SOMOS SABIDURÍA DE AYER Y HOY Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Abril de 2014

Osho: El equilibrio de Zorba, el Buda

Deslenguado, directo, irreverente y polémico, el llamado “Gurú del sexo” por la prensa india es, sin duda, uno de los referentes contemporáneos del mundo espiritual occidental, que buscó romper los esquemas de un concepto espiritual asceta y lleno de privaciones. ¿Embaucador o iluminado? Juzgue usted.

Por Eva Débia*

Chandra Mohan Jain nació el 11 de diciembre de 1931 en una aldea india llamada Kuchwada como el primogénito de Babulal, un comerciante de telas de religión jainista que tuvo en total once hijos. En la casa de los padres de Sarawasti, esposa de Babulal, el pequeño Chandra dio sus primeros pasos y aprendió sus primeras palabras; vivió con sus abuelos hasta los siete años, altamente influenciado por el libre albedrío que le daba su abuela.

La muerte como velo afectó sucesivamente a Chandra desde muy temprano: primero su abuelo, luego una enamorada de adolescencia y posteriormente su primo Shashi, quien a los 15 años murió a causa del tifus. El espíritu libre y agudo del joven destacó en la escuela: le encantaba la discusión de ideas. Se comprometió con algunas causas ideológicas como el ejército nacional indio y el Partido Socialista, efervescencia que duró poco ya que la adhesión a una doctrina le impedía embeberse de las ideas de las demás corrientes.

Ya a los 19 años, ingresó a la universidad Hitkarini, en Jabalpur; sin embargo, su espíritu polémico lo llevó a tener conflictos con un docente y se trasladó al Colegio Jainista D.N. de la misma localidad, dando exámenes libres. En sus tiempos libres, fue asistente de edición en un periódico de la zona, y en paralelo comenzó sus intervenciones en público, siempre ligado al contexto espiritual.

El gurú del sexo

A los 21 años, Chandra vive lo que él mismo denominó una iluminación espiritual; siendo ya bachiller en filosofía, prosiguió los estudios en la materia graduándose con honores de su magíster en la misma disciplina en la Universidad de Sagar, en 1957.

El ahora llamado Acharia Rajnísh (o “profesor Rajnísh”, debido a que así lo llamaban desde pequeño) viajó como orador por India, comentando entre otras propuestas que Ghandi era un masoquista retrógrado que veneraba la miseria, llamando a los indios al acceso al capitalismo, a la ciencia, el control de la natalidad y a la modernidad. De esta forma, condenaba las religiones milenarias basadas en el temor al castigo eterno.

Como es de imaginar, este discurso llamó la atención de gente con recursos económicos, quienes comenzaron a realizar donaciones al maestro a cambio de consultas sobre la vida cotidiana y el desarrollo espiritual individual, práctica común en India. De este modo, en 1962 comenzó a realizar meditaciones grupales que abarcaban varios días, y se generaron a su alrededor los primeros Centros para el Despertar de la Vida, que luego derivarían en el movimiento del mismo nombre. En 1966, renunció definitivamente a su cargo docente en la universidad para dedicarse de plano a dictar charlas sobre diversas materias.

Precisamente en este proceso la prensa india lo llamó “el gurú del sexo”, debido a una serie de charlas llamadas Del sexo a la superconciencia, dictadas en 1968. La búsqueda por romper esquemas, llamando a una aceptación más libre de la sexualidad, dejó helada a la multitud. Al año siguiente, en la Segunda Conferencia Mundial Hindú, buscó polemizar nuevamente: indicó que toda religión que considera una vida sin sentido y llena de miseria, y enseña el odio a la vida, no es una religión verdadera, ya que “la religión es un arte que muestra la forma de disfrutar la vida”.

 Osho, considerado por muchos como maestro espiritual, solía usar un estilo expositivo, claro y con humor para enseñar.
Osho, considerado por muchos como maestro espiritual, solía usar un estilo expositivo, claro y con humor para enseñar.

