SOMOS MOVIMIENTO Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Agosto de 2013

Verónica Valenzuela y su propuesta innovadora: Biodanza para los adultos mayores

En una apacible calle de la comuna de Ñuñoa -donde todavía se puede hacer vida de barrio-, Verónica Valenzuela (profesora de matemáticas, orientadora, experta en desarrollo personal e instructora de Biodanza) encontró el espacio ideal para convertir su sueño en realidad: dar clases de Biodanza a personas de la tercera edad.

Por Sofía Cáceres Bravo *

Fotografía: Ricardo Aliaga Bascopé

Había comenzado con su grupo de Biodanza para el adulto mayor en su propio departamento de la calle Doctor Johow, el que muy pronto se hizo estrecho.

El lugar perfecto llegó de la mano de sus alumnas María Elena Esparza, esposa de un pastor luterano, e Irmgard Jacob -de jóvenes 80 años esta última-, vinculada a la Iglesia Luterana. María Elena le ofreció una sala de reunión de dicha comunidad en el número 125 de la calle Juan Enrique Concha, a cuadra y media de Irarrázaval. El sueño de Verónica se había realizado.

Resulta increíble ver cómo una mujer tan delgada puede tener tanta energía: trae y acomoda colchonetas y frazadas para los ejercicios de relajación; mueve sillas y muebles; brinda café o té -con kuchen hecho por ella misma– a sus alumnas, antes de la clase; selecciona la música y, a sus 66 juveniles años, muestra todos y cada uno de los ejercicios, dándose tiempo para abrigar a las alumnas que no lo hicieron, al recostarse. Parece un hada buena, y en ella destacan dos ojos límpidamente celestes en un rostro fino y enmarcado por una melena por completo cana, casi plateada y rizada.

Verónica Valenzuela, facilitadora de Biodanza para adultos mayores
Verónica Valenzuela, facilitadora de Biodanza para adultos mayores

Solidaridad y misión de vida

Efectos de Biodanza en los adultos mayores:

Promueve un estado saludable, reactiva la vitalidad, potencia la alegría de vivir, previene el stress y la depresión. Evita el aislamiento y aumenta la creatividad.

Verónica ofrece este curso los días martes entre las 11 y las 13 horas, y llama la atención su costo, de apenas 8 mil pesos mensuales. “No tiene fines de lucro -obedece a mi misión de vida-, porque creo que es la culminación de muchos aprendizajes, de muchas experiencias y conocimientos -explica-, y siento que debo contribuir a mejorar la calidad de vida de un sector etario que no está adecuadamente asistido por las políticas públicas y al que también pertenezco.”

 

Evoca sus años de formación profesional como profesora de matemáticas y consejera educacional y vocacional “mientras mis hijos crecían. Más tarde me preparé en el CEPEIP, como facilitadora de Desarrollo Personal e Interpersonal y en la Sociedad Chilena de Desarrollo Personal, con Patricio Varas.”

Realizó talleres grupales con adultos y estudiantes en la Universidad de Santiago de Chile, USACH. En 1996 ingresa a un grupo de Biodanza, hasta que el año 2000 se decide a estudiar la carrera con Rolando Toro, el fundador de esta disciplina, que regresaba al país luego de extenderla mundialmente.

“Con la práctica de Biodanza, va disminuyendo el miedo a ser afectuosos; se logra aceptación de las discapacidades, se desarrolla la autoestima y se ejercita la fijación de límites”.Recuerda su trabajo con alumnos de Ingeniería, que reprobaban asignaturas y que ponían en peligro su futuro profesional, pues al reprobar dos o más ramos quedaban fuera de la Universidad. “Esto les generaba un gran stress –anota- y se les ofrecían talleres electivos de control del stress, para ayudarlos. Yo me había dado cuenta que sin un apoyo especial, volverían a fallar, con el peligro de perder su cupo definitivamente en la carrera”.

Verónica aplicaba la metodología de Biodanza junto con abrir un espacio para la reflexión grupal sobre hábitos de estudio y aprendizajes efectivos. En diez años realizó más de sesenta talleres y, como resultado, obtuvo que un considerable porcentaje de los alumnos reprobados superaran los exámenes con éxito.

“Creo que todas las personas deberían tener la oportunidad de participar en talleres de desarrollo personal gratis –señala- como prevención de enfermedades. Se ahorraría mucho dinero en el área de la salud estatal, la que no los tiene incorporados en sus planes. Afortunadamente, muchas empresas lo están haciendo.”

