SOMOS MOVIMIENTO Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Agosto de 2014

 

Entrevista a Lea Kaufman: La salud a través del movimiento inteligente

La maestra uruguaya, reconocida experta en el movimiento consciente y el desarrollo del bienestar, prepara por primera vez dos talleres en Chile: Espalda Feliz y Flexibilidad Fácil. En conversación con Somos, nos ofreció detalles de estas actividades, la naturaleza del método que difunde y la forma cómo podemos encaminarnos hacia una vida más saludable.

Por Carmen Elisa Murillo y Javier Muñoz Salas

A lo largo de su carrera, Lea Kaufman ha orientado su misión para ayudar a descubrir cómo funciona el cuerpo de manera eficiente y espontánea, revitalizándolo en cada movimiento, sin desgaste ni dolor.

Con una formación multidisciplinaria como ingeniera en sistemas, actriz y bailarina, Lea ha aplicado los conocimientos del Método Feldenkrais, del arte, la biología cultural y otros campos, para compartir con sus alumnos estrategias que ayudan a lograr un movimiento sin esfuerzo, a alcanzar un entendimiento de cómo funciona el cuerpo armonizado con la mente y a generar estados de mayor bienestar y felicidad.

– Todo parece indicar – cifras de salud mundial, estrés de la vida moderna, consumo de antidepresivos- que nos encontramos en un escenario que recuerda las palabras de Jiddu Krishnamurti: “No es saludable estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma”. ¿Vivimos en una sociedad enferma? ¿Estás de acuerdo con esa lectura y a qué crees se deba aquello?

– No sé si hay una sociedad enferma, pero hemos creado una cultura que no ayuda a sacar lo mejor de nosotros, con un impacto en nuestra salud y bienestar.

Somos seres biológicos culturales, como expresa Humberto Maturana, entrelazándose ambos elementos creando lo que somos, no estando ajeno a eso el cuerpo. Hoy, si solo utilizamos el automóvil, esto nos resta salud y bienestar, en la medida que somos seres hechos para movernos. En la cotidianidad en pos de la cultura del confort, nos hemos volcado a una cultura del sedentarismo.

Hemos desarrollado muchas cosas que hacen que ya no tengamos que caminar con el balde de agua para poder beber o salir a cazar o tener que ir al campo a cosechar, pero todo el tiempo que hemos ganado lo hemos dedicado al sedentarismo, en vez de hacer otras actividades vigorosas. Tenemos, entonces, una cultura de las sillas. Si lo pensamos, las culturas orientales, en las que encontramos las personas más longevas, más saludables, no son culturas de sillas. Este ha sido un invento occidental que no tiene nada que ver con nuestro diseño biológico, con nuestra anatomía.

Ambas culturas combinadas, la de la silla y el confort, están moldeando nuestros cuerpos, afectando la postura, la vitalidad e incluso nuestra conciencia.

Lea Kaufman, experta uruguaya en el Método Feldenkrais y el bienestar del cuerpo y de la mente a través del movimiento.
Lea Kaufman, experta uruguaya en el Método Feldenkrais y el bienestar del cuerpo y de la mente a través del movimiento.

El cuerpo “intervenido”

– Esto no deja de ser curioso, pues vivimos en una sociedad que exalta mucho al cuerpo, pero por otro lado lo niega. ¿Por qué crees que olvidamos tanto al cuerpo? ¿Cómo se produjo esta desconexión entre mente y cuerpo?

– Porque estamos enfocados en la forma, en cómo nos tenemos que ver y, en ese afán, permitimos un intervencionismo brutal en nuestro propio cuerpo.

Si lo pensamos, el cuerpo es lo que más intervenimos. Desde bebés, cuando la mamá no lo deja gatear -interviniendo en su desarrollo motor natural-, para que no se ensucie o para ponerlo en una andadera. Después, lo agarran de las manos y lo hacen caminar porque otro bebé ya está caminando. Luego, cuando el niño va a la escuela, lo intervenimos al sentarlo largas horas, poniéndole además una mochila súper pesada, y el niño, que de bebé se desarrollaba moviéndose, ya en la escuela debe hacerlo solo intelectualmente.

La primera tarea es aprender a sentirnos a nosotros mismos, para que nuestra atención esté en nosotros y podamos estar conscientes -quizás no todo el tiempo, pero sí cada vez más- para estar mejor.Después, en la adolescencia, empieza el bombardeo de cómo te tienes que ver, cómo te tienes que parar, mover y esto continúa en la edad adulta. Así, entregamos nuestro poder sobre el cuerpo a nutricionistas, al personal trainer, al médico y ya no sabemos qué es bueno para nosotros y qué no. Tenemos que mirar afuera para que nos digan lo que es bueno, porque hemos permitido y desarrollado todas estas intervenciones en nuestro cuerpo.