Meditación dinámica

Hacia 1970, Chandra ya tenía discípulos o neo-sanniasins, vestidos con el tradicional manto naranja de los hombres espirituales del país y llevando en el cuello un collar llamado “mala”, con un medallón que mostraba una fotografía del maestro. Gracias a una de sus seguidoras, que también era su secretaria, contó con los recursos suficientes para asentarse en Bombay, donde comenzó a recibir sus primeros visitantes de Occidente. Ya había presentado al mundo su propuesta de meditación dinámica o activa, y pronto adoptó un nuevo nombre: Bhagwan Shri Rajnísh, algo así como “señor bendito Rajnísh”.

Pese al aparente éxito, el clima de Bombay enfermó al maestro: diabetes, asma y alergias variopintas; gracias al apoyo material de otra de sus seguidoras, esta vez una griega heredera del mundo naviero, se trasladó en 1974 a Pune, donde permaneció hasta 1981. Este ashram (o espacio sagrado, dedicado a la meditación activa y a diversas terapias, todas marcadas por la sensación de libertad y constante alegría), inspirado por la comunidad que Gurdjieff había realizado en la Francia de la década del ’30, constaba de dos edificaciones en un terreno de 24 mil metros cuadrados, y actualmente es la casa central del Resort de Meditación Osho Internacional.

Tensiones

“Lo propio de la mente es estar en medio de dos polaridades opuestas. A menos que te apartes de la mente y te hagas testigo de todos los juegos de la mente, nunca podrás decidir.” (Osho, Conciencia. La clave para vivir en equilibrio).Consciente de la globalización, el maestro no dudó en facilitar a los interesados el acceso al ashram desde cualquier parte del mundo. En este marco de libertad, se generaron ciertas polémicas respecto de la permisión de agresividad física y relaciones sexuales grupales entre los asistentes, aunque la violencia no era la única mosca de esta leche.

Existieron denuncias sobre el uso de drogas entre los alumnos, y se especula que hubo quienes financiaron sus estadías mediante la prostitución y el tráfico de drogas. El gobierno dejó de dar visa a los extranjeros que indicaban como destino el ashram del maestro (que recibía 30 mil visitantes al año), y revocó la exención de impuestos del lugar de modo retroactivo. Esto derivó en una demanda equivalente a 5 millones de dólares.

En 1980, el gurú sufrió un atentado contra su vida de manos de un joven llamado Vilas Tupe, quien argumentaba que el orador era en realidad un agente de la CIA. Es que la mayoría de sus seguidores eran europeos o estadounidenses; de hecho, el estilo de sus discursos cambió paulatinamente el tono, tornándose irónico y con toques de sarcasmo. Sin embargo, tras casi 15 años de discursos y charlas, el líder decidió mantener silencio público autoimpuesto por tres años y medio. Era el 10 de abril de 1981.

Excentricidades

Los 10 preceptos de OSHO
En el marco de una entrevista y al ser preguntado por sus propios 10 mandamientos, explicando que no está de acuerdo con ningún tipo de mandamiento u obligación, declaró que su decálogo es el siguiente:
1. No obedezcas ningún mandato a no ser que sea un mandato desde tu interior.
2. No hay otro Dios que la vida misma.
3. La verdad está dentro de ti. No la busques en otra parte.
4. El amor es una plegaria.
5. El vacío es la puerta abierta hacia la verdad. El vacío es el medio, el destino y el logro.
6. La vida es aquí y ahora.
7. Vive, totalmente despierto.
8. No nades, flota.
9. Muere a cada instante para que puedas nacer de nuevo a cada instante.
10. No busques, aquello que es, es; párate y mira.

El silencio del maestro duró hasta noviembre de 1984. Dado que en 1981 le detectaron una hernia discal, viajó a Estados Unidos para recibir tratamiento, inicialmente en Nueva Jersey. Ese mismo año, el esposo de la nueva secretaria del maestro, llamada Sheela, compró por casi 6 millones de dólares un rancho en Oregón, donde el guía espiritual permaneció pese a las hostilidades de los vecinos, que miraban con desconfianza este ashram, llamado Rajnishpuram.

Y no es para menos; dado que el lugar quedaba a medio camino entre dos condados, era común ver cómo el líder espiritual se paseaba en uno de sus 93 Rolls-Royce, siendo el dueño de más automóviles de esa marca a nivel mundial.

