SOMOS UNO Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Julio de 2014

 

Gira Mundial llega a Chile: Vivir Despiertos (WakeUp!)

El próximo mes de septiembre (23-31 / 2014) llegará a Chile la Gira WakeUp que ha causado un fuerte impacto en grandes ciudades del mundo. Un pequeño grupo de monjes rodeados de miles de personas está invitando a despertar a los jóvenes del mundo. Santiago será el lugar de inicio de la gira WakeUp Latinoamérica, que incluirá actividades especialmente orientadas a los jóvenes y a los educadores.

Por Cecilia Montero

Una mañana, en una plaza, cientos de personas meditan al ritmo de las campanas que los monjes invitan a sonar. Otro día se los ve caminando de la mano de los niños de la ciudad. O bien conversando con jóvenes y educadores sobre cómo son las Escuelas Despiertas.

El escenario va cambiando de ciudad en ciudad, pero la energía es la misma: un grupo de monjes calvos vestidos de túnicas café, fundidos en medio de la comunidad irradian una paz, una felicidad tranquila, un estar presentes. Su testimonio es tan imponente por su estética como por la profundidad de la enseñanza y, sobre todo, por el entusiasmo con que los jóvenes se les van sumando ahí por donde pasan. Llevan varios meses sembrando el testimonio de cómo es vivir conscientes para las comunidades que están despertando a los beneficios de la atención plena. Una iniciativa original marcada por la belleza, la espontaneidad y simpleza con que se realiza.

Verdaderos activistas por la paz, estos monjes son miembros de la comunidad de Plum Village (Francia) creada por Thich Nhat Hanh (87) maestro zen, poeta, reformador del budismo y padre de la divulgación de “la plena conciencia” (mindfulness) en Occidente. Autor de muchísimas obras, las enseñanzas de Thây –como lo llaman sus seguidores- son un verdadero patrimonio de la humanidad en cuanto han llevado a la vida cotidiana los valores de vivir el presente en forma sencilla, poética y profunda. Sus célebres charlas y encuentros con líderes mundiales, científicos, trabajadores sociales, educadores, jóvenes y empresarios están circulando hace muchos años en las redes sociales.

El recorrido mundial que están realizando sus discípulos tiene por objetivo introducir momentos de paz y tranquilidad en las ciudades estresadas. Que las personas sientan y experimenten que se puede meditar mientras caminan hacia sus casas, al metro o a comprar, y que esto produce beneficios inmediatamente reconocibles en un cuerpo y una mente desconectados.

Thich Nhat Hanh –Thây-, maestro zen de origen vietnamita, poeta, reformador del budismo y padre de la divulgación de  “la plena conciencia ” (mindfulness) en Occidente.
Thich Nhat Hanh –Thây-, maestro zen de origen vietnamita, poeta, reformador del budismo y padre de la divulgación de  “la plena conciencia ” (mindfulness) en Occidente.

Una gira original

¿En qué consiste WakeUp? WakeUp es llevar la llama de la plena conciencia al mundo de los jóvenes. Es un movimiento espontáneo que surge del anhelo de entrar en contacto, de reconectar y ser parte de una comunidad mayor. El despertar a la plena conciencia es darnos cuenta que no podemos hacerlo solos, necesitamos apoyarnos unos a otros y crecer juntos.

Pequeños grupos de monásticos están saliendo de su reclusión, dejando su comunidad por un tiempo para difundir la práctica y apoyar a quienes los inviten en organizar sus propias comunidades o sanghas. Monjes que, después de haber vivido recluidos en su monasterio, se dieron cuenta que podían salir a darle apoyo a otros jóvenes que los habían visitado, darles un par de ideas, como p. ej., organizar una caminata consciente en el parque con amigos o una comida vegetariana en silencio…, cosas que los hacen sentir que es posible, que es algo que pueden hacer.

Y, poco a poco, se fue armando un movimiento mundial. Saber lo que otros han hecho en Londres, Madrid o Copenhague, saber cómo lo han hecho posible, es suficiente para que otros lo intenten.

Porque WakUp es igual que hacer un fuego. Sabemos, porque el mismo Thây lo ha enseñado tan bien, que la llama no nace, que no viene de la nada, que solo se manifiesta cuando las condiciones son suficientes.

Y el fuego se ha expandido en las ya 60 comunidades WakeUp que existen en el mundo y que son visibles en las caminatas conscientes realizadas en el centro de Hong Kong, en los retiros en las montañas de Thailandia o en el desierto de Israel, en las llamadas flashmob meditations o meditaciones espontáneas, que comenzaron reuniendo cientos de personas en Londres y luego se replicaron en Nueva York, Barcelona, Roma, Tokyo, Amsterdam, París, Los Angeles… y próximamente en Santiago, Quito, Bogotá, Buenos Aires.

