SOMOS SOCIEDAD Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Mayo de 2013

 

Ley del Tabaco: Triunfo ciudadano por un Chile libre de humo

Nuestro país tiene ¡por fin! una Ley de Tabaco que protege la salud pública por sobre los intereses económicos de la industria tabacalera, que vende un producto legal que mata y enferma a sus consumidores.

Por Isabel Díaz Medina

En la década del 80, mi profesora del colegio fumaba cigarrillos en la sala de clases. Años más tarde falleció de cáncer al pulmón, al igual que un familiar mío que fumaba 30 cigarrillos diarios. Estos testimonios de muerte y mi asma crónica no fueron suficientes para impedir una temprana adicción a la nicotina durante mi adolescencia.

En esa época, la industria tabacalera ya había contribuido a normalizar el consumo de tabaco entre las mujeres. Las técnicas de marketing y de publicidad encubierta (product placement) empleadas por las tabacaleras para fomentar el consumo de cigarrillo en la población en general y en sectores específicos, jóvenes y mujeres, tuvieron un fuerte impacto.

Hoy, el tabaco mata a 5,4 millones de personas cada año en todo el mundo. La epidemia de tabaquismo constituye un grave problema social y de salud pública, con nefastas consecuencias económicas y ambientales a nivel mundial. En las próximas décadas, la cifra aumentará a más de ocho millones de personas al año, y el 80 por ciento de las muertes ocurrirán en países de ingresos medios y bajos. (Corporate Accountability International, 2010)

En Chile, las cifras son alarmantes. Más del 40,6% de la población mayor de 15 años del país fuma, siendo una de las prevalencias más altas del mundo, especialmente en el caso de los jóvenes. (Encuesta Nacional de Salud 2010). Nuestro país ocupa el primer lugar en el ranking mundial de consumo de cigarrillos en adolescentes entre 13 y 15 años (39,9%) y cuarto en el caso de mujeres en edad adulta (37%). Cifras alarmantes si se considera que el tabaco es causante del 90% de las muertes por cáncer de pulmón, 84% de las muertes por enfermedades pulmonares obstructivas crónicas, 55% de las muertes por enfermedad cerebrovascular y 45% de las muertes por infartos (Minsal).

Marcha ciudadana de Chile Libre de Tabaco por la entrada en vigencia de la nueva Ley. (Fotografía: Isabel Díaz:)

Hito histórico

Pese al fuerte lobby de la industria tabacalera, el 1 de marzo de 2013 entró en vigencia en Chile la nueva Ley de Tabaco, que consagra el derecho a vivir en espacios 100% libres del humo tóxico del cigarrillo y protege la salud de la población. La normativa prohíbe fumar en todos los espacios cerrados de uso y acceso público o comercial, dando protección en el trabajo, especialmente a las personas que laboran en pubs, restaurantes, casinos y discotecas, entre otros.

Al respecto, la Seremi de Salud Metropolitana, Rosa Oyarce, afirma: “Ley de Tabaco es un hito histórico y tendrá fuerte impacto en la salud pública. El Estado gasta cerca de US$ 2.500 millones parar tratar las consecuencias del tabaquismo”.

Y agrega que el hecho de evitar el consumo de tabaco en las personas no fumadoras es un gran avance: “Los trabajadores que laboran en espacios cerrados de uso y acceso público dejarán de fumar de forma pasiva. Las familias van a poder concurrir a estos lugares, que estarán libres de humo”.

El humo que respiran los fumadores activos y pasivos contiene más de 4.000 sustancias con propiedades tóxicas, irritantes, mutágenas y carcinogénicas que van produciendo un efecto acumulativo que conduce a enfermedades. Algunas de ellas, las menos graves, se pueden presentar tempranamente; las más graves toman tiempo y se manifiestan después de 10 a 15 años de estar fumando. Seis de las diez principales causas de muerte específicas en mujeres chilenas están asociadas al consumo de tabaco.

Sonia Covarrubias, coordinadora de Chile Libre de Tabaco, CHLT, iniciativa multidisciplinaria impulsada por Fundación EPES (Educación Popular en Salud), informa que el tabaco es la principal causa de muertes evitables en Chile. En nuestro país, cada día mueren 46 personas por enfermedades asociadas al consumo de tabaco, siendo uno de los principales problemas de salud pública. Al año suman más de 16.000 muertes.

El principal objetivo de CHLT es el de promover medidas eficaces para el control del tabaco y contribuir a la reducción de las altas tasas de tabaquismo que ostenta el país. La iniciativa está integrada por médicos, abogados, activistas, periodistas, personas afectadas por el tabaco, académicos, monitores/as de salud y voluntarios/as. Fueron sus miembros quienes realizaron una relevante acción de incidencia y abogacía con autoridades de Gobierno y del Congreso Nacional, logrando reponer en la agenda política y pública el tema del tabaco.

