reconozco que al tiempo que la Escuela y la Fundación han crecido, mi consciencia con ellas también se ha expandido. En realidad, ambos, la Escuela y yo, hemos madurado en un camino hacia ese interior profundo, núcleo en el que intuyo se halla el tesoro que los seres humanos buscamos.

– Has estado con los indios huicholes, con chamanes, con lamas en Nepal… Al mismo tiempo, eres abogado, Master en Psicología, experto y pionero en terapia transpersonal, gran practicante de Zen. ¿Cuál es tu misión en la vida?

  • Mi misión es muy simple: seguir descubriendo y compartiendo lo que descubro. En realidad, para mí, el hecho de “descubrir” se ha convertido en una identidad creativa. Descubrir con los ojos de un principiante, y más tarde, compartir, como expresión directa del gran amor de mi vida que, como he señalado, es la humanidad. Me siento motivado a recorrer el proceso de despertar que late escondido dentro del corazón humano, y por ello, cuando hablo de compartir, estoy hablando de ejercitar el amor.

Ginecología del alma

– Pero, ¿quién es esta personalidad de José María Doria en la tierra de cada día? ¿Qué hay verdaderamente detrás de esas palabras?

  • En verdad, hay un profesional enamorado de la humanidad, un profesional en ejercicio de la ginecología del alma, un profesional que trabaja por la consciencia en el silencio, la vacuidad y la Presencia.

Este personaje del que hablamos realizó variados estudios académicos que iban desde el Derecho a la Psicología y la Filosofía, pasando por el mundo de la empresa… No niego que algo de todo eso habrá ayudado. Sin embargo, lo que en verdad me ha hecho profesional en el sentido de lo que afirmo ser es que a lo largo de la vida, me he mojado, arriesgando y soltando pasados, para tirarme allí donde se abrían abismos que prometían el descubrimiento de lo nuevo, el encuentro con Eso, tan creativo como sagrado.

– Y, tras tantos viajes alrededor del mundo, tras haber vivido con lamas, indios, buscadores…, ¿cómo es tu vida actualmente?

  • Vivo retirado en Kay Zen, un monasterio del siglo XXI, que, situado en la sierra de Madrid, sirve de sede para los cursos de formación de terapeutas y educadores. En este querido lugar, habitado por encinas centenarias y algunos gatos también queridos, imparto clases, escribo reflexiones sobre el vivir, y recibo algunos pacientes que solicitan mi acompañamiento. Reconozco que con más de 10 mil consultas terapéuticas a mis espaldas, este espacio privado de consultas sigue pareciéndome uno de los momentos de la semana más elevados y entrañables.

La primera piedra

– Y, ¿cómo nació la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal?

  • Tras varios años ejerciendo como consultor privado, recibí un número cada vez más creciente de solicitudes de formación de otros compañeros de profesión -psicólogos, profesores, fisioterapeutas- que deseaban integrar una visión más profunda del ser humano y aplicarla a la terapia psicológica de sus propios pacientes.

Luego de pasar varios años sistematizando mis prácticas -que integraban la ciencia occidental y la mística oriental-, me di cuenta que este material podía ser una bomba para muchos seres que, sin ser titulados académicos en el campo de la salud o la educación, tenían vocación de acompañar a otros en sus crisis y posteriores renacimientos.

En el momento en que tomé la decisión de abrir este abanico teórico práctico de formación, no solo nació un camino de autodescubrimiento, sino también la primera piedra de una Escuela que, poco a poco, atraería a interesantes profesionales al enriquecimiento del proyecto.

– ¿Cuáles son los objetivos de la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal?

  • Comunicar con eficacia todo aquello que un servidor – junto a un valioso equipo de profesionales, psicólogos, educadores, maestros zen, profesores de yoga…- venimos investigando como resultado de una vocación de búsqueda que viene de muy dentro.

En realidad, aunque la Escuela forme a terapeutas y educadores transpersonales, lo que en el fondo hace es fomentar el autodescubrimiento y la consciencia, una expansión que lleva aparejada la superación del sufrimiento al que la ignorancia y la inconsciencia nos someten.

– Como ha mencionado anteriormente, tanto en España como en todo el mundo tienen como objetivo impartir formación no solo a psicólogos o educadores, sino también a personas con vocación de servicio y anhelo de autodescubrimiento. ¿Por qué la búsqueda de estos cursos ha aumentado en los últimos tiempos?

  • El fenómeno de expansión integradora de la consciencia es imparable. Las actuales crisis personales y globales no son más que el síntoma de la deconstrucción de lo viejo, y el deseo de una nueva vida más consciente tratando de emerger. Es evidente que en el mundo está sucediendo una revolución silenciosa de la consciencia. Así que, junto a una pérdida de los valores y a una visión materialista y superficial, está emergiendo en la sociedad un despliegue silencioso de imparable despertar. ¿Causas? Las ignoro. ¿Ciclos evolutivos?, ¿procesos de orden cósmico mayor?

La dimensión profunda del ser

– ¿Qué significa realmente la palabra “transpersonal”?

  • El término “transpersonal”, que en psicología es acuñado entre otros por A. Maslow a finales del s. XX, equivale a “espiritual”. Maslow e investigadores como S. Grof, K. Wilber, W. James añadieron al campo de la psicología conductista y humanista la dimensión profunda del ser humano, dimensión solo abordada hasta entonces por las escuelas contemplativas orientales y los místicos occidentales de la cristiandad.

