SOMOS SALUD MENTE-CUERPO Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Abril de 2011

 

 

Medicina china, chi kung y tai chi: Tres mil años de sabiduría para nuestro bienestar

Vivimos hoy el privilegiado escenario de tener a nuestra disposición lo mejor de la ciencia y la tecnología occidentales, y al mismo tiempo, los conocimientos ancestrales de antiquísimas filosofías o maneras de mirar el mundo. La sabiduría china es uno de estos invaluables tesoros, y desde ese paradigma, la medicina tradicional de ese país nos ofrece hoy un importante complemento en lo que a salud integral se refiere.

Por Ximena González Bosque

La medicina tradicional china (MTC) es una práctica milenaria de esa nación asiática, desde donde se extendió por todo Oriente. Conformando el sistema médico más antiguo que la humanidad ha conocido, ha funcionado sin interrupción desde hace miles de años y es el que más pacientes atiende en todo el mundo.

El excesivo racionalismo que ha inspirado a Occidente, sobre todo en los últimos cuatro siglos, así como la religión, que ha permeado nuestras culturas, nos mantuvieron alejados hasta hace muy poco de esta sabiduría cuyos principales pergaminos están en los resultados que obtiene. No es sino en los últimos 50 o 60 años que hemos abierto las puertas a estos conocimientos y que los aceptamos como parte de una cosmovisión cuya base es una filosofía integradora que considera la unidad humana cuerpo-mente-espíritu como parte de un todo, como un elemento más del universo en el que estamos insertos.

La medicina china maneja desde hace siglos, conceptos de integridad que recién comienzan a tener importancia en Occidente.Las técnicas utilizadas antiguamente por esta medicina para mantener el equilibrio de la salud y su armonía con el medioambiente son las mismas que conocemos hoy, solo que potenciadas por el mayor conocimiento que existe de los seres humanos. Estas no incluyen el uso exagerado de los numerosos instrumentos y herramientas que, en muchos casos, han convertido a la medicina occidental en una máquina diseccionadora de partes de nuestro cuerpo, a las que se trata sin una visión de conjunto.

Dentro de la MTC se reúnen muchas prácticas que en los países del oeste del planeta se conocen casi siempre como actividades separadas unas de otras (chi kung, tai chi, acupuntura, tui na y otros). Esto obedece a la innegable diferencia cultural del medio en que se realizan, pero no por ello dejan de ser efectivas al momento de practicar alguna. Lo importante es saber que en la base de todas estas disciplinas está el propósito de conservar la salud, prevenir las enfermedades y respetarnos a nosotros mismos, a nuestros semejantes y al universo en que estamos insertos.

La MTC se fundamenta en el concepto del chi (qi o t’chi) o energía vital que recorre el cuerpo humano y es responsable de su equilibrio espiritual, emocional, mental y físico. Las fuerzas opuestas del yin (energía negativa) y el yang (energía positiva) afectan al chi y deben estar en perfecto equilibrio pues, si no, el flujo del chi se altera y ocurre la enfermedad.

Para restituir la salud, la MTC utiliza terapia de hierbas, alimentación, ejercicios físicos, meditación, acupuntura y masajes, entre otras prácticas.

Fotografía: Ricardo Aliaga Bascopé

La más popular

El Dr. Yang Jwing Ming

En este nuevo paradigma, donde el mundo moderno y la antigua sabiduría milenaria se funden para entregarnos una cosmovisión más integral sobre la existencia, encontramos a líderes como el Dr. Yang Jwing Ming, un reconocido maestro de tai chi y chi kung, quien está trabajando para reunir la ciencia moderna con estas ancestrales artes orientales.

Nacido en el Taiwán agrario, aprendió en un sistema tradicional viviendo con sus maestros en la montaña, para luego ir a EEUU a cursar un PhD en Ingeniería Mecánica. Hace 3 décadas, renuncia a su carrera como Ingeniero, para dedicarse de lleno a difundir estas prácticas. Funda la YMAA (www.ymaa.com) con 60 escuelas en 18 países, ha escrito más de 30 libros sobre estos tópicos y dicta seminarios promoviendo un estilo científico basado en evidencias, pero conservando la concepción milenaria integral y mística de estás prácticas.

Sus investigaciones, con instituciones como Harvard Medical School, están obteniendo extraordinarios resultados bajo los cánones de la ciencia occidental, despertando el interés de miles de personas en estas prácticas. Estos esfuerzos coinciden con el comienzo de una nueva era, donde la sabiduría y el conocimiento se funden en una nueva experiencia de la realidad.

En marzo pasado (2011) tuvimos la oportunidad de disfrutar de sus enseñanzas en un Seminario sobre Taichi y Chikung dictado en su Escuela en Chile con la asistencia de varias escuelas de Sudamérica, que integran una red con un rico intercambio entre ellas.

