SOMOS PROPUESTAS Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Enero de 2014

Trabajar con ángeles

Cada ser evolutivo tiene instancias de crecimiento, de acuerdo al plan divino y a su vibración personal. Todos perfectamente posicionados en el gran teatro de la existencia, aportando con nuestros dones a la creación y re-creación de una historia de generación eterna y amorosa.

Dentro de ese plan, navegan infinidad de conciencias y seres, entre ellos nuestra humanidad y la Legión Angélica. Dos esferas de vida y energías unidas por un lazo indisoluble, el amor.

Por Alejandra Vallejo Buschmann*

Viajamos al plano material en busca de la experiencia física que nos permita re-educarnos, enmendar omisiones a la ley del amor y retomar el camino de regreso. Ellos, los ángeles, apoyan desde los planos de luz, directamente y de manera presencial, esta evolución humana.

Cada uno en su menester. Cada labor de servicio alineada a los propósitos perfectos, de un universo que todo lo sostiene. Mas, para que su ayuda sea materializada, debe contar con nuestra lucidez y aceptación.

Su presencia es una bendición que tenemos al alcance de la mano, disponible desde el inicio de los tiempos y hasta que cada uno de los hijos del Padre retorne a casa.

Los siete arcángeles resumen los siete aspectos divinos del creador y están asociados a ámbitos de acción de acuerdo a sus cualidades divinas.¿Qué es trabajar con los ángeles? Podríamos decir que básicamente es pedir ayuda, de manera clara y concreta, a las esferas superiores de luz. Sin embargo, pedir asistencia no sólo tiene que ver con solicitar ayuda, sino también con soltar las expectativas y entregarse a las fuerzas divinas, teniendo claro que somos el instrumento por el cual se expresan, amorosamente, las energías de sabidurías de elevada conciencia y altas vibraciones.

Son variadas las formas que podemos usar para co-crear, junto a las fuerzas angélicas, canales de ayuda. Antes de revisar estas instancias, veremos algunos detalles de esta jerarquía divina:

Primera jerarquía (Serafines, Querubines y Tronos) Son ángeles que se encuentran en el más alto plano celestial. Son seres que ayudan a la expansión del amor universal y la luz omnipresente de la energía Padre-Madre por todo el cosmos.

Segunda jerarquía (Dominaciones, Virtudes y Potencias) Su reinado está cerca de las más altas ventanas espirituales. Ellos ayudan a la materialización de las aspiraciones humanas más ambiciosas.

Tercera jerarquía (Principados, Arcángeles y Ángeles)

  • Los Principados son los conductores de enormes grupos de personas a través de la historia: razas, naciones, reinos, países. Vigilan de cerca las acciones de los líderes espirituales de los seres humanos. Son vigilantes y guías supremos.

  • Los Arcángeles son entes espirituales de gran poder que guían a grupos de seres manifestados en los planos físicos. Tienen a su cargo la responsabilidad de cuidar el orden en los cuatro puntos cardinales. Son los jefes de entidades que están a sus órdenes y trabajan constantemente para cumplir la palabra y el orden de Dios.

  • Los Ángeles son los mensajeros de Dios. Respetan el orden jerárquico y el libre albedrío. Son colaboradores y auxiliares de los seres humanos, están a su servicio, y no al revés. Su misión es la de hacer posible la manifestación de nuestros anhelos, como también proteger a los que lo necesitan. Su presencia es real en cada rincón, sin excepciones: caminos, bosques, aires, tierras, fuego, agua, etc. No pueden mostrarse por propia voluntad ante las personas a no ser que esto sea solicitado. Se nutren de la energía del amor y de la más alta luz que produce la conciencia humana cuando se integra la presencia de Dios en la vida.

Son los seres de la tercera Jerarquía quienes nos asistirán en nuestra misión en la escuela terrena. Los poderosos arcángeles, junto a los ángeles personales, develarán los caminos para que este planeta evolucionario, y cada hijo en él, alcancen la meta superior.

