ELIGIENDO EL AMOR Publicado originalmente en la edición impresa de la revista en Diciembre de 2012

 

Vulnerabilidad, clave para el encuentro interno
Si somos lo suficientemente sensibles como para escuchar, el mundo alrededor nuestro estará mostrándonos en forma constante cómo vivir una vida más consciente y equilibrada. ¿Dónde puedes encontrar estos recordatorios? Hay un millón de ejemplos diferentes que nos los muestran, si estamos dispuestos a tomarnos el tiempo y escuchar. Si miramos y observamos, la vida misma pronto se transformará en nuestra mejor maestra.

Isha

Maestra espiritual y embajadora de paz,
autora de ¿Por qué caminar si puedes volar?, Vivir para volar y El amor sobre todas las cosas, de Editorial AguilarFontanar.

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Cuando estuve en Europa en mi primer tour por ese continente, mi viaje fue una experiencia hermosa, llena de contrastes: culturas, idiomas, idiosincracias y costumbres distintas.

Holanda, por ejemplo, es fascinante: con áreas enteras que fueron ganadas al mar, el país en sí mismo es el triunfo del ingenio humano. Los expertos holandeses han utilizado técnicas asombrosas para ganarle al mar.

Los diques que impiden el avance del agua fueron construidos de arena. Los ingenieros comprendieron claramente que el océano es demasiado poderoso como para pelear en su contra, y entonces, en lugar de bloquearlo completamente, permitieron que pasara a través de los diques de arena. Cuando esto sucede, del otro lado el agua sale dulce.

Esto me llevó a pensar en lo que ocurre cuando nos resistimos a los miedos y a las emociones reprimidas. Su fuerza nos puede destruir, la presión crece hasta que ya no puede ser contenida y explota en ira, en cólera, en violencia o en desesperación. En cambio, si somos vulnerables, si permitimos que nuestras emociones fluyan, se tornan más dulces, como el agua salada de los diques de arena. Entonces nuestras emociones acumuladas pueden fluir y transformarse en un río de amor. Es abrazando y aceptando las fuerzas dentro nuestro como podemos encontrar la armonía interior.

No pongas un dique de cemento a lo vulnerable que puedas ser, sólo sé real y haz todo lo opuesto a lo que haces siempre. De este modo tendrás un resultado opuesto, como los ingenieros holandeses. Sólo sé transparente y encuentra el amor por ti mismo. Hemos aprendido que ser vulnerable es ser débil, pero es todo lo contrario: la vulnerabilidad nos permite sentir, sentir lo que es, lo que hay, y en este sentir es que podemos transformarnos en más amor. Y sanar, abrazando a nuestro ser tal como es.

Requiere mucho más esfuerzo ignorar el llamado interno que descubrir el amor incondicional que hay ahí. Yo me percibía a mí misma tan desastrosa, tan necesitada; me avergonzaba tanto de mí. Aparentaba ser una mujer muy fuerte, teniendo el control de todo, hacía de todo, y cuando comencé a ir hacia adentro, pude ver en mí a esta niña con tanta necesidad, tanto abandono, tanto miedo, tanta desilusión, tanto estrés, y pude llegar a amarla exactamente como ella era… y vivir lo que floreció de eso…: mi grandeza. Y ustedes son idénticos a mí, no hay ninguna diferencia.

Tienen que amar a ese niño interno que ha creado toda esa personalidad para proteger su fragilidad. Tienen que amarla, amarlo, tienen que hacerlo, ¡absolutamente! y luego se transformará, se unificará, – como todo lo demás, si lo abrazan y lo aman,- en más amor. No teman sentir y liberar lo que ha quedado guardado, lo que ha sido negado. Requiere mucho más esfuerzo ignorar ese llamado interno que descubrir el amor incondicional que hay ahí.

Si lo rechazan, se agranda cada vez más, y es porque en algún punto tienen que abrazar y aceptar todo. ¿Y por qué? Porque es una parte de ustedes y no la pueden negar. No pueden transformar eso que sienten en algo malo o algo equivocado, tienen que verse a sí mismos.

Yo me he visto, y no hay nada malo conmigo. He visto mis celos, mi violencia; he visto lo que tenía en muchos niveles diferentes, muchos aspectos nacidos del miedo, muchos otros nacidos de la compasión. Cuando abracé todo lo que antes había negado, ¿qué sucedió? Todo eso se transformó en amor. Siempre había sido amor, siempre, sólo que estaba asustada, que quería ser amada. Y eso es lo que todos queremos en realidad: ser amados y ser el amor.

A veces el miedo es tan grande que enloquecemos. Hay quienes incluso llegan a matar por amor. Pero si aprendemos a abrazar cada aspecto de nosotros, lo podemos transformar, y estos extremos de violencia y sufrimiento podrán disolverse y vibrar alto en la frecuencia del amor. Di SÍ a tu interior, di SÍ.

Ámate, abrázate en amor incondicional, y el mundo así lo hará también. Mi sueño es que cada uno de ustedes se mire al espejo y de sus ojos emerja este “te amo” para sí mismos. Esto es lo que siento yo hacia mí, y por supuesto, hacia ti. Nos encontramos en la próxima columna, gracias.

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