La psicología y la educación transpersonal no sólo abordan las pautas, conflictos y recursos que conducen al bienestar, sino que también señalan un camino de adentramiento espiritual, desde donde ser encontrados por la paz profunda y el amor que somos. ¿Hay acaso algo más sanador que el amor esencial?

– En la Escuela también es posible formar terapeutas o educadores transpersonales a distancia, a través de la modalidad on-line. ¿Piensa que esta es una forma de enseñanza tan viable como las otras?

  • Entiendo su pregunta. Daría la impresión que una formación tan sensible y rigurosa no puede ser impartida “a distancia”. En este sentido, le diré que tras una ardua investigación, hemos creado tres aspectos que hacen profundamente eficaz nuestra formación: Primero, un sistema de dinámica grupal en la red digital de carácter semanal. Segundo, una tutoría telefónica personalizada y también de carácter semanal. Y tercero, un programa de meditación en red que cada alumno sintoniza allí donde se encuentre.

Sin duda, estos tres aspectos didácticos están consiguiendo resultados que no puedo más que clasificar de sorprendentes por su alta eficacia. Es una satisfacción señalar que en nuestra página web española, tenemos varios cientos de testimonios de alumnos que así lo expresan.

La vida que el corazón anhela

– ¿Qué es lo que hace que una persona sea totalmente sana?
Ya de entrada, cada vez que escucho la palabra “sano”, me gusta señalar dos cuestiones: Primero, me pregunto si en realidad hay un ser humano plenamente sano en el seno de esta cultura. Creo que la identidad “ego” es en sí misma una especie de enfermedad. Sabemos que el ego o mente ordinaria es un programa alojado en una mente dual y separativa que lleva implícito en su constitución determinadas dosis de carencia y conflicto. Y segundo, el término “sano”, deriva de la misma etimología que la palabra “santo”. Y salvo los santos que vemos en los altares religiosos de todo el mundo, no conozco ningún ego santo. Más bien, lo que conozco son almas grandes que, recorriendo el sinuoso camino de la vida, hacen progresivamente aflorar la verdad, la bondad y la belleza de su propia e íntima alquimia.

Escuchar sin dar respuestas ni consejos no solicitados no sólo es un acto de amor, sino también una muestra de inteligencia. José María Doria

– Hablemos un poco de sus obras. Escribió más de 7 libros, entre ellos Inteligencia del alma, Cuentos para aprender a aprender, y varios audios: Aprender a morir, Curso de iniciación a la meditación en 12 ejercicios, Serenidad… ¿Cuál es el mensaje principal que quiere transmitir a los lectores con su nueva obra, Observando y descubriendo?

  • Estos dos nuevos libros forman parte de una trilogía, de la que me falta publicar el último y tercer libro, Diario de un peregrino transpersonal, basado en experiencias personales. Con esta trilogía quiero transmitir que la vida es una “aventura de la conciencia”, parecida a un gran juego, “el juego de despertar”.

En mis últimas obras trato de compartir reflexiones sentidas y elaboradas desde una mirada con vocación de atravesar las primeras capas de lo que aparece y se muestra. En realidad, vivimos en un mundo que honra las superficies y rinde culto a las apariencias. Sabemos también que lo importante no es lo “descubierto”, sino el “descubrir”. Lo descubierto está ya realmente muerto y supone un cliché que evoca el reflejo del recuerdo y la fotocopia de lo que un día fue y ahora se difumina. El “descubrir”, por el contrario, está vivo y sucede ahora revelando el Misterio de la esencia.

Nuestro mundo está despertando de un sueño. En realidad son tiempos de volver a Casa, de adentrarse en un nivel más allá del pensamiento, en la atención plena de la presencia. Se trata de un estadio evolutivo en el que abrimos las alas para volar libres sobre las aguas, las alas de una mente atenta, enfocada y despierta. Sin duda, ya nacemos con insospechadas capacidades que permiten crear mundos en resonancia con nuestras almas, y quizás es ahora tiempo de desplegar la lucidez que somos y vivirnos con las viejas sombras trascendidas e integradas.

Pienso que ciencia y conciencia bailan en el juego malabar de una humanidad que ejerce el noble oficio del descubrirse en un eterno ahora. “Humanidad Una” que comienza a realizar la integración y el salto, al tiempo que se revela en la identidad de la pura conciencia.

Descubre, pues, viajero, peregrino y amigo de las estrellas… ¡tu propio camino!

Nuestra gran aventura

– ¿Es usted un yogui, acaso un maestro? ¿Quién es usted realmente?

No creo en los “grandes maestros espirituales”. Tras recorrer el mundo y desmitificar todas las proyecciones míticas que se realizan sobre seres extraordinarios, he llegado a la conclusión de que no hay Maestros en el sentido estricto de la palabra, sino “maestrías” que capacitan a las grandes almas. El único maestro que existe vive dentro de todo ser humano, y el gran juego está en descubrirlo.

¿Quién soy? En realidad, no creo ser lo que figura en mi pasaporte. Descubrir la identidad esencial forma parte de la Aventura, y esa es común a todos los seres, a todo el Universo, simplemente ES: Pero, si quiere que le responda algo, le diré que: “Yo soy tú”.

– ¿Qué desearía decir a los lectores de Chile?

Que “El mundo cambia cuando uno profundiza”. Apostemos, pues, por nuestro propio crecimiento personal. Y que los invito con mucho cariño a las conferencias y talleres que impartiré el próximo mes en diferentes ciudades de Chile durante el mes de mayo y junio.

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