Contacto: Profesor Daniel Chadud. Escuela Cielo y Tierra (escuela de Dr.Yang en Chile). Tel: 9-895 8821, www.cieloytierra.cl

Con más de 3 mil años de antigüedad, la acupuntura es, sin duda, la más popular de las prácticas de la MTC. En “El libro de las Primaveras y los Otoños” (historia de la China del siglo VIII al siglo V a.C.), que data del año 580 antes de nuestra era, se describen muchas de estas prácticas, vigentes hasta el día de hoy.

En el Instituto Nacional de Acupuntura, que dirige el Dr. Tomás Gómez, se forman acupunturistas, pero también se da atención a los pacientes que acuden para ser tratados con MTC. “La acupuntura es una sola- explica este ‘médico chino’–, pero a lo largo de los siglos su aplicación ha ido evolucionando.” Desde luego, ya no se utilizan espinas de cactus, sino agujas desechables de acero; pero además, también la historia ha metido su mano pues en 1822 los gobernantes manchúes prohibieron la acupuntura y no fue sino hasta 1955 cuando la Revolución Cultural dirigida por Mao Zedong la restituyó señalando que: “La medicina occidental es muy buena, la oriental también lo es, pero ambas juntas son mucho mejor”.

“La reposición de la práctica conllevó un importante cambio, pues el pragmatismo de Mao hizo que su enseñanza se sistematizara y pudiera traducirse en programas computacionales y académicos susceptibles de ser impartidos en universidades de Oriente y Occidente, pero la despojó de todo elemento chamánico”, explica el Dr. Gómez. Para él, la participación de un chamán sigue siendo muy importante y por eso la incorpora dentro de las atenciones que ofrece. Se trata de un médico que, en estado de trance, realiza una observación del paciente y hace su diagnóstico. Sus poderes le permiten ver las enfermedades en el espíritu, las energías de los órganos, en los meridianos y en todo el organismo físico de manera de poder establecer el tratamiento a seguir. La exactitud del diagnóstico de este chamán supera al que los médicos modernos entregan utilizando la más avanzada tecnología, asegura el Dr. Gómez.

Dr. Yang Jwing Ming, reconocido maestro de tai chi y chi kung.

Puntos y meridianos

Por su parte, Luis Pedreros, fundador y director de la Escuela Latinoamericana de Medicina Tradicional China, que cuenta ya con más de 10 años formando profesionales de esta especialidad en Chile, y que tiene sedes en Portugal y en Argentina (Mendoza y Bahía Blanca), agrega que los meridianos y colaterales -llamados “Jing Luo”- constituyen los conductos principales por donde circulan la energía “qi” y la sangre “xue”, y que este sistema está conformado por un total de 71 canales y colaterales que cubren toda la superficie del cuerpo.

Detalla que doce de estos canales energéticos, llamados meridianos regulares, transportan la energía vital de los órganos internos; ocho son llamados vasos maravillosos y guardan la energía más sutil, tanto orgánica cono psíquica; otros doce son conocidos como meridianos musculares y controlan la energía de los músculos; doce meridianos cutáneos controlan la energía de la piel; doce meridianos llamados divergentes sirven para armonizar la energía interna y externa; y por último, quince meridianos son conocidos como vasos colaterales y conectan los distintos meridianos.

El especialista continúa explicando que los meridianos y colaterales poseen puntos de acceso llamados puntos de acupuntura, que se utilizan tanto en la acupuntura como en el masaje y en la práctica del chi kung. Estos puntos poseen características muy particulares que resuelven las desarmonías energéticas tanto del sistema del cuerpo como del espíritu. Por ejemplo, mediante los llamados puntos del espíritu, se actúa en las funciones psíquicas del paciente, utilizando los puntos en combinación con los 5 elementos. Los puntos también actúan en el sistema de la sangre y la energía de los órganos internos, llevando el yuan qi o energía nutritiva e impulsando las funciones normales de cuerpo o el espíritu.

Pedreros destaca que este sistema de conductos es patrimonio único de la MTC, y constituye una de las herramientas fundamentales para el diagnóstico y el tratamiento en las diferentes enfermedades. Actúa como primera defensa del cuerpo humano contra los factores patógenos, tanto externos como internos. En el trabajo clínico, los meridianos y puntos son vitales para restablecer la armonía energética entre la vitalidad, la energía y el espíritu, objetivo esencial de la MTC.

El Dr Tomás Gómez muestra el sistema de meridianos y puntos de acupuntura del cuerpo humano. Fotografía: Ricardo Aliaga Bascopé

No existen enfermedades

Bases científicas de la acupuntura

La acupuntura china se basa en la estimulación de puntos de nuestro cuerpo, para activar los sistemas fisiológicos y mantener la salud o tratar enfermedades. La utilización de agujas es la forma de aplicación más conocida, pero también se hace estimulación con calor, presión digital, corriente eléctrica, láser y magnetos.