Sus representantes estuvieron en el Congreso haciendo oír la voz de los no fumadores, que son la mayoría de la población de este país: “Esas voces ciudadanas no siempre son escuchadas, ya que se ven opacadas por los intereses económicos. Nos articulamos con otros grupos, las sociedades científicas y médicas, y la campaña por un Chile 100% libre de humo tuvo un fuerte apoyo de la ciudadanía a través de las redes sociales”, señaló Covarrubias.

En Chile, el 47,8% de los jóvenes sale del colegio fumando, y el 25,7% de los escolares ya fuma en 8º básico.

El lobby tabacalero

La epidemia de tabaquismo en Chile y en todo el mundo tiene un vector a través del cual se transmite: la industria tabacalera. Las principales productoras y comercializadoras de tabaco en el mundo son empresas trasnacionales que han ido focalizando sus estrategias de venta en aquellos países donde las regulaciones contra el tabaco aún son débiles. En el país, BAT Chile (ex Chiletabacos, filial de British American Tobacco) posee el 93% del mercado (Fuente: Chile Libre de Tabaco). La industria del tabaco vende un producto legal que mata y enferma a sus consumidores.

Sonia Covarrubias asegura que “la industria tabacalera es poderosa, con un amplio directorio con redes de influencia política en todos los sectores políticos”.

Durante el proceso legislativo, este poder quedó en evidencia en la presión ejercida sobre los parlamentarios para votar en contra de la indicación que prohibía extensamente los aditivos, los que generan la mayor adicción y daño a la salud. Esta indicación pasó a ser discutida en la Comisión de Agricultura y finalmente quedó minimizada como una atribución del Ministerio de Salud. Este Ministerio también tendrá la facultad para prohibir el uso de aditivos (mentolados o con sabor a chocolate). En este sentido, la casa matriz del fabricante o el importador deberá informar anualmente a la autoridad sanitaria sobre sus constituyentes y los aditivos que se incorporarán, así como las sustancias utilizadas para el tratamiento del tabaco.

Las denuncias del fuerte lobby de la tabacalera en el Parlamento para bloquear la aprobación de la Ley de Tabaco vinieron de todos los sectores, incluidos parlamentarios y el propio ministro de Salud, Jaime Mañalich.

Sonia Covarrubias explica que una de las disposiciones poco conocida de la Ley de Tabaco es la que obliga a la industria tabacalera a informar anualmente al Ministerio de Salud de sus gastos referidos a responsabilidad social empresarial, donaciones y vínculos con el gobierno. Según el Convenio Marco para el Control de Tabaco de la Organización Mundial de la Salud, no debería haber ningún vínculo de colaboración ni comercial de las tabacaleras con organismos del Estado, porque eso se entiende como interferencia en las políticas públicas, ya que se reconoce que los intereses comerciales de la industria están en completa oposición a los intereses de la salud pública.

La Ley Nº 20.660 prohíbe además todo tipo de publicidad del tabaco, como también fumar en programas de televisión en vivo, transmitidos en horario de menores. Además, se prohíbe la publicidad en las señales internacionales de los medios chilenos de comunicación, en páginas de internet cuyos dominios correspondan a la terminación ‘punto cl’ y las cajetillas de cigarros que contengan términos tales como light, suave, ligero o bajos en alquitrán, nicotina o similares.

El abogado uruguayo Gustavo Sóñora Parodi, de la Unión Internacional contra la Tuberculosis y Enfermedades Respiratorias, afirma que la antigua Ley de Tabaco chilena (Ley 19.419) no estaba en sintonía con el Convenio Marco para el Control de Tabaco, que fue ratificado por Chile, porque en los espacios cerrados de uso y acceso público se permitía zonas para fumar. “Con la nueva Ley, Chile rompe con el modelo anterior, y se alinea a las obligaciones internacionales que tenía asumidas con la ratificación de este tratado internacional”.

Este tipo de leyes 100% libre de humo de tabaco tienen variados impactos, siendo el primero de naturaleza sanitaria, como la reducción de los ingresos por infarto agudo del miocardio. Esto ha ocurrido en Uruguay, en varias provincias de Argentina y en algunos países de Europa. Agrega el especialista que “otro de sus efectos es que se comienza a desnormalizar la conducta de fumar, deja de ser algo habitual y, por consecuencia, lo que puede aparejar en lo inmediato es un descenso en la prevalencia del consumo de tabaco. Alienta a los fumadores en la cesación de tabaco, al no poder fumar en espacios cerrados. Al disminuir el consumo de tabaco en los pobres, ayuda a los índices de desarrollo humano, porque es justamente en los sectores de medianos y bajos ingresos donde más se consume tabaco”.

