NUESTRO CIELO INTERIOR Publicado originalmente en la edición impresa de la revista en Julio del 2013

 

 

Unir, integrar y compartir…

 

Este mes el cosmos nos regala un cielo muy dinámico marcado por dos aspectos movilizantes. Cada uno con sus cualidades específicas, que nos muestran diferentes maneras de canalizar la energía.


Mónica Sagredo Guerra 
 
 

Astróloga y socióloga

 

www.astrologiaconectiva.cl

Luego de la entrada de Júpiter en Cáncer el 26 de junio, se forma un gran trígono entre Neptuno, planeta transpersonal, y los dos planetas sociales, Júpiter y Saturno. Aquí se unen la energía de la espiritualidad representada en la capacidad para trascender los límites del ego, símbolo de Neptuno; la necesidad de expansión y búsqueda de sentido, aspecto asociado a Júpiter y, junto a Saturno, la capacidad de dar forma a nuestra energía de manera estructurada.

Esta configuración armónica de planetas se dará en los signos de agua, Piscis, Cáncer y Escorpión. En sintonía con ello, la imagen del gran trígono es un constante flujo de energía que mana simple y sin trabas, que en resonancia con el elemento agua se vive a través de las emociones, tanto en los ámbitos personales como colectivos y nos impulsa a unir, integrar y compartir aquello que tenemos para dar.

Por otro lado, esta configuración en el cielo puede abrir una sensibilidad hacia el pasado, lo que se puede observar de la mano de la revalorización de las culturas ancestrales y el resurgimiento de ceremonias indígenas que han sido adaptadas a la cultura urbana, como los temazcales, rituales de equinoccios y solsticios o las danzas circulares, entre otros. Este aspecto, si bien es beneficioso, puede contener gran pasividad si no se pulen las energías comprometidas.

Se presentan además aspectos muy dinámicos, lo que indica un periodo de aprendizaje colectivo en que pueden surgir construcciones sólidas si se trabajan las áreas que están en tensión. Se les llama dinámicos porque movilizan una gran cantidad de energía que necesita ser dirigida con voluntad y sabiduría.

Unir, integrar y compartir…Este mes, a la cuadratura de Urano y Plutón se suma el Sol que, desde el signo de Cáncer, hace una oposición a Plutón y otra cuadratura a Urano, generando un aspecto denominado T cuadrada.

Aquí el planeta focal es Urano, que recibe dos cuadraturas, que a su vez representan las rupturas necesarias en el camino de la individuación, entendiendo al individuo como un ser que no está escindido, es total y, por ende, libre. Este aspecto es altamente dinámico y nos impulsa a tomar decisiones con determinación y consciencia de los impactos que éstas tienen en nuestro entorno, sin traicionar nuestro propósito mayor y más profundo.

Para cada persona ese desafío se presenta de manera única y diferente, pero nos plantea evaluar la relación que establecemos entre el hogar y el trabajo, entre mis necesidades y las del colectivo, entre mis proyectos y cómo se me presenta la realidad. Aunque muchas veces estos aspectos se viven como contracturas internas, el desafío radica en el cómo se viven esas tensiones que surgen.

Corazón en acción

El 26 de junio pasado Mercurio nuevamente comenzó su retrogradación, fenómeno que durará hasta el 20 de julio en el signo de Cáncer. Esta influencia nos invita a revisar cómo ponemos en acción nuestro corazón en los ámbitos familiares. Reforzando este aspecto, Venus entra en el signo mutable de tierra Virgo el 22 de julio, tiempo que nos permitirá reevaluar nuestros aprendizajes tanto emocionales como materiales.

Finalmente, todo este proceso será acompañado del maestro Saturno, que se torna directo el 8 de julio en el signo de Escorpión, desde donde nos estará entregando lecciones de crecimiento y madurez interna hasta diciembre de 2014. 

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