NUESTROS CUENTOS Publicado originalmente en la edición impresa de la revista en Febrero de 2011

 

 

La piedra de la gratitud
Creo que todas las personas atraviesan momentos en los que dicen: “Las cosas no van bien” o “Las cosas van mal”. Una vez, cuando estaban pasando algunas cosas en mi familia, encontré una piedra, me senté, la tomé en mi mano y dije: “Cada vez que toque esta piedra voy a pensar en algo por lo que pueda dar gracias”. Cada mañana cuando me levanto, la cojo del vestidor, me la pongo en el bolsillo y paso revista a todas las cosas por las que estoy agradecido. Por la noche, ¿qué es lo que hago? Vacío el bolsillo y allí está de nuevo.

He tenido algunas experiencias sorprendentes con esta idea. Un surafricano me vio sacar la piedra del bolsillo. Me preguntó: <¿Qué es esto?> Se lo expliqué y empezó a llamarla la piedra de la gratitud. Al cabo de dos semanas recibí un e-mail suyo desde Suráfrica, donde me decía: <Mi hijo se está muriendo debido a una rara enfermedad. Se trata de un tipo de hepatitis. ¿Podrías enviarme tres piedras de la gratitud?> Las anteriores eran piedras normales que había encontrado por ahí, y le respondí: <Por supuesto>. Pero esta vez tenía que asegurarme de que fueran muy especiales, así que me fui a un río, escogí tres piedras adecuadas y se las envié.

Cuatro o cinco meses más tarde volví a recibir un e-mail, diciéndome: <Mi hijo está mejor, está de maravilla. Pero has de saber una cosa. Hemos vendido casi un millar de piedras de la gratitud a diez dólares cada una y hemos dedicado todo ese dinero a obras benéficas. Muchas gracias>.

Lee Brower

Asesor y especialista en creación de riqueza, escritor y maestro.

(Del libro “El Secreto”, de Rhonda Byrne. Ediciones Urano)

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