SOMOS MOVIMIENTO Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Enero de 2014

Bio-Respiración sistémica: Alinear nuestros pensamientos, emociones y latidos

Esta herramienta -que lleva más de dos décadas de intensa práctica- relaja, oxigena la musculatura, desintoxica, da paz interior y serenidad, entre otros beneficios físicos y emocionales. Sin embargo, su objetivo principal es aún más potente: hace que la mente sea una verdadera aliada de nuestro corazón. Ello permite acceder a estados de mayor lucidez, claridad y sana introspección.

Texto y fotografías por Carolina Montiel Iglesias

La vida transcurre entre la inhalación y la exhalación, acciones tan naturales que generalmente no notamos, pero que nos acercan a un orden y sanación que guardamos en lo más profundo de nuestro ser. La Bio-Respiración, bajo esta lógica, integra este proceso vital con un enfoque sistémico que conecta la inteligencia y el lenguaje del corazón.

“La maduración del amor es el cambio de la mirada hacia nosotros mismos”. (Astrid Brinck)La técnica, creada por Astrid Brinck, aliviana nuestras cargas y nos prepara para madurar aspectos conflictivos de una forma amorosa. Además, fortalece la salud emocional, el equilibrio interior y las relaciones interpersonales. “Es útil en momentos en que hay que tomar decisiones, pasamos crisis y replanteamientos, y cuando vivimos duelos y elaboramos nuevos proyectos de vida”, explica.

La facilitadora llegó a esta herramienta gracias a una exploración de variadas técnicas como: Respiración Consciente, Rebirthing, Respiración Holotrópica y Pranayamas. La Tecnología del Corazón (The Heart Technology), sin embargo, la motivó a ir un paso adelante, pues incluye técnicas de respiración, movimiento y dígito presión orientadas a estadios internos.

A partir de tales conocimientos, Astrid creó la Bio-Respiración Sistémica a principios de los 90 en Estados Unidos. Desde entonces, sus indagaciones le han permitido sostener qué aspectos hacen de esta técnica una solución que escapa a ciertas comparaciones. Por ejemplo, que la diferencia entre su creación y la Respiración Holotrópica radica en que la primera apela a la superventilación, con énfasis en el concepto de “tomar”, mientras que la segunda trabaja con la hiperventilación y un foco en la idea de “descarga”.

En tanto, el contraste con el Rebirthing es que en la Bio-Respiración no hay creencias ni tendencias espirituales involucradas, ya que acepta y reconoce la inteligencia del corazón como la guía principal de la vida. En otras palabras, no se concentra en la mente, el pensamiento creativo y/o en la repetición de afirmaciones.

Astrid Brinck, fundadora de Bio-Respiración, tuvo su primer encuentro con el psicoterapeuta Bert Hellinger en 2000, lo que amplió su interés por la terapia sistémica.
Astrid Brinck, fundadora de Bio-Respiración, tuvo su primer encuentro con el psicoterapeuta Bert Hellinger en 2000, lo que amplió su interés por la terapia sistémica.

La técnica

¿Cómo se practica? Con una inhalación circular, profunda y delicada, capaz de integrar en la exhalación diversos aspectos en un todo interior. “Se llega al entendimiento de que ‘lo que NO tomo me toma’ y que resulta positivo inhalar todo incondicionalmente”, asegura Astrid Brinck.

Integrar, clave de una buena respiración

La forma en que respiramos influye en nuestra vitalidad. Al ser una función que controlamos con nuestra voluntad, es esencial saber cómo hacerlo bien y ejercitarnos. Y es que respirar correctamente aumenta la concentración y el rendimiento, relaja, estimula la circulación sanguínea y el funcionamiento de los órganos digestivos, elimina toxinas y mejora la piel.

Hay distintos métodos, pero lo central es encontrar pistas sobre lo que naturalmente nos hace sentir mejor. Por ejemplo, es fundamental usar la totalidad de los pulmones, pero muchos tenemos trabas físicas o mentales que nos impiden hacerlo. En este sentido, cualquier práctica respiratoria debe ser enseñada por profesionales en la materia. De lo contrario, pueden ser perjudiciales.

Asimismo, hay ciertos errores que solemos cometer al respirar. Entre éstos está inspirar por la boca y no por la nariz. Hay que recordar que las fosas nasales filtran las partículas tóxicas y calientan el aire para que sea mejor asimilado por el cuerpo. Otro problema es fumar, pues el abuso de cigarrillos impide una correcta oxigenación.

Otro aspecto interesante es que es un vehículo que nos lleva al inconsciente, espacio en el que habitan partes excluidas, rechazadas u olvidadas. Las memorias implícita y explícita, por tanto, se fusionan en pro de re-codificar o re-significar la existencia.

Un ciclo de Bio-Respiración es una instancia personal que, con la ayuda de un facilitador o coach respiratorio, permite escuchar el lenguaje del corazón. Todo, para el fomento de una vida que tenga visión amplia, madurez e integridad.

Además, en esta experiencia surgen figuras como el padre y la madre como temas fundamentales para conectarse con el mundo desde una nueva auto responsabilidad, relaciones más maduras y empoderamiento.

“En una sesión se guía a las personas a entrar en un ritmo de respiración circular suave, en el que se expande el pecho, haciendo que su inhalación cree una expansión en la zona de la glándula del timo. La exhalación es muy suave y relajada. Es importante que no haya tensión en la respiración y que no se dé un cuadro de hiperventilación, por lo que se entra a la profundidad del corazón sutilmente”, detalla Brink.