“La paz está en cada paso”, título de uno de los libros más difundidos de Thây, es también la consigna de las caminatas conscientes que la red WakeUp está llevando a cabo diariamente en distintos puntos del planeta.
“La paz está en cada paso”, título de uno de los libros más difundidos de Thây, es también la consigna de las caminatas conscientes que la red WakeUp está llevando a cabo diariamente en distintos puntos del planeta.

Despertar a Chile

Despertar, estar atentos, vivir conscientes. ¿Qué sentido pueden tener estos mensajes para el momento que vive Chile? ¿Por qué es importante participar, ser parte de la comunidad de despiertos de la ciudad? Porque nuestro modo de vida nos ha alejado de lo esencial. Vivimos corriendo, no nos alcanza el tiempo. Stress. En el trabajo las relaciones humanas en vez de nutrirnos nos agotan, son una carrera para triunfar. Competencia. Sin darnos cuenta tomamos decisiones o adoptamos conductas que dañan a otros o a la naturaleza. Falta de valores. La vida se nos va sin darnos cuenta siquiera que está ahí para gozarla en paz sin correr, sin restarle nada a nadie, sin pasar a llevar a otros.

La visita de estos monjes puede ayudar a que la consigna de Vivir Despiertos se instale en la ciudad. Algo nuevo que puede contaminar en forma positiva y alegre el ritmo de los chilenos.

“La paz está en cada paso” es el título de uno de los libros más difundidos de Thây. Es también la consigna de las caminatas conscientes que la red WakeUp está llevando a cabo diariamente en distintos puntos del planeta. La paz es posible. La paz está en todo, en nuestro entorno, en la naturaleza, en nuestros cuerpos, en nuestro espíritu.

Este es el mensaje que los monjes van a traer con su silencio, sus caminatas, sus campanas. Algo accesible para las personas de toda condición y edad. Practicar el mindfulness, el estar despiertos al instante, es una gran oportunidad de experimentar que la paz, la felicidad y la compasión son posibles. Que están en cada paso, a la vuelta de la esquina, entre una inhalación y una exhalación.

Como dice Thây, el milagro no es caminar sobre las aguas. El milagro es estar vivos en el instante presente. ¿Por qué es esto tan difícil? Porque nuestro cuerpo está aquí, pero nuestro espíritu está en otra parte, en el pasado o en el futuro. No es la fe lo que nos dará la paz sino la práctica. Si estoy consciente de mí mismo, de mi cuerpo, de los demás, estoy en casa. Si acepto que dependo de otros para existir, poco a poco me descuelgo del engranaje de producción y consumo que me hace salir de mi propia esencia.

Estamos frente a un movimiento masivo, no planificado, sin estructuras jerárquicas, espontáneo y dinámico, como la vida. Difícil de categorizar, imposible de controlar, como la creatividad versátil de los jóvenes.

Zen en la vida cotidiana

Más que dar charlas complicadas, los monjes muestran en qué consiste la práctica. Y lo hacen sin ponerse graves, con una sonrisa en la mirada. Mediante la respiración consciente u otra técnica de meditación, traemos la mente de vuelta a casa al instante presente. En ese preciso momento de plena atención, ¡el stress desaparece! Al estar concentrado en la respiración, te das cuenta de que estás vivo.

Estar vivo es algo maravilloso, un milagro, quizás el más grande de los milagros. En dos o tres segundos de respiración, puedes reparar en que estás vivo. Quienes practican el arte de la respiración consciente pueden generar paz y alegría en su entorno. La atención puesta en la respiración nos pone en contacto con las condiciones de una felicidad que ya están presentes. La sanación está siempre disponible con la respiración consciente. La práctica de la respiración consciente puede ayudarnos a abrazar una situación dolorosa, a sentir el sufrimiento de quienes nos han hecho daño.

Todos tenemos la capacidad de practicar las actividades cotidianas en forma consciente. No es preciso disponer de un tiempo extra para practicar la meditación del instante presente. Tampoco se requiere de un largo entrenamiento. Donde quiera que te encuentres, puedes disfrutar de una cierta forma de caminar. Combinas tu inspiración y tu expiración con tus pasos. Puedes decir silenciosamente: “Estoy aquí. He llegado…” Llegas en cada paso que das, en el aquí y el ahora y, de esa manera, la vida se halla ahí disponible. El pasado ya ha pasado y el futuro no ha llegado. La práctica del respirar y caminar en forma consciente nos proporciona las maravillas de la vida. Ésta tiene la capacidad de sanarnos.

