SOMOS CONSCIENCIA Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Octubre de 2012

Sanación al ritmo de una nueva era

Poco a poco, el Reiki Unitario se está haciendo conocido en nuestro país. Su apuesta es conciliar técnicas, sanar heridas y abrir canales de energía positiva para una vida mejor, acorde con los cambios energéticos que está experimentando el planeta. Constituye, también, un nuevo camino hacia el interior, un proceso con matices mágicos que abre nuestros bloqueos, atrayendo luz…, esa que tanto necesitamos para alcanzar la armonía.

Por Carolina Montiel

Fanny Carrasco, sanadora holística especialista en Reiki Unitario

El Reiki Unitario es una evolución del Reiki en sus dimensiones tradicionales, validadas en todo el mundo por su efectividad en el tratamiento de trastornos y malestares físicos y emocionales. Su enfoque promueve un equilibrio pleno entre las personas y la armonía del planeta, entre la vibración que caracteriza a esta etapa del desarrollo humano y el despertar de una nueva consciencia.

Todo se transforma 

Reiki, del sánscrito rei (energía universal) y ki (energía vital) canaliza y transmite energía en busca de un equilibrio en cuatro niveles: físico, para disminuir dolencias y lesiones; emocional, para reducir actitudes como la agresividad; mental, para suprimir adicciones, estrés y insomnio; y espiritual, para alcanzar estados de paz, equilibrio y armonía.

Quienes lo practican aseguran que esta técnica, aceptada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), actúa en profundidad, pues aborda la raíz de los problemas, haciendo que se manifiesten para ser sanados, e insisten en que ayuda al desarrollo personal y a la expansión de la conciencia, tanto del facilitador como del paciente.

El Reiki trabaja sobre lo que cada persona necesita, gracias a que hay una intención dirigida al universo, que es canalizada por quien impone las manos. Es así como han sido evidenciados sus aportes en el tratamiento de los aparatos respiratorio, circulatorio, locomotor, digestivo, excretor y reproductor, y sobre los sistemas nervioso, endocrino y sensorial. También hay aplicaciones en plantas y animales.

Esta terapia activa el proceso auto sanador del cuerpo y la mente facilitando su regulación. En el caso de trastornos del ánimo actúa a nivel de neurotransmisores y de procesos cognitivos en pro de la resolución de conflictos. También como una vía de crecimiento personal que motiva el desarrollo de habilidades de comunicación y de aprendizaje de disciplina y voluntad, especialmente en períodos de cambio (laboral, sentimental, crisis).

En el plano físico sirve para el manejo del dolor físico al prevenir el desgaste de articulaciones y tendones y reducir el impacto de lesiones y enfermedades deportivas, mientras que en ambientes de trabajo ayuda a reducir el estrés, fomentando la cooperación y la armonía en equipos multidisciplinarios, entre otras aplicaciones.

En Chile, la técnica va, paso a paso, sumando seguidores. Es poco conocida –según expertos- debido a que no representa a una nueva escuela. Más bien apuesta a la unión de diferentes herramientas en un paquete energético que sana dolencias particulares y, de paso, aporta al bienestar general de todos.

Las iniciaciones en esta tendencia -que analiza a los seres humanos como una mezcla de geometría, color y sonido- también marcan una diferencia con la formación terapéutica tradicional, pues desaparecen los niveles tal como se conocen hoy en día. Quienes quieren especializarse en Reiki Unitario trabajan durante tres días en los que reciben una energía de maestría que debe ser integrada y evaluada tras tres intensos meses de introspección y conexión con el conocimiento energético universal.

“El Reiki Unitario es la unión del Reiki, no su división o partición en diferentes ramas o enseñanzas”. Así lo explica Ema Herrera, terapeuta y facilitadora de Unitario del Sonido desde 2008, al comentar que la tendencia reagrupa elementos de Usui, Multidimensional Shamballa y Karuna.

Esta tendencia fue canalizada en Francia por Selene y Cyrille Odon en 2001. Médico y psicólogo, respectivamente, conjugaron sus experiencias clínicas con la terapia energética. Desde 2003 se comenzó a transmitir el conocimiento canalizado en Europa y desde 2008 en Latinoamérica.

“Al igual que el Reiki tradicional –dice Ema, como una de sus representantes en el cono sur- cualquier persona puede recibirlo para tratar una amplia gama de problemas y malestares. Actúa a nivel físico, emocional y etérico”.

Para potenciar las vibraciones energéticas y sonoras se usan 25 símbolos. El terapeuta se desenvuelve, agrega Ema, “como un canal grande y puro”, durante tres sesiones de 30 a 45 minutos aproximadamente, tiempo en que la relación entre la disciplina con el ritmo y la energía general del planeta es intensa.

El Reiki Unitario “abre nuestra conciencia al amor universal, es decir, a la sanación de nuestro ser y de nuestro entorno”, asegura la profesional sobre este conjunto de saberes alineado con el comienzo de la era de Acuario y sus proyecciones.

 

Partes del universo

Fanny Carrasco, sanadora holística especialista en esta tendencia, añade que puede vivir la experiencia “toda persona que desee estar en armonía consigo misma y con el universo. El Reiki Unitario es capaz de curar por completo una enfermedad, si el paciente está comprometido consigo mismo y desea sanar”.

Alinearnos con el cosmos

Hay una serie de cambios vibracionales que expertos identifican con la llegada de la Era de Acuario. Movimientos energéticos del planeta y de los seres vivos que deben adaptarse en pro de la armonía.

