DE AQUÍ Y DE ALLÁ Publicado originalmente en la edición impresa de la revista en Julio de 2012

 

 

“Nos interesa que las personas tengan vidas con sentido”

El Ministro de la Felicidad de ese país budista estuvo de visita en Chile, donde explicó en qué consiste el Índice de Felicidad Bruta, un indicador que mide la calidad de vida en términos holísticos y psicológicos.

Por Constanza Jiménez Meza

Recientemente se realizó en Chile el Primer Encuentro de Relaciones Saludables y Felicidad, que contó con más de 80 expositores de distintos ámbitos, como psicólogos, economistas, psiquiatras y otros terapeutas, los que entregaron sus conocimientos en materia de felicidad. Entre ellos, estuvo presente el Ministro de la Felicidad de Bután, quien conversó brevemente con revista Somos sobre la experiencia de su país en este relevante aspecto de la vida.

En Bután, país asiático y budista, el Estado no sólo se preocupa del bienestar económico de las personas sino que, además, introdujo el índice de medición de su desarrollo por la Felicidad Nacional Bruta (FNB). El Ministerio de la Felicidad se ocupa de tomar medidas públicas para que sus habitantes gocen de una vida con sentido, esto es acciones como entregar una sana educación, preservar y promover la cultura y las tradiciones, crear sociedades más sanas, proteger a la familia y disfrutar del ocio, entre otras.

Dasho Karma Tshiteem, Ministro de la Felicidad de Bután durante su visita a nuestro país.

-¿Cómo ha afectado al país tener un Ministerio de la Felicidad?

-Antes de crear este ministerio, ya estábamos realizando acciones en esta dirección, para que la gente tuviese una vida con sentido y de mejor calidad.

Creo que nuestro tipo de desarrollo es muy diferente al enfoque de Occidente, porque nosotros ponemos acento en otros aspectos, preocupándonos del bienestar a través de políticas que derivan en acciones para alcanzar una sociedad más feliz. Nos interesa que las personas tengan una vida con sentido. Queremos que la gente trabaje lo necesario, duerma para descansar, disfrute del ocio y tenga tiempo para sus familias. Que las personas trabajemos 8 horas diarias, descansemos también 8 horas y contemos con 8 horas al día también para el ocio.

Nuestra políticas apuntan hacia encontrar un equilibrio, un balance entre los distintos aspectos de la vida; sin ello, distintas enfermedades nos afectan y atacan como sociedad, lo cual no nos permite ser felices.

-¿Considera necesario que los países cuenten con este Ministerio de la Felicidad?

-No sé si es necesario que cada país cuente con este ministerio, pero sí considero necesario que los países vean y vayan más allá del desarrollo económico. Deben mirar aspectos como la identidad, la familia, la cultura, cómo formamos comunidad; esos temas son importantes porque los estudios señalan que uno es feliz con los otros, compartiendo. Creo que los gobiernos deben enfocarse en estos aspectos que nos ayudan a ser más felices y potenciarlos.

Meditación y salud pública

-¿Cuán importante es la práctica espiritual para ser felices?

-En el contexto budista, es muy importante para nuestro bienestar. Creo que cualquier religión, ya sea católica, musulmana, budista, no importa cuál, es importante para nuestra felicidad, porque nos otorga un sentido de vida. Por ejemplo, nosotros en Bután tenemos indicadores para meditar en cuán beneficiosas son las plegarias en la felicidad de las personas e incentivamos la práctica de rezar. A quién se le rece depende de cada uno, no importa. Pero que le hará bien, le hará muy bien. Rezar ayuda a aliviar el stress, la ansiedad y muchos problemas psicológicos.

-Cuéntenos sobre la práctica de meditación en los colegios…

-Introdujimos la meditación en todos los colegios de Bután, para darles a los niños una herramienta eficaz para calmar sus mentes. La meditación ha resultado una muy buena política de salud pública para prevenir enfermedades mayores, reducir el stress y ayudar al bienestar general de las personas. La meditación que enseñamos en los colegios no tiene nada que ver con la religión. Lo hicimos para inculcar un hábito y un estilo de vida. De esta manera, los niños pueden lograr los beneficios de una mayor introspección y concentración, que les permiten llevar una vida más en paz y feliz.

1 COMENTARIO

  1. No creo que los índices de felicidad de la gente en Chile sean los mismos de ese país, porque no hay nada más triste que ver como un puñado de extranjeros se están llevando nuestra tierra a pedazos y el beneficio del pueblo es casi nulo…

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