Este método médico produce, con una moderada y eficaz estimulación periférica, una máxima activación del sistema neuro-inmune endógeno, liberando varios neurotransmisores que modulan la actividad del sistema neurovegetativo, con lo que hay una regulación fisiológica.

Existen evidencias cada vez mayores del papel modulador de la acupuntura en el sistema nervioso, interviniendo a través de la acción de los mismos mediadores químicos de la nocicepción (recepción de señales en el sistema nervioso central provocadas por la activación de receptores sensoriales especializados).

La función homeostática (equilibrio y autorregulación de los sistema del organismo) de la acupuntura encaja de manera perfecta en el complejo integrado por los sistemas nervioso, endocrino e inmunológico. La movilización de iones a lo largo de las membranas celulares del sistema nervioso y otras células excitables del organismo constituye el verdadero lenguaje del supremo regulador de todas las funciones. Dado que el sistema nervioso es el centro de control de todos nuestros órganos, la acción directa de la acupuntura en él explica su efectividad en una gran cantidad de enfermedades.

Para Luis Pedreros -quien se formó en Sydney en el Australian College of Chinese Medicine, y en la Universidad de MC en Guangzhou en China, de la que es profesor visitante desde hace 8 años-, “no existen enfermedades, sino personas enfermas, ya que en su conceptualización esencial, la MTC ve al ser humano, la enfermedad y su tratamiento como una unidad trialéctica, en la cual se considera la naturaleza de la enfermedad, la naturaleza del paciente y la naturaleza del terapeuta”.

Y explica que cada dolencia posee características peculiares, tales como calor, frío, expansión, contracción, vacío, exceso, etc, y que, por su parte, el ser humano afectado también posee una naturaleza única que reacciona de forma distinta a cada dolencia. Por último, en el proceso curativo interviene el terapeuta, que con su propia naturaleza, unida a sus conocimientos, actúa para establecer un principio de tratamiento único para cada persona, y también único para cada situación.

Desde noviembre de 2010, la acupuntura china constituye Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, según resolución de la UNESCO. Pero ya desde fines de la década de los 70 su eficacia fue reconocida por la Organización Mundial de la Salud, catalogándola como un método de sanación seguro y estableciendo una larga lista de padecimientos que puede tratar.

En nuestro país, la acupuntura empieza a incorporarse a los sistemas de salud pública, y en el Ministerio de Salud existe un Consejo destinado a observar su aplicación. No obstante, el Dr. Gómez – que integra este Consejo – advierte que aún es muy difícil normar su ejercicio: “No existe una regulación de la enseñanza; no existe un programa de formación básico; no existe independencia del organismo que elabora y aplica los exámenes a los nuevos acupunturistas. En nuestro instituto preparamos técnicos que deben cursar 20 meses de formación con una malla curricular amplia y muchas horas de práctica. Pero hay otras instituciones que hacen la formación dando clases los sábados durante un año o incluso algunas que lo dan como un seminario de dos o tres semanas. Sería indispensable homologar la enseñanza y fijar sus normas.”

El Dr Gómez y su amplia hierboteca. Fotografía: Ricardo Aliaga Bascopé

Chi Kung

Algo de historia…

En el año 527 d.C., un monje budista procedente de la India, llamado Bodhidharma, llegó a China a fin de transmitir las enseñanzas de Buda. Se estableció en el monasterio Shaolín, en las montañas de Song Shan, provincia de Honan. Allí meditó en silencio durante 9 años, buscando la iluminación. En ese lapso descubrió que la falta de movimiento del cuerpo y las duras condiciones climáticas de las montañas en las que se encontraba el monasterio habían causado en él y en sus discípulos, achaques, dolencias físicas y falta de concentración en las meditaciones. Para combatirlos reunió una serie de ejercicios basados en el yoga budista, en antiguos ejercicios chinos de chi kung y en su propia observación de los animales que habitaban las montañas. El ejercicio que creó fue conocido como “Las 18 Manos de Lohan” o Lohan Kung.

Aunque se sabe poco de esta secuencia de ejercicios, los historiadores de las artes marciales estiman que son los precursores del kung fu. Posteriormente, las 18 Manos de Lohan se ampliaron a 72 movimientos, y más tarde a 173. Así se formó la base del Shaolín Chuan Fa, raíz a partir de la cual se desarrollaron todas las artes marciales, entre ellas el tai chi.

El conocimiento de Lohan Kung era un tesoro guardado celosamente por los monjes de Shaolín, hasta que hace 200 años el templo fue incendiado y sólo sobrevivieron 5 monjes. Uno de ellos, el monje Choy Fook, huyó hacia Cantón y allí recibió como discípulo a Chen Heung, un habitante de la zona, miembro de una antigua familia de médicos, al que traspasó la enseñanza de todo el sistema de Kung Fu y Lohan Kung de Shaolín.