Cada paso contribuye a soltar la tensión en la mente. Cada uno de ellos puede ser sanador. Cada paso puede nutrir, calmar nuestras angustias y nuestros miedos. Podemos practicar la caminata consciente para soltar la tensión de cuerpo y así disfrutar del bienestar del cuerpo, disfrutar igualmente del paisaje… Es un ejercicio que nos devuelve a nuestra belleza y frescura. Caminar de esa forma puede generar una energía colectiva muy poderosa en la casa, en el barrio, en el trabajo. Puede irradiar y contribuir a que nuestro entorno perciba que la alegría y la felicidad están en cada paso.

 

El despertar a la plena conciencia es darnos cuenta que no podemos hacerlo solos, necesitamos apoyarnos unos a otros y crecer juntos.
El despertar a la plena conciencia es darnos cuenta que no podemos hacerlo solos, necesitamos apoyarnos unos a otros y crecer juntos.

Agradecer el vivir juntos

Las prácticas zen de la plena consciencia llevan también a valorar la comunidad, el vivir juntos. La competencia, la lucha por surgir solos sin ayuda de nadie, son una ilusión. El entorno en el cual nos desempeñamos está repleto de objetos, utensilios, dispositivos, accesorios de todo tipo que damos por descontados. Pero ocurre que si están ahí a nuestra disposición es porque otras personas han participado en su elaboración, transporte y puesta en marcha.

Si puedo estar leyendo este artículo en este momento es gracias a la silla que me sostiene, a los árboles que dieron origen al papel de la revista, a las manos que lo digitaron… ¡Toda mi experiencia es posible gracias a la existencia y trabajo de otros! Si miro así las cosas, la competencia se diluye. Al contrario, me inclino en reconocimiento del esfuerzo de tantos. Es la interdependencia o el inter ser.

“La presencia de una cosa implica la presencia de todas las cosas”, dice Thich Nhat Hanh en su libro Clés pour le zen (Claves para el zen). Una mirada compasiva que borra las distancias, crea comunidad y hace más llevadero el trabajo cuando se hace en beneficio de todos. Una forma de ver la vida que llevó a gestar un movimiento tan particular como esta gira.

Para vivir despiertos hay que parar, dejar entrar el silencio, sonreírle a la vida. La campana de los monjes zen nos está invitando desde ya a despertar.

Un mensaje sin fronteras

La gira mundial WakeUp puede ser vista como una sucesión de eventos, la reunión de budistas y no budistas para una sociedad sana y compasiva. Es eso y mucho más. Estamos frente a un movimiento masivo, no planificado, sin estructuras jerárquicas, espontáneo y dinámico, como la vida. Difícil de categorizar, imposible de controlar, como la creatividad versátil de los jóvenes.

No necesitamos ser miembros de una organización para estar involucrados en Vivir Despiertos. Basta con haber visto una imagen, un grupo sentado o caminado para comprender que todo acto de la vida puede ser tocado por la llama de la atención plena: el cepillarme los dientes, el abrir la puerta, el lavar los platos… son susceptibles de transformarse en una práctica de WakeUp.

Todos podemos ser tocados por este llamado. Las sesiones con educadores han dado origen a una red de Escuelas Despiertas. Incluso en los medios más alejados de las prácticas espirituales, como el de las finanzas y los negocios, están pasando cosas.

Gigantes como Google o el Banco Mundial se han abierto a la experiencia invitando a Thây y a sus monjes a enseñarles mindfulness (The Guardian 28/3/14). El mensaje para los líderes de la tecnología es que usen su influencia global para hacer de este mundo un mejor lugar más que para ganar el mayor dinero posible. Las compañías pueden usar la tecnología en forma compasiva para introducir cambios positivos en el mundo y no seguir aumentando el estrés y el aislamiento de la gente respecto de la naturaleza y de los demás.

Cuando estos líderes practican el mindfulness hay un silencio, una paz que llega por no hacer nada. Y en ese espacio se aprecia lo precioso que es el tiempo. “El tiempo no es dinero, es vida, es amor” les ha dicho Thây en persona.

Para vivir despiertos hay que parar, dejar entrar el silencio, sonreírle a la vida.

La campana de los monjes zen nos está invitando desde ya a despertar. A quienes quieran sumarse los invitamos a ir a meditar todos los lunes a las 19:30 hrs en Espacio Indigo (www.espacioindigo.cl) y a conocer detalles del programa de septiembre en: www.facebook.com/vivirdespiertoschile2014 

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