SOMOS SALUD MENTE-CUERPO Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Junio de 2013

Granja educativa terapéutica Caracol: Vínculos sanadores

“Dichosa yo si al fin del día un odio menos llevo en mí, si una luz más mis pasos guían, si un error más yo extinguí…” Así se cierra cada jornada en la Granja Caracol, una instancia para aprender desde la experiencia y sanar desde la vivencia, a través de cabalgata terapéutica, cuentos y trabajo en una huerta compartida. Los invito a adentrarse un poco en este cálido espacio de amor.

Textos y fotografías de J. Cristóbal Juffe V.

Las ideas no son inocuas. Las explicaciones que nos damos sobre lo que hacemos afectan directamente lo que hacemos. La mirada que tenemos sobre el ser humano, cómo lo comprendemos, cómo lo definimos, repercute en la forma en que interactuamos con los otros.

No es lo mismo vincularse pensando que los seres humanos somos complejas maquinarias que pueden ser dañadas y reparadas mecánicamente (con una pastilla o un tratamiento, como quien cambia una pieza de un vehículo) que vincularse desde la convicción de que la persona que tenemos enfrente es un ser integral y único, con un alma eterna y cuya vida ha sido diferente a la mía, pero que podemos generar un vínculo que nos enriquezca ambos, aunque parte de sus vivencias me parezcan profundamente dolorosas.

El cómo miramos al ser humano determinará la forma en que interactuemos, la profundidad del vínculo y los posibles frutos de la relación.

Por esto, desde el primer momento que escuché hablar de la Fundación Granja Educativa Terapéutica Caracol me llamó la atención su mirada -con base en la Antroposofía y la resiliencia- en que todas las personas, niños o adultos son invitados a participar de un vínculo basado en el amor.

En mi visita me encontré con ese espacio donde en cada acto se trata con respeto al ser humano, tanto al visitante curioso como a las niñas que semana a semana van a enriquecerse en ese nido de calor.

Durante 12 sesiones las niñas desarrollan una relación de confianza y afecto con el caballo.

¿El problema o la persona?

Antroposofía 

La Granja Caracol tiene como base los principios de la Antroposofía, una mirada sobre el mundo y el ser humano planteada por Rudolf Steiner, creador de la pedagogía Waldorf.

La filosofía de Steiner propone que el ser humano es una sola unidad de espíritu, cuerpo y alma. Además, postula que las capacidades humanas se despliegan en tres etapas de desarrollo, de siete años de duración cada una.

Desde el nacimiento a los siete años se reconoce la imitación como medio de aprendizaje; por lo tanto, el niño debe ser nutrido de vivencias. De los siete a los catorce, la educación debe centrarse en la imaginación, a través del desenvolvimiento de los sentidos y del juego que llame a la fantasía, siempre involucrando al cuerpo.

La tercera etapa, desde los catorce a los veintiún años, se caracteriza por la búsqueda de la verdad y lo real, por lo que el énfasis debe estar puesto en la comprensión de contextos y el desarrollo de competencias personales, sociales y técnicas.

Básicamente, Steiner plantea: “La Antroposofía es un camino de cognición, que pretende conducir lo espiritual en el ser humano a lo espiritual en el universo”. Por lo tanto, asume que existe una entidad espiritual en cada ser humano y que el mundo visible alrededor nuestro contiene “algo” que actúa en forma invisible.

De esta manera se reconoce que la Antroposofía no es un sistema de creencias, sino una invitación a transitar un camino de aprendizaje que es, a su vez, una vía de desarrollo personal, activando la propia fuerza espiritual en cada ser humano.

Dentro de la red SENAME existen múltiples alternativas de terapias reparatorias para niños, niñas y adolescentes que han vivido situaciones de vulneración de derechos, pero en general estos centros llamados “reparatorios” son eso: Terapias centradas en el problema.

Las etiquetas tienen su peso, y en la medida que me identifico con el diagnóstico que me han hecho, más me cuesta salir de él. Cuando todo el tiempo se me trata desde mi daño, difícilmente podré desarrollarme integralmente.

En ningún caso estoy cuestionando a los centros reparatorios existentes en la red SENAME, ya que obtienen buenos resultados trabajando con los pocos recursos con que cuentan, pero me interesa destacar iniciativas como la Granja Caracol, que logra ir un poco más allá…

Según nos cuenta Álvaro Gómez, psicólogo que participa de la granja, en sus actividades no tratan la situación de vulneración que generó el trauma sino que trabajan con la persona de manera integral, tomando como foco el establecimiento de relaciones sanas y fortalecedoras, que deben contar con tres características esenciales que facilitan la generación de un estado de bienestar: Sinceridad, amor y respeto por la autonomía y dignidad del otro.

De esta forma, si bien no se ahonda en forma directa en la herida, se ayuda al fortalecimiento de los recursos de las personas involucradas en esta relación, incentivándolas a desarrollar sus propias capacidades para enfrentar las circunstancias difíciles futuras o las vivencias doloras del pasado.

El grado de confianza y comunicación entre las niñas, las terapeutas y el caballo llega a tal nivel que al final de las sesiones la mayoría llega incluso a lograr ponerse de pie sobre el animal.

El trabajo en la granja

Actualmente, la Fundación desarrolla un trabajo educativo y terapéutico con niñas que han sufrido vulneración de sus derechos y que se encuentran viviendo en una residencia de la red SENAME (En un hogar).

A lo largo del año, tres grupos de niñas asisten durante 12 sesiones, una vez por semana, desarrollando principalmente tres actividades: cabalgatas terapéuticas, cuentos y trabajo en la huerta.

Cabalgata terapéutica

¿Hipoterapia o cabalgata terapéutica?