Hueng (1806-1875) perfeccionó su técnica durante 25 años y fundó el sistema de artes marciales Choy Lee Fut, cuyo heredero actual es su tataranieto Master Chen Yong Fa, quien ha sido el maestro de la Escuela de Tai Chi y Chi Kung Clásicos desde hace más de 15 años.

Tan antiguo como la acupuntura, el chi kung es una práctica que forma parte de la MTC y en la que se trabaja fundamentalmente con la energía interna de las personas para mantener e incrementar su salud. Consiste en una serie de ejercicios que, acompañados del control de la respiración, el movimiento y la mente, ayudan a prevenir enfermedades y a aumentar la vitalidad.

En la Escuela de Tai Chi y Chi Kung Clásicos, Trinidad Fariña, su fundadora, nos explica: “Esta es una actividad que cada cual realiza de acuerdo a sus propias posibilidades y estado físico, por lo tanto no hay limitación de edad para realizarla. Todos salen muchísimo mejor de lo que entraron, especialmente las personas mayores, muchas de las cuales llegan con la idea errada de que no van a poder hacerlo”.

La práctica de chi kung incluye ejercicios de estiramiento, rotaciones y torsiones, acompañados de respiraciones específicas y una activa participación de la mente, haciendo que la energía y la sangre nutran a todos los órganos internos, tonifiquen los músculos, flexibilicen las articulaciones, descontracturen y estiren la columna vertebral, alivien dolores, aclaren la mente y rejuvenezcan el espíritu.

Actualmente en China existen más de 2 mil tipos de chi kung y es una disciplina que practican no sólo los civiles, sino también los miembros del ejército, la policía y los deportistas de alto rendimiento, pues les permite serenidad en momentos de tensión y agudeza mental para pensar fríamente cuando se requiere. Además, les ayuda a tener un equilibrio físico y mental saludable que les lleva a rendir de mejor manera, dándoles armonía integral.

Trinidad aclara que en su Escuela se practica y enseña el chi kung del Sistema Lohan Qi Gong, el más antiguo y tradicional, creado por Bodhidharma en la segunda mitad del siglo V d.C, en el mítico Templo Shaolín.

 

Tanto el tai chi como el chi kung han demostrado sus positivos efectos en la salud y la armonía integral a cualquier edad. En la foto, Trinidad Fariña con dos alumnos. Fotografía: Ricardo Aliaga Bascopé
Carmen Palominos, alumna de la Escuela de Tai Chi y Chi Kung Clásicos. Fotografía: Ricardo Aliaga Bascopé

Tai Chi

Aunque pertenece al grupo de las artes marciales, el taijijuan o tai chi ha devenido en ejercicios saludables que la medicina toma también para mantener el buen estado de salud. La MTC lo ocupa por su valor para aumentar la energía y hacer permeables los meridianos a su circulación.

Sus ejercicios se emplean principalmente en forma preventiva, para la mantención general de la salud espiritual y física del ser humano, más que como tratamiento para determinadas enfermedades o dolencias. Y se ha comprobado que sus beneficios sobre la salud son mayores que los que cualquier actividad deportiva aporta a la medicina occidental. En efecto, investigaciones clínicas realizadas en el marco de la medicina occidental han evidenciado que la práctica regular del tai chi afecta positivamente la salud física y psíquica, en particular en los sistemas circulatorio e inmunológico, la percepción del dolor, el equilibrio y, en general, el control corporal, la movilidad y la fuerza.

Aunque hay diferentes estilos y escuelas de tai chi, todas ellas practican ejercicios básicos que implican movimientos individuales, posturas, respiración y meditación, los que colaboran en soltar las articulaciones, relajar el cuerpo entero y modificar poco a poco la postura de manera de evitar sobrecargas inconvenientes de las articulaciones. Para ello con frecuencia se utilizan ejercicios de los sistemas del chi kung.

Trinidad Fariña explica que fundamentalmente la diferencia entre el chi kung y el tai chi reside en que el tai chi implica desplazamientos y el chi kung no.

Contactos:

* Tomás Gómez. Instituto Nacional de Acupuntura. Tels: 634 11 20 – 665 09 77, www.medicinatradicionalchina.cl

* Luis Pedreros. Escuela Latinoamericana de Medicina Tradicional China. Teléfono: 202 8971, www.medicinachina.cl

* Trinidad Fariña. Escuela de Tai Chi y Chi Kung Clásicos. Tels: 223 20 10 – 717 55 31, www.tai-chi.cl

 

 

 

 

 

 

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2 COMENTARIOS

  1. Estoy interesada por las clases de chikung
    sobre los horarios,días .Precio , teléfono dirección.
    atte Graziella braine

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