Sonia Covarrubias, coordinadora de Chile Libre de Tabaco. (Fotografía: Isabel Díaz:)

Mujer y tabaco

En Chile, el 47,8% de los jóvenes sale del colegio fumando, y el 25,7% de los escolares ya fuma en 8º básico (SENDA 2011). Pero son las mujeres adolescentes las que lideran los más preocupantes indicadores. Las chilenas entre 13 y 15 años son las que más fuman en el mundo (Tabaco Word Atlas 2012) y las adultas son las más fumadoras de América.

En los últimos 30 años se ha registrado un incremento en la prevalencia de tabaquismo en mujeres en nuestro país. A mediados de la década del 80, según estudios sanitarios, alcanzaba el 25%, hoy en Chile el 37,1% de las mujeres fuma.

Además, las desigualdades de género afectan a las mujeres y las exponen pasivamente al humo de tabaco de sus parejas o de sus jefes en los lugares de trabajo.

Sonia Covarrubias asegura que “Chile debe avanzar en revertir los altos índices de mujeres fumadoras a través de políticas públicas eficaces de control del tabaquismo con enfoque de género para enfrentar este triste récord, apuntando a evitar el inicio del consumo en las adolescentes”. Agrega que como consecuencia de las estrategias de publicidad y marketing sexista de la industria tabacalera que presentan a la mujer que fuma como independiente, exitosa, glamorosa y sexy, sumado al estrés y las extensas jornadas laborales, Chile tiene uno de los más altos índices de mujeres fumadoras adultas de Latinoamérica y de adolescentes del mundo.

El tabaco también es causa de cánceres específicos de la mujer y pone en peligro el embarazo y la salud reproductiva. El consumo de cigarrillo aumenta el riesgo de padecer cáncer de pulmón, del cuello del útero o de mamas.

De acuerdo a cifras del Ministerio de Salud, la brecha entre el cáncer de mama y el de pulmón en mujeres se está acortando cada vez más. Hoy muere el doble de mujeres por cáncer de pulmón que hace 15 años. El tabaco tiene un fuerte impacto en la salud reproductiva de las mujeres, generando menopausia temprana y fertilidad reducida. Así también fumar y tomar anticonceptivos orales aumenta las probabilidades de sufrir accidentes cardiovasculares como trombosis cerebral e infarto al corazón.

Además, el tabaco produce complicaciones del embarazo. Si la mujer fuma o está expuesta al humo ambiental, tiene efectos en la salud del bebé, como síndrome de muerte súbita, parto prematuro y bajo peso al nacer, alergias, enfermedades respiratorias, trastornos de aprendizaje e hiperactividad.

Las denuncias del fuerte lobby de las tabacaleras en el Parlamento para bloquear la aprobación de la Ley de Tabaco vinieron de todos los sectores, incluidos parlamentarios y el propio ministro de Salud, Jaime Mañalich.

Sociedad empoderada

Día Mundial Sin Fumar El 31 de mayo, Día Mundial Sin Tabaco, tiene el propósito de fomentar un período de 24 horas de abstinencia de todas las formas de consumo de tabaco alrededor del mundo.

Gustavo Sóñora Parodi afirma que el rol de las organizaciones de la sociedad civil fue clave para aprobar la Ley de Tabaco, pero no termina ahí: “El Convenio Marco para el Control del Tabaco señala que ninguna política pública puede funcionar si no existe una sociedad civil alerta y monitoreando el proceso de implementación de la Ley”.

“La Autoridad Sanitaria tiene la obligación de entregar respuestas específicas para contrarrestar las acciones de la industria tabacalera. Por su parte, la sociedad civil es clave para diseñar un sistema de monitoreo, o un observatorio, cuando el poder político no actúa o no fiscaliza adecuadamente, o cuando la industria tabacalera interfiere. Una legislación que no cuenta con el apoyo de la sociedad civil es una ley que va a desaparecer con el correr del tiempo. Eso es lo que ha pasado con otras políticas públicas”, advierte el abogado.

Sonia Covarrubias asegura que realizarán monitoreos ciudadanos para evaluar la implementación de la Ley, en cuanto a la prohibición de la publicidad y los ambientes libres de humo de tabaco. “Es importante que la comunidad se informe, se empodere, porque independiente de la fiscalización que debe realizar el Ministerio de Salud, la ciudadanía tiene que ejercer su derecho a respirar un aire limpio”

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