HACIA EL CAMBIO PERSONAL Y SOCIAL Publicado originalmente en la edición impresa de la revista en Enero del 2011

 


Soy psicólogo, y me he ido por un camino bastante impopular entre los de mi profesión: el enfoque transpersonal, el único que incorpora la espiritualidad en la concepción del ser humano. Durante más de 30 años enseñé este enfoque en universidades y ya por 15 en postítulos. Obviamente, como los psicólogos intentan ser “científicos” a ultranza, esto no ha sido bien visto. Sin embargo, el enfoque conductista –el más irreductible en su apego a lo científico- ha incorporado, año tras año, cosas que los místicos, los humanistas y los transpersonales hemos sabido por décadas y a veces por siglos. El último chiste de la psicología “oficial” se llama “Psicología Positiva”, que es simplemente un plagio -con la cosmética adecuada- de lo que nosotros, a este otro lado de la valla, sabemos hace mucho. Así que mi consciencia está tranquila en lo que respecta a buscar la verdad y a la sinceridad en esa búsqueda.

Alejandro Celis Hiriart

Psicólogo transpersonal, místico y comunicador.

Twitter: @alecelish

www.transformacion.cl

¿Qué es lo que busco? Primero, depurar mis intenciones y mi claridad de visión, para intentar ver más claramente lo que es. Segundo, transmitir lo que veo, por la posibilidad de que algún semejante se sienta inspirado por eso. Tercero, contagiar a tantos seres humanos como pueda; y en lo posible, ayudar a cambiar la sociedad.

Ahora entremos al título de esta nota. Quizás alguno de ustedes se ha extrañado de que escriba tanto sobre este deporte y pensarán que erré la profesión; recién empecé a usar Twitter y no he escrito casi de ninguna otra cosa. Nunca había oído hablar de Marcelo Bielsa antes de que apareciera por este país; excepto por el proceso que llevó adelante Fernando Riera para el Mundial del 62, el Zorro Álamos con el Ballet Azul, el Colo Colo de Jozic o la Católica de Pellegrini, casi todo el resto era un asco. El medio ha sido muy poco inspirador; además, vulgar y rasca. Las barras bravas han sido digno ejemplo de eso, aunque la sociedad quizás no les ha dado reales oportunidades de ser mejores personas.

Empecé a curiosear con el trabajo de Bielsa: escuché sus conferencias, miré partidos. En breve, en 45 años viendo fútbol –de vez en cuando- en Chile, nunca había visto algo parecido ni oído a un entrenador tan honesto y dedicado a lo suyo. El tiempo me confirmó mi impresión, y por otra parte detecté a un comentarista deportivo, Felipe Bianchi, que me hacía retorcerme de la risa en la mañana en la radio Universo y que apoyaba a Bielsa a brazo partido en El Mercurio y en Chilevisión.

Son escasos los modelos como este hombre (Bielsa), que transmite valores de alto vuelo –algunos lo llaman “el último romántico”- y da exactamente lo mismo el medio donde se desenvuelva.Poco a poco, y fundamentalmente debido a un estilo único en que se mezclaban sinceridad, honestidad para reconocer errores, modestia, generosidad con sus cercanos, innovación en la búsqueda de jugadores para la selección y un nivel de trabajo absolutamente extraordinario que no dejaba lugar a la improvisación, Bielsa se ganó el corazón de los chilenos. Un verdadero fenómeno de liderazgo…, más bien, de anti-líder, porque claramente este hombre no se siente cómodo ni con la farándula ni con la prensa, sobre todo si se habla de tonterías o superficialidades. Lleno de mañas que suscitaron la simpatía y la curiosidad del público, además de generar imitadores…

Levantó a jugadores que eran suplentes en sus clubes o prácticamente desconocidos; Beausejour, por ejemplo, jugador de origen haitiano-mapuche, fue prácticamente rescatado por el entrenador desde una oscura situación, y ahora juega en Inglaterra.

Como ya casi todo el mundo sabe, nuestro desempeño en las eliminatorias de Sudáfrica y en el campeonato mismo fueron absolutamente inusuales. Lo que se vio, tanto con los jugadores como con este entrenador, fue un ejemplo inspirador para muchísimos. Luego ocurrió lo inesperado: producto de la codicia de muchos que olvidaron el cuento de la gallina de los huevos de oro –los Estévez, los Valdés, los Mackenna, y que han sido incapaces de generar éxitos similares con sus propios clubes-, junto con los accionistas de Colo Colo, entre los que se contaban o cuentan, hasta hace poco, el Presidente y el Director de Chiledeportes… -ése de la sonrisa plástica y falsa- desbancaron a Harold Mayne-Nicholls de la ANFP, y junto con esto, renunció Bielsa, quien en su integridad no podía trabajar con los mercaderes que se habían instalado.

Estévez, de la U. Católica -¿socialista?- lo criticó, porque según él, Bielsa era un “empleado de la ANFP” y no le correspondía deliberar. Interesante… Mientras uno daba lecciones de integridad, a otro se le notaban los pies de barro y el doble discurso de socialista de salón, ideología que probablemente suscribió por algún acomodo del momento.

Lo repito: son escasos los modelos como este hombre, que transmite valores de alto vuelo –algunos lo llaman “el último romántico”- y da exactamente lo mismo el medio donde se desenvuelva. ¿Es en un medio que suele ser en extremo mediocre, como el fútbol? Y le pregunto: ¿cuántos ámbitos puede mencionar usted que no lo sean? ¿La política? Ja, ja. Vea las últimas filtraciones de wikileaks si desea despabilarse. ¿Los medios? Jua, jua, jua… Y no quiero seguir nombrando instituciones, pero piénselo un poco… Todo huele a podrido, todo huele a mentira y a codicia…

Ojalá este hombre se quede, porque no sólo Chile, sino también el mundo necesitan urgentemente modelos de integridad.

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