Sheela se transformó en la vocera unívoca del líder en este período de silencio público; administrativamente, las cosas se enturbiaron de manera paulatina debido a un conflicto con los límites del terreno, y muchos discípulos abandonaron el lugar molestos con la forma autocrática de manejar las cosas por parte de la secretaria.

Mientras se mantuvo en Oregón, el líder dictó tres libros: Vislumbres de una Infancia Dorada, Notas de un Loco y Libros Que He Amado. Sheela declaró que el maestro tomaba sesenta miligramos de Diazepam a diario, y que era adicto al óxido nitroso (otorgado por su dentista); sin embargo, estas declaraciones fueron rotundamente negadas por el líder.

Guión de película

“La ansiedad es el estado entre lo que eres y lo que deberías ser. Las personas siempre se sentirán angustiadas si existe un “deberías” en su vida” (Osho, Intimidad. La confianza en uno mismo y en el otro).Con la vuelta del orador público, regresaron también las controversias; ya en 1985, mientras Sheela y los demás directivos se encontraban de viaje por Europa, en una conferencia de prensa el maestro llamó a su vocera y a sus socios una “banda de fascistas”, invitando a las autoridades a investigar una serie de delitos graves que alegaba habían sido cometidos sin su consentimiento desde 1984: el intento de asesinato de su médico personal, el envenenamiento de funcionarios públicos, espionaje telefónico y un ataque bioterrorista a los ciudadanos de Oregón usando salmonella. Las autoridades investigaron estas acusaciones, condenando luego a Sheela y otros ex representantes del entorno del maestro; de este modo, el ataque con salmonella fue el primer caso confirmado de terrorismo biológico en Estados Unidos.

Como contrapartida, el gurú fue acusado judicialmente de 35 cargos que incluían violaciones de inmigración y declaraciones falsas para su solicitud de visado; si bien no había órdenes de detención, fue apresado negándosele la libertad bajo fianza. Permaneció incomunicado y registrado en la cárcel de Oklahoma bajo el seudónimo de David Washington, donde habría sido envenenado con metales diversos, dispuestos en su comida.

Sus abogados lo convencieron de firmar una declaración en la que, si bien no admite culpa, reconoce que hay suficiente evidencia como para probar su implicancia más allá de una duda razonable en dos de las acusaciones: el intento oculto de residir permanentemente en los EE.UU al momento de su solicitud original de visado en 1981, y por haber facilitado matrimonios falsos entre sus discípulos, para adquirir residencia en Estados Unidos. Aceptó pagar $400.000 en multas y fue deportado del país.

Peregrinaje

El maestro regresó a India, donde denunció a Estados Unidos públicamente; esta acción le habría traído como consecuencia un peregrinaje por un sinnúmero de países, que, uno tras otro, le fueron negando el ingreso o la visa: Grecia, Suiza, Suecia, Canadá, Irlanda y Jamaica, entre muchos otros.

Algunos de los libros de Osho publicados en Chile:

Editorial Kairos: El libro del yoga I y II; Nirvana, la última pesadilla; El sendero del Tao; El sendero del Yoga; El verdadero nombre; Autobiografía de un místico espiritualmente incorrecto; El sendero del Zen; La experiencia tántrica; La transformación tántrica; Ni agua, ni luna. Charlas sobre el Zen; La sabiduría de las arenas; El abc de la iluminación; El libro de la vida y la muerte; Música ancestral en los pinos; Dang, dang, doko dang; Guerra y paz interiores; Dijo el Buda…
Editorial Sirio: Tao, los tres tesoros I, II y III; El ganso está afuera.
Editorial Debate: Conciencia; Intimidad.
Grupo Editorial Norma: El equilibrio entre la mente y el cuerpo; El hombre que amaba las gaviotas y otros relatos.
Editorial Debolsillo: Libertad; No te cruces en tu camino.

os libros de Osho fueron publicados por sus seguidores, basados en transcripciones de sus discursos y charlas; suman más de 650 títulos y han sido traducidos a 55 idiomas.
Los libros de Osho fueron publicados por sus seguidores, basados en transcripciones de sus discursos y charlas; suman más de 650 títulos y han sido traducidos a 55 idiomas.