Verónica Valenzuela y su propuesta innovadora: Biodanza para los adultos mayores

Potenciar la alegría de vivir

CV para un sueño:

Académica, consejera vocacional y estudiantil, facilitadora de Desarrollo Personal e Interpersonal y de Biodanza, hoy Verónica está jubilada. Es madre y abuela, y aspira a dar Biodanza a muchos adultos mayores vulnerables.

Refiriéndose concretamente a los efectos de Biodanza en los adultos mayores, Verónica anota: “Tengo 66 años y he notado en mí misma algún deterioro, como mayor fragilidad, y me canso más fácilmente que antes. Pero tengo buena salud, alegría de vivir. Siento que puedo aportar mis conocimientos y experiencia a mis pares. Biodanza produce efectos notables. Promueve un estado saludable, reactiva la vitalidad, potencia la alegría de vivir y previene el stress y la depresión. También el taller ofrece un espacio afectivo, amistoso, que contrarresta la soledad y el aislamiento de los adultos mayores.”

Verónica ha adaptado los ejercicios a la edad de sus alumnos, que tienen la creatividad, las ganas y la vitalidad de los más jóvenes, pero en algunos la flexibilidad y la fortaleza física han disminuido. “No nos sentamos en el suelo, como se estila en Biodanza, sino que lo hacemos en sillas; los movimientos deben ser más suaves, más cuidadosos, en especial con los ritmos vitales, que vivenciamos en forma más sobria, con menos amplitud, pero igualmente intensos.”

Preocupada de cada uno de sus alumnos, anhela proyectar su propuesta a muchos adultos mayores, especialmente de sectores vulnerables, “porque previene enfermedades y potencia en el organismo los mecanismos de autocuración. También para sistematizar mi experiencia con este segmento etario, acopiar observaciones y registrarlas, trabajar con otros facilitadores de Biodanza con adultos mayores, y así elaborar una teoría de esta disciplina para ese grupo.”

Verónica Valenzuela y su propuesta innovadora: Biodanza para los adultos mayores

Confiesa que desea estudiar esta etapa de la vida humana, para conocerla profundamente y hacer aportes más significativos: “BIodanza les permite vivenciar movimientos con música que los conecta con situaciones de la vida cotidiana –explica- en un ambiente de aceptación de las diferencias individuales, donde no preocupa el logro de destrezas, sino se induce a vivencias centradas en el proceso, con la creatividad y/o dificultad de cada persona. Además, hay variadas experiencias de afectividad y de encuentro con las otras personas del grupo.”

Verónica Valenzuela transmite alegría de vivir. Es afectuosa, sencilla y expresiva. Es una mujer realizada. Profesional, académica, ahora jubilada; madre y abuela. Declara que, como a muchas personas, Biodanza le aportó herramientas de crecimiento y nuevas perspectivas de la vida, elementos que quiere y necesita entregar a este grupo -solapadamente discriminado- para vivir en plenitud esta etapa de sus vidas.

“Con la práctica, va disminuyendo el miedo a ser afectuosos; se logra aceptación de las discapacidades, se desarrolla la autoestima y se ejercita la fijación de límites. He oído decir a los participantes que desaparecen sus dolores, se sienten más alegres, pueden tomar decisiones más saludables, como dejar de fumar, y logran ser más asertivos para expresar sus opiniones.” Efectos suficientes para sentir que su sueño se hizo realidad. 

* Sofía Cáceres Bravo es periodista y escritora. Su nombre literario es Sofía Toro (Cuentos de mujeres sólo para hombres, Ril .Editores, 2003).

1 Comentario

  1. Aun cuando todavia no he llegado a la vejez, me siento agradecida y conmovida con el trabajo de la facilitadora Veronica Valenzuela, quiero comentar mi coincidencia en cuanto a que de igual forma estoy materializando mis sueños, a traves de varios proyectos de Biodanza en el Adulto mayor y establecer alianzas con el Estado de modo de ir creando los espacios que permitan formar parte de las politicas publicas en Venezuela. Actualmente estoy trabajando en mi monografia para graduarme como facilitadora de Biodanza y quisiera contactar a la Sra. Veronica Valenzuela, para conocer un poco mas de su experiencia. Un abrazo fraterno

    Ydamys Garcia

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