A pesar de que ambas se realizan montando a caballo con el acompañamiento de un terapeuta, las dos terapias tienen algunas diferencias:

La hipoterapia es un procedimiento terapéutico realizado principalmente por kinesiólogos, que aprovecha los movimientos del caballo para el tratamiento de diversos problemas neurológicos. En ella, los pacientes no tienen acción directa sobre el caballo, ya que principalmente hay una recepción pasiva de los movimientos del animal.

La cabalgata terapéutica, en cambio, es un proceso donde el paciente debe asumir un rol activo, que tiene influencia sobre el caballo, y en el cual debe llevar a cabo sobre éste ciertos actos que lo ayudarán a tomar consciencia de sí mismo. Es una actividad placentera para la persona, produciendo una estabilización en diferentes planos en lo físico y motor, en lo afectivo y en sus relaciones interpersonales, y en lo psicológico.

En este espacio, las niñas participan en sesiones con una terapeuta y el caballo, generándose una relación de confianza entre la niña y el caballo, ya que el animal, a pesar de ser grande e imponente, está dispuesto a obedecer a quien lo monte, siempre y cuando esta persona aprenda a confiar y a ser asertiva al momento de darle las instrucciones.

De esta manera, durante tres meses, las niñas van aprendiendo a confiar y a mantener una actitud activa hacia el caballo, realizando movimientos sobre él que implican necesariamente que la jinete debe tomar consciencia de sí misma y de sus sensaciones.

Entre los múltiples beneficios que es posible lograr con la cabalgata terapéutica se encuentran: Desarrollo de la consciencia, imagen corporal y del equilibrio, aumento de la elasticidad, fomento de la autoconfianza y mejora de la autoestima, desarrollo de la comunicación, aumento de la atención y la concentración, confrontación de los temores personales, desarrollo de la voluntad, aumento de la capacidad de adaptación, disminución de los impulsos agresivos, desarrollo del comportamiento cooperativo, fomento de la responsabilidad y efectos funcionales como estimulación de los sistemas circulatorio, respiratorio y digestivo junto con mejora en la calidad del sueño de los participantes.

El grado de confianza y comunicación entre las niñas, las terapeutas y el caballo llega a tal nivel que al final de las sesiones la mayoría llega incluso a lograr ponerse de pie sobre el animal.

Equipo de la Granja.

Cuentos

Los cuentos son enseñanzas universales expresadas de forma sencilla, que cualquiera puede entender sin complejas teorías. En la granja, el taller de cuentos es un espacio en que las niñas pueden escuchar relatos que las ayudan a comprender sus propias dificultades, a la vez que alimentan las esperanzas de superarlas, al igual que lo han hecho los personajes de las historias.

Aquí se comparten cuentos y luego las participantes tienen la oportunidad de dibujar y conversar sobre estas narraciones en un ambiente de confianza.

Huerta

Cómo acceder a cabalgata terapéutica

En el parque Mahuida, en la comuna de La Reina, semanalmente se realizan sesiones de cabalgata terapéutica de forma particular para niños y adultos, donde se puede acceder a todos los beneficios que esta técnica entrega.

Para más información, contactarse con las terapeutas: Silvia Godoy (9) 9219 9786 y Daniela Acuña (9) 9321 8511.

La huerta permite a las niñas conocer la tierra y aceptarla como un ser vivo. Se fomenta el desarrollo de la paciencia y de comprensión de que algunos procesos toman un tiempo largo, pero que los frutos de estos son acordes a la espera.

Aquí las niñas pueden experimentar el proceso de preparar la tierra, sembrar las semillas y cosechar los frutos de la tierra como una analogía del propio proceso constante del desarrollo humano. Igualmente pueden comprender experiencialmente el contacto con la vida y sus ciclos.

Además, en cada sesión las niñas tienen la oportunidad de compartir con el equipo de trabajo una sabrosa y nutritiva merienda, al calor de la chimenea, con alimentos obtenidos en gran parte de la misma huerta.

Por último, pero no menos importante, cada día se inicia con un círculo, en el que cada uno puede compartir sus expectativas, y al final puede comunicar a los demás las sensaciones y aprendizajes obtenidos durante la jornada.

Así, concluye el día y las niñas se van, enriquecidas de la experiencia y llenas de ganas de volver la próxima semana.

Granja Caracol, un nido de calor relacional, con personas y animales, que recuerda que el amor sincero, respetuoso y trasparente es la mejor forma de curación.

Humanos con humanos

Ayuda a hacer esto posible

La Fundación Granja Educativa Terapéutica Caracol es una organización sin fines de lucro creada en el año 2006 con el objetivo de promover el desarrollo de personas, familias, grupos y comunidades que viven en condiciones de pobreza, marginalidad y discriminación.

Para realizar su trabajo requiere de donaciones de personas naturales y de empresas, para lo cual la Fundación está registrada acorde a la ley de donaciones, lo que permite a los donantes acceder a los beneficios tributarios correspondientes.

Para más información y para poder realizar aportes pueden acceder al sitio web: http://www.granjacaracol.cl/

Múltiples personas, profesionales y voluntarios han llegado a esta granja a compartir un espacio de amor, tanto el que será entregado a las niñas como el que será recibido en este intercambio, en que se reconoce que todos somos seres ricos, que tenemos necesidades que los demás nos pueden ayudar a satisfacer, pero que también tenemos fortalezas que pueden ayudar a otros.

La forma en que se genera ese intercambio de dar y recibir en la granja Caracol es lo que marca la diferencia: Un nido de calor relacional, con personas y animales, que recuerda que el amor sincero, respetuoso y trasparente es la mejor forma de curación. 

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