 

Uruguay le abre sus puertas provisionalmente en mayo de 1986; sin embargo, el presidente Sanguinetti admite que recibió una llamada de Estados Unidos, advirtiéndole que si se daba residencia al gurú, la deuda de US$6 millones que Uruguay tenía con Estados Unidos debía ser pagada inmediatamente y no se autorizarían más préstamos. Al final, el controversial guía regresó a la India el 30 de julio de 1986.

En enero de 1987, Osho regresó al ashram en Pune, donde realizaba discursos todas las tardes, salvo cuando su salud le jugaba malas pasadas. A fines de 1988 sus discursos se volcaron prácticamente en su totalidad al Zen, y decidió dejar de llamarse Bhagwan Shri Rajnísh: en febrero de 1989, adoptó el nombre Osho, con el que lo conocemos hasta hoy. De acuerdo a su propio testimonio, el nombre deriva de la palabra oceanic, creada por William James, que significa disolviéndose en el océano y que en el lejano Oriente quiere decir “El Bendecido, sobre quien el cielo vierte flores”.

Osho pronuncia su último discurso público en abril de 1989; su salud sigue en franco deterioro. Su médico indica, desesperado, que alguien está usando magia negra para dañar al maestro. En enero de 1990 muestra su debilidad progresivamente, y ya el 18 no puede levantarse de su cama. El 19 en la mañana, su doctor le advierte una inminente resucitación cardiaca, y Osho responde: “No. Déjenme ir. La existencia ha decidido que es el tiempo… Mi presencia será mucho más fuerte sin el infierno de mi cuerpo torturado.” Así, murió a las 17:30 horas. Tenía 58 años.

Pocos días antes de partir, el mismo Osho decidió dejar las palabras para su epitafio: “Osho Nunca Nació, Nunca Murió, Solo Visitó este Planeta Tierra entre el 11 de diciembre de 1931 y el 19 de enero de 1990”. Sus cenizas reposan en la Casa de Lao Tsé, en el mismo ashram de Pune.

Antes de su muerte, le preguntaron qué pasaría cuando se fuera. Respondió: “Si hay algo de verdad en lo que he dicho, sobrevivirá. La gente interesada en mi trabajo llevará la antorcha, sin imponer nada a nadie…, deseo que no olviden el amor, en torno del cual ninguna iglesia puede ser creada, como la celebración, el regocijo y el tener la mirada inocente como un niño… Conózcanse a sí mismos, el camino está dentro.”

Legado

Las ideas de Osho recibían influencias de todas partes del mundo: desde los Upanishads hasta Freud, pasando por Heráclito, Lao Tsé y Nietzsche. De acuerdo a su doctrina, cada ser humano posee la capacidad de iluminarse y amar incondicionalmente como si fuera un Buda, aunque el ego dificulta este proceso por el condicionamiento social. Por ello, las personas deberían confiar y aceptarse a sí mismas. No había incompatibilidad en poseer bienes materiales con este camino, definiéndose a sí mismo incluso como “el gurú del hombre rico”; su propuesta de hombre nuevo combina así los preceptos espirituales del Buda, con el gusto carnal de Zorba el Griego, personaje literario creado por Nikos Kazantzakis. Este “Zorba el Buda” abarca y acepta la ciencia junto a la espiritualidad.

En cifras, sus libros (ninguno escrito directamente por él, sino transcritos y armados a raíz de sus discursos y charlas) suman más de 650, disponibles en 55 idiomas diferentes; varios de ellos han sido best-seller en países como Italia y Corea del Sur.

Sus libros muestran su visión sobre todas las facetas de la existencia humana; disfrutaba en particular la paradoja y la contradicción, empleando un lenguaje cargado de humor e ironía, remarcando constantemente la impermanencia. Planteaba en esencia que la mente es duda, y que la verdad –el amor- está en el corazón.

Hoy, el ashram de Osho en Pune es el Resort de Meditación Osho International, una de las principales atracciones turísticas de la India, y es visitado por más de 200 mil personas cada año, entre los que se incluyen políticos, importantes personas del mundo de la cultura y los negocios, e incluso el Dalai Lama.
*Eva Débia, periodista

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