Hay quienes, por ejemplo, tienen la impresión de que el tiempo pasa más rápido, conviven con un sentimiento de desorientación, sienten dolores inusuales, pierden la memoria de corto plazo, experimentan más períodos de sueño profundo y/o se sienten sobre estimulados con ruidos –por ejemplo- que antes eran casi imperceptibles, fatigas frecuentes entre otros síntomas de que algo se está reacomodando.

El Reiki, en este sentido, puede ser una vía para integrarnos con el cambio que se está gestando a nivel universal, en el desarrollo individual, social y cultural. También una herramienta para participar de una consciencia renovada que valora la prosperidad, la abundancia y la paz.

La invitación es acercarse a esta disciplina con el ánimo de reconocernos en nosotros mismos y en otros seres humanos, comprender que las dificultades tienen siempre una salida, que debemos fluir para evitar presiones que atoren nuestra energía, que debemos guiarnos al ritmo de la compasión y que tenemos el potencial para vibrar con el cosmos de una manera saludable.

La creación de esta técnica se origina en el interés por alcanzar “una total armonía con la vibración del planeta y con los fundamentos de una nueva consciencia en la que todos trabajamos para volver a la unidad” señala la terapeuta, y agrega que el Reiki Unitario parte de la base de que somos una geometría, un color y un sonido.

Esta terapia activa las 12 hélices del ADN, pues todo cuerpo material tiene un correlato interdimensional. El genoma humano o la hélice física de la información genética es la punta de iceberg de nuestra realidad esencial. Hay 11 otras capas en las que está contenida información vital para nuestra evolución. “Estas capas vibran, resuenan y pueden ser activadas a través de tonos pineales”, sostiene Fanny.

La enfermedad es causada, desde esta perspectiva, por razones hereditarias, impactos del medio ambiente sobre el campo electromagnético, radiación solar y karma, entre otras. “A través de la intención y del uso consciente del sonido sobre el campo electromagnético –agrega- restauramos patrones energéticos”.

En otras palabras, el Reiki actúa sobre los átomos que forman nuestro cuerpo, impactando entonces las unidades que nos componen. Los átomos se agrupan y crean moléculas y éstas se unen para crear las células que componen nuestra biología. “El movimiento de estas partículas genera una vibración, un sonido –explica Fanny Carrasco-. Tal vibración o tono fundamental es parte de nuestra identidad energética. El sonido es el sostén de toda vida porque toda vida vibra”.

Es así como esta tendencia se relaciona con las vibraciones que actualmente tiene el planeta, pues “somos parte de la tierra, constituidos por los mismos elementos: aire, tierra, fuego, agua y éter, y por los reinos mineral, vegetal y animal. Somos células de la Tierra; por lo tanto, si cada ser humano eleva su vibración aplicándose Reiki Unitario, el planeta eleva también la suya automáticamente”.

Fanny dirigiendo un servicio planetario el 11.11.11 en La Gran Sabana, en el límite de Venezuela con Brasil.

Esta terapia “es hermosa, efectiva, profunda, conectiva, eleva a la Unidad –dice la especialista y añade que el investigador francés Joel Sternheimer, en La música de las partículas elementales, concluye que las moléculas producen una melodía-. Por el fenómeno de resonancia se puede restaurar la frecuencia original de una molécula que no cumple su rol, restableciendo su buen funcionamiento, su salud”.

Su coterráneo Fabien Maman, músico y terapeuta, estudió los efectos de ciertas secuencias sonoras sobre células de cáncer de útero. “Sus resultados –dice Fanny- demuestran el poderoso efecto que tiene el sonido en la destrucción de células enfermas con sólo nueve 9 minutos de exposición sonora. También ha probado cómo las frecuencias estimulan las células sanas expandiéndolas, revitalizándolas y energizándolas”. Por tanto, “trabajar con el canto y el sonido es fantástico sobre todo para las personas a quienes les cuesta parar el diálogo mental. Al hacer una sesión se entra de inmediato en otro nivel de conciencia”.

Vías para liberar el corazón

Son varios los tipos de Reiki que se practican a nivel mundial. Si bien, en esencia, es una, son varias las escuelas que lo difunden. De origen oriental, se ha extendido en Occidente de la mano de Hawayo Takata, principalmente. Se destaca el Reiki Usui Shiki Ryono, el Reiki Usui tibetano, el Reiki Ryono Gakkai, el Reido Reiki Gakkai, el Gendai Reiki Gakkai, el Komyo Reiki Kai, entre otros. Lo relevante es que todas promueven el amor y el respeto.

El Reiki Unitario incorpora muchos de estos conocimientos mediante símbolos de forma multidimensional. Entre otras aplicaciones, estas herramientas permiten activar el divino femenino o Diosa; liberar energías; trabajar traumas que conducen a adicciones, dependencias y autodestrucción; transmutar sentimientos de separación; superar la hiperactividad y la falta de concentración, y acercarnos a la felicidad.

La formación –sólo presencial- se hace durante tres días, con iniciaciones a 25 símbolos Reiki: 5 de Reiki Usui (5), 2 de Reiki Karuna, 8 de Reiki Multidimensional de Shamballa y 10 símbolos Unitarios. Luego de tres meses de práctica, hay una jornada de supervisión, tras algunas de mantenimiento con el maestro a cargo para aclarar dudas y compartir experiencias.

El Reiki Unitario, como las otras tendencias, afirma que “En el Ahora”: yo confío; trabajo con honestidad; acepto mis bendiciones; estoy en paz; respeto toda vida; no interfiero. Esta actitud permite realinear nuestros centros de energía, fortalecer el sistema inmunitario, eliminar virus y parásitos, mejorar algunas funciones del sistema endocrino y dar un impulso positivo a nuestras mejores emociones para atraer tranquilidad y abundancia.

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