La respiración se inicia estando sentado o de pie y se acompaña con movimientos bio- dinámicos u orgánicos que impulsan y sostienen el ritmo. Los facilitadores tienen, a su vez, varias alternativas de acercamiento: música con una semántica específica o sonidos de la naturaleza, como medio de activación; aromaterapia y arteterapia al finalizar (por ejemplo, dibujos de mandalas o figuras libres) para que los pacientes expresen su situación en el aquí y en el ahora.

Las cuatro fases

Las fases respiratorias que se experimentan durante las sesiones son cuatro:

– Bio-dinámica: respiración activa que moviliza el ciclo orgánico respiratorio.

– Orgánica: una vez activado el ciclo, la respiración se construye a sí misma, y el cuerpo la sigue con movimientos espontáneos. Se abre un acceso al inconsciente para llenar vacios existenciales, atravesar resistencias, integrar memorias y derribar bloqueos acumulados.

– Integrativa: la respiración se relaja y el consciente entra en el inconsciente, ordenando la nueva información para que el aspecto trabajado en la etapa anterior encuentre equilibrio.

– Relajación: la respiración es casi imperceptible. Continúa la integración de manera invisible y se experimenta un profundo aflojamiento físico, mental y emocional.

“Algo revelador de la Bio-Respiración ha sido acercarme a mi origen como punto inicial para reinterpretar mi historia” (Angélica Suil)Según la Bio-Respiración, el corazón envía más información al cerebro de la que éste recibe, y es el único órgano del cuerpo con esta propiedad. Por lo tanto, la mente está al servicio del corazón. Cuando están en sintonía, la salud y el bienestar son simplemente un estado natural.

Con la aplicación de esta técnica suceden activaciones psico-corporales como: oxigenación óptima (segregación de hormonas relacionadas con la plenitud), activación del timo (para un sistema inmunológico más fuerte), alineación de la médula espinal (como vía expedita de comunicación entre el corazón y la mente), descargas emocionales (muy liberadoras) y desprendimiento de corazas (caídas de control nocivo).

Los facilitadores realizan coaching con intervenciones claves para cada persona que las requiera durante su proceso.
Los facilitadores realizan coaching con intervenciones claves para cada persona que las requiera durante su proceso.

Encuentros reveladores y cercanos

Temores y soluciones

¿Sabías que pasamos un 46,9% de nuestras horas de vigilia pensando en cosas distintas a las que estamos haciendo, es decir, soñando despiertos…? Esto nos hace infelices, según un reciente estudio realizado por Harvard y publicado en Science.

Conectar el corazón con la mente, tal como lo plantea la Bio-Respiración podría ser una salida al respecto, según lo que yo -como periodista de Somos- vivencié al asistir a una sesión para poder explicar los detalles esta nota.

Tras participar en la experiencia, me enfrenté a varios temas que creía superados, pero que surgieron claramente en mi flujo respiratorio, poco fluido y cortante. Algo estaba pasando conmigo, y mi organismo lo evidenció sin tabúes. Se presentaron mis miedos, pero también algunas soluciones que guardaba en mi interior.

Cuesta detenerse en el presente; sin embargo, esta técnica lo permite, si es que uno se deja llevar y confía en el pulso de la vida en su totalidad.

Esta herramienta se puede aplicar individual o grupalmente. Sus modalidades son: sesión única, para tener una vivencia antes de decidir si se quiere entrar a un ciclo vital; ciclo vital, que puede llegar hasta 15 sesiones para elaborar, en el tiempo, una profundización del autoconocimiento; y ciclo breve, que consta de cuatro encuentros en los que se trabaja un tema específico, tras haber terminado un ciclo vital.

Las sesiones grupales se pueden llevar a cabo en un taller de sesión única. Los ciclos vitales o breves -en esa perspectiva- hacen que cada participante viva su proceso único. También hay sesiones acuáticas, que se desenvuelven en grandes piscinas. El contacto con el agua, según Astrid, permitiría multiplicar ciertos efectos en el acceso al inconsciente.

Explorar el alma y ayudar a otros

La Bio-Respiración “es un espacio de reflexión consciente, conducido mediante una respiración circular (continua y sin pausa en el pecho) que explora la vida en el presente. Me conecta con situaciones de malestar para poder ver el mundo con otros ojos, sintiendo libertad y autonomía. Algo revelador ha sido, también, acercarme a mi origen como punto inicial para reinterpretar mi historia”, comparte Angélica Suil, quien también ha aprendido a apoyar los procesos de otras personas a través de esta técnica.

Así también lo ha hecho Margarita Muñoz, también facilitadora, quien comenta que se acercó a su más auténtico sentir con esta técnica. “Se ejercita la habilidad amorosa que todos tenemos, pero que con diferentes situaciones estresantes vamos dejando. En las sesiones que he guiado he presenciado cómo las personas sienten la fuerza vital que hay en la respiración. Ésta da claridad y tranquilidad para abordar la vida”, dice.

El entrenamiento de facilitadores es intenso y, a la vez, sanador para quienes se atreven a intentarlo. Sus objetivos están centrados en una formación comprometida y ética, siempre formulada tras elaborar un proceso personal.

En general, el llamado a aprender este sistema se dirige a psicólogos, médicos, psicoterapeutas, terapeutas holísticos, sociólogos y educadores, es decir, personas que trabajan en áreas del desarrollo humano.

No obstante, un punto crucial es que la enseñanza también es apta para quienes quieren procesar su historia personal y –gracias a la propia experiencia- acceder y compartir herramientas saludables con otras personas interesadas. 

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