Trabajar con ángeles

Los Arcángeles

Son siete seres gloriosos, que han estado desde el parto cósmico que dio luz a nuestra amada Tierra, vigilando, procurando que el orden y la gracia sean declarados y expuestos, vividos y reconocidos por los seres sintientes.

Siete seres, de los cuales tres son más cercanos y conocidos: El amado señor Miguel, comandante de las huestes que protegen nuestra Tierra; Rafael, el médico del cielo en su misión de sanación y regeneración de la humanidad, y Gabriel, la luz que purifica, el gran mensajero del Dios creador, por lo que es llamado el “Embajador Jefe ante la Humanidad”. Ellos, su luz y su campo de acción son la mediación divina ante la adversidad.

Los siete arcángeles resumen los siete aspectos divinos del creador y están asociados a ámbitos de acción de acuerdo a sus cualidades divinas personales. A continuación detallaré las principales características de cada uno de ellos, para que vayamos entendiendo de qué manera podemos acceder a sus ofrendas.

LUNES: Arcángel Jofiel

Su presencia nos recuerda que es nuestro deber enaltecer la mente y fundirla al corazón.

Su color es el dorado. Su servicio, la iluminación. Su día de manifestación es el lunes. Sus virtudes, inteligencia, iluminación y sabiduría. Se sugiere invocarlo para desarrollar la intuición.

Su oración: Amadísimo Arcángel Jofiel y tus legiones de iluminación y sabiduría, envuélvanme en tus rayos de oro, para que pueda manifestar en esta vida material toda la sabiduría que es la unión del amor de mi corazón y mi más elevada inteligencia, mi mente superior. Te damos las gracias.

MARTES: Arcángel Chamuel

Su luz nos recuerda que el amor es lo que permite la vida y toda la existencia. Su color es el rosa; su servicio, la adoración. Su día de manifestación es el martes. Sus virtudes, el amor divino, la cohesión magnética. Lo invocamos para propiciar el amor y, de este modo, manifestar todas aquellas cualidades que involucran su acción.

Su oración: Amado Arcángel Chamuel, sella mi ser a la llama divina de amor. Deja que todo en mí sea una expresión de esta energía que todo lo sostiene y todo lo crea. Que el loto de mi corazón y el Cristo en él sean una ventana por donde entren y se irraiden bendiciones, se transforme toda falta de amor, y que así mi alma y cada alma sea la manifestacion del amor activo, el amor magnético de Dios que une, cohesiona y construye. Que así sea.

La presencia angélica es una bendición que tenemos al alcance de la mano, disponible desde el inicio de los tiempos….

MIÉRCOLES: Arcángel Gabriel

Su aura nos lleva a recordar la fuerza primera de la que hemos devenido. Su color es el blanco.

Su servicio, la purificación. Su día de manifestación, el miércoles. Sus virtudes, la ascensión en la luz, la pureza y la paz. Es invocado para elevar la conciencia por encima del plano denso, y ayuda a recordar nuestro plan divino.

Su oración: Amadísimo Gabriel, Arcángel de la pureza, carga estas palabras con tu energía cósmica de amor. Que de acuerdo a la voluntad del Altísimo, en armonía con el universo, honrando mi plan original de servicio y evolución, todo sea dispuesto, todo sea hecho. Agradecidos siempre.

JUEVES: Arcángel Rafael

Nos recuerda nuestro deber de ser verdaderos y justos. La verdad es el amor-luz que nos sana y mantiene indemnes. Su color es el verde. Su servicio, la vitalidad. Su día de manifestación es el jueves. Sus virtudes son la verdad, la salud y la perfección.

Su oración: Amado Rafael, Arcángel de la curación y de la consagración, ayúdame a manifestar en cuerpo y alma la perfección divina del gran creador. Que mi cuerpo sea templo y ejemplo de la verdad absoluta, que no admite mella ni enfermedad. Desde tu llama de la curación y de la consagración, envuélvenos y entrégale a cada átomo, célula y electrón de nuestro cuerpo la perfección del cielo. Que nuestro cuerpo sea vehículo de la luz y la manifieste aquí y ahora. Amén.

