NUESTRO CIELO INTERIOR Publicado originalmente en la edición impresa de la revista en Enero del 2011

 

 

El primer mes del resto de nuestras vidas
Comienza el primer mes del año 2011 y abrigamos esperanzas de un mejor futuro. El ciclo comienza con dos eventos (casi simultáneos, el mismo día -4 de enero- y con pocos grados de separación): un eclipse solar (que no veremos en nuestro hemisferio) y la última conjunción de Júpiter y Urano en los próximos trece años. Esta unión del Gran Señor de los Dones del Cielo y del planeta del Despertar Repentino es la más favorable de todas, porque aspecta muy favorablemente con Venus, diosa de la Paz y el Amor. Son encuentros planetarios excelentes -apuntan al Amor y a una Conciencia Superior, a un mayor optimismo en los mercados bursátiles y las economías de todo el planeta y a los temas financieros personales.

María Luisa Valdovinos  

Astróloga y tarotista

Los eclipses solares, tradicionalmente, se describen como ‘encender una luz en la oscuridad’. El cuarto oscuro, en este caso, será Capricornio, el Gran Administrador del Zodiaco, símbolo de patriarcado y posiciones de mando, de instituciones tradicionales y corporativas, de ambición y éxito político y social. La Luna que, en este caso, tapa al Sol por varias horas, es símbolo del invisible Poder Femenino y Receptivo, de las masas -en lo colectivo- y de la madre y el hogar -en lo personal. Es ella quien apaga y luego enciende la luz. Si consideramos que muy cerca de este punto celestial también se encontrará Marte, Señor de la Guerra y la Victoria, podemos suponer actos de compasión y protección por parte de las figuras de autoridad, humildad por parte de los ambiciosos, responsabilidad por parte de los rebeldes sin causa. En lo personal, menos violencia y matonaje, más vida hogareña y los simples placeres del afecto y la seguridad emocional.

Entre tanto, un aspecto duro y difícil entre el Sol y Saturno oscurece aún más los corazones con obstáculos, retrocesos e inhibiciones. Desde el primer día del mes hasta el 12, y muy coincidente con las características difíciles del eclipse, podemos esperar desencuentros con la autoridad, provocados por una sensación de limitación o de ser tratados injustamente. El Sol, nublado de nuevo, denota melancolía. Lo mejor es enfocarse en el trabajo más duro y exigente y no esperar demasiado en retorno.

Los efectos de los acontecimientos descritos durarán, a lo menos, todo el mes.

Panorama astral del día 4 de enero de 2011.

Otra fecha importante es el 18 de enero, cuando la Luna se oponga a una conjunción de Plutón y Mercurio. Aquí están intensificadas las comunicaciones y, por Plutón, el desenterramiento de ellas. Misterios y enigmas colocados bajo la lupa y a la luz de la luna, poderes desenmascarados, secretos al descubierto. Las personas nacidas en los primeros días de los signos cardinales -Aries, Cáncer, Libra y Capricornio- sentirán esta influencia muy poderosamente.

El 22, Júpiter inicia una marcha por Aries, primer signo del Zodiaco. Durará 5 meses y será vertiginosa, ardiente, valiente y, llevada al exceso, peleadora. Júpiter exaltará a héroes, líderes y caudillos, a los luchadores y a los deportistas, a los emprendedores. Aries, Leo y Sagitario, los tres signos de Fuego, claro, serán sus mejores sintonizadores.

Con amor, compasión, sensibilidad, naturalidad, podemos crear un gran primer mes del resto de nuestras vidas. 

Dejar respuesta