NUESTROS CUENTOS Publicado originalmente en la edición impresa de la revista en Junio de 2014

 

Soñar con peces

O cómo nuestras creencias sobre el funcionamiento y el significado del mundo entorpecen nuestra comunicación.

-Psicoanalista: Disculpe, pero ¿anoche tuvo algún sueño, por casualidad?
-Cliente: No sé… Sí, me parece que sí.
-Psicoanalista: ¿Acaso soñó con peces?
-Cliente: Uhhh, no, no soñé con peces, no.
-Psicoanalista: ¿Qué soñó, entonces?
-Cliente: Bueno… soñé que iba andando por una calle de la ciudad.
-Psicoanalista: ¿Había agua en esa calle, algún charco tal vez?
Cliente: Bueno, no creo, no.
-Psicoanalista: ¿Hubiera podido haberlo?
-Cliente: Supongo que hubiera podido haber agua en la cuneta o algo así, pero no lo vi.
-Psicoanalista: ¿Hubiera podido haber algún pez en esa agua?
-Cliente: Lo veo difícil… En una cuneta, en la ciudad…
-Psicoanalista: Veamos pues, en la calle de su sueño ¿había algún restaurante?
-Cliente: No.
-Psicoanalista: Pero hubiera podido haberlo, ¿no?
-Cliente: Bueno… supongo que hubiera podido haber un restaurante…
-Psicoanalista: Y… ¿servían pescado en ese restaurante?
-Cliente: Bueno, supongo que como en cualquier restaurante…. Podría ser que en la carta tuvieran pescado, sí.
Psicoanalista: ¡Lo sabía! ¡Sueña con peces! Muy significativo.

(Extracto de una charla de Robert Dilts)

Soñar con peces

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