VIERNES: Arcángel Uriel

Nos recuerda que la opulencia del Creador es parte de nuestro derecho divino. Su color es el oro– rubí. Su servicio es el suministro. Su día de manifestación es el viernes. Sus virtudes, la prosperidad, la tranquilidad, la paz.

Su oración: De acuerdo a la voluntad de Dios, precipitamos y manifestamos, para nosotros y hacia los demás, la devoción, la opulencia y la abundancia de nuestro Padre. Deseo ser la gracia del Padre dibujada en mi rostro, plasmada en mis actos, en la mano que entrego, en la palabra que emito y cada movimiento de mi ser, aquí, ahora y siempre. ¡Gracias, que ya ha sido concedido!

SÁBADO: Arcángel Zadkiel

Su presencia nos recuerda que tenemos el poder de hacer realidad aquello en lo que creemos, a ser alquimistas en acción, a vivir en transformación. Su color es el violeta. Su servicio, la transmutación. Su día de manifestación es el sábado. Sus virtudes son la compasión, la transmutación, la libertad y el perdón.

Su oración: Amado Zadkiel, por el amor y la voluntad generosa del Padre eterno, somos una llama de liberación divina. Que cada creación en mí que ha ignorado la ley del amor sea restablecida y transformada en energía generadora de vida. Libérame y ayúdame a decorar la Tierra, con las flores de libertad, nacidas de la compasión que habita en mí. Que así sea.

DOMINGO: Arcángel Miguel

Nos recuerda que la voluntad de Dios es el camino seguro. Su color es el azul. Su servicio, la protección. Su día de manifestación es el domingo. Sus virtudes, la voluntad, la fe, el poder. Se le invoca para estimular la fe y pedir protección.

Este ser de luz es algo especial en la vida de muchos. Nos provee de protección, corta lazos que nos tienen atados a las densidades, lazos karmáticos y cordones energéticos que nos quitan fuerza personal. Ayuda a las almas que dejan esta tierra a soltar sus amarras para que vayan libres hacia las alturas. Es un príncipe de los cielos, que estuvo presente en nuestra amada Tierra desde sus albores, apoyando en la restauración de energías y limpieza del planeta, para que fuera la cuna perfecta que el ser humano necesitaba en su encarnación. Después de la caída humana, él ha estado permanentemente ayudando a la humanidad a liberarse de sus cadenas.

Su oración: En nombre de la amadísima presencia de Dios en mí y en toda la humanidad, invoco tu presencia, amado Miguel Arcángel, y a tus legiones de ángeles azules, para que me protejan a mí, a mis seres queridos, y a toda la humanidad. Amado señor Miguel, hoy reafirmamos que, bajo las alas del amor que nos abrigan, agradecemos y somos uno con el designio divino. Estoy yo aquí, en total disposición a la voluntad y misión de vida por la cual me ha sido dado mi primer aliento. En gratitud siempre permanecemos. Amén.

Trabajar con ángeles

En el silencio interno

Otras instancias de trabajo angélico que podemos realizar son: en meditación, visualizaciones creativas, elixires y oráculos.

El llamado es a ser creativos en esta comunicación, a usar nuestros propios decretos nacidos desde el corazón y de la conexión personal con los ángeles. Elevar nuestras oraciones y entregar sin más, confiados. El universo y estos seres de luz nos responderán de la manera más perfecta para cada uno de nosotros.

El trabajo con los ángeles no es un espacio de complejidades o relegado solo a unos pocos. Es un sendero fácil de recorrer, que solo amerita el llamado al silencio interno y rendirse a la voluntad del que todo lo sabe. Cuando abrimos el corazón y nos entregamos a estas presencias, su aura es muy tangible en nuestras vidas y vemos cómo ésta se hace presente en nuestro bendecido día a día. 

 

 *Alejandra Vallejo Buschmann. Casa de Tara.

Dejar respuesta