Justamente, lo que nosotros trabajamos desde el Método Feldenkrais es la capacidad de volver a sentirte y empoderarte de tu cuerpo. Más bien, empoderarte de ti mismo a través de tu cuerpo y poder, de esta forma, lograr tomar las mejores decisiones para ti.

– En este sentido, ¿qué significa utilizar el cuerpo y la mente inteligentemente?

– Significa hacerlo con coherencia. Primero, que tu mente y cuerpo estén en el mismo sitio. Por ejemplo, cuando la gente va al gimnasio y se sube a la caminadora, se pone los audífonos, escucha música y piensa en cualquier cosa menos en lo que está haciendo. Así es como se lastiman en cualquier actividad cotidiana. Nuestra mente nunca está en el momento presente, y el momento presente es el cuerpo, cuando podemos sentirlo.

Moverse inteligentemente es estar presente, que tu mente y cuerpo estén unidos y te comportes como lo que eres, un ser entero y no por pedacitos. Por otro lado, es el hecho que biomecánicamente vayas hacia lo mejor de ti y no adoptes posturas que te lastiman.

– ¿Cómo descubriste el método Feldenkrais?

– Yo estudié Teatro en la Escuela Municipal de Arte Dramático Margarita Xirgú de Montevideo, donde impartían esta materia pionera en los años 90 en Latinoamérica. Las primeras clases con el método fueron curiosas, pero reveladoras; fue la primera vez que me sentí entera. Además, estudiaba ingeniería y hacía mil cosas, tenía como pedacitos de mí por todos lados. Pero al experimentar el método, sentí una conexión tan profunda del cuerpo que el sistema me enganchó.

Más tarde, al morir mi padre, entré en un duelo muy difícil. Me di cuenta que a través del método pude salir de este sentimiento, reorganizando mi cuerpo, estando conmigo de manera particular. Pero al terminar ambas carreras, Teatro e Ingeniería, seguía sin hallarme en ninguna de las dos. Entonces, decido darle una oportunidad al método; viajé a México para estudiarlo y lo demás es historia.

A través de la web, ha sido un proceso de combinar todas estas pasiones mías, estos saberes, con el método como directriz, para ofrecer a la gente en español algo que antes era prácticamente muy difícil de acceder.

Si nos movemos de una manera que nos hace sentir bien, nos vamos a sentir bien haciendo cualquier cosa, más allá de las circunstancias externas.
Si nos movemos de una manera que nos hace sentir bien, nos vamos a sentir bien haciendo cualquier cosa, más allá de las circunstancias externas.

Nuestra sufrida espalda

– ¿Cuáles son los principales malestares que atañen a la gente hoy y a qué se deben?

– Hoy por hoy, es la espalda sin duda alguna, los temas relacionados con la columna. La Organización Mundial de la Salud y otros organismos de ese tipo nos están diciendo que el 80% de las personas del mundo tendrán problemas de espalda en algún minuto de sus vidas. Esto debido a la cultura sedentaria, la cultura del confort, estar sentados tantas horas y el dejar de movernos.

Ahí el método tiene muchísimo que ofrecer para que la gente pueda recuperar la movilidad, la flexibilidad y la estabilidad de su columna.

– Lea, ¿qué consejos nos darías entonces para una vida más sana y feliz en la cotidianidad?

– Lo primero y fundamental es cómo usas tu atención, a qué pones atención. Si tengo mi atención todo el tiempo en mis actividades externas o en la tarea que tengo que hacer, me desconecto de mí; entonces, van a pasar un montón de cosas con mi cuerpo, pero también con mis emociones y con mis pensamientos, de las cuales no me voy a enterar hasta que tenga la consecuencia negativa.

La primera tarea es aprender a sentirnos a nosotros mismos, para que nuestra atención esté en nosotros y podamos estar conscientes -quizás no todo el tiempo, pero sí cada vez más- para estar mejor.

Segundo, moverse, buscar variaciones, no quedarse con la misma manera de sentarse, de caminar; no hacer siempre lo mismo, sino buscar la novedad, que es lo que mantiene al cerebro joven y despierto.

Tu cuerpo es tu primera casa, el vehículo para que te expreses, para que te conectes con las demás personas, para crear. Si no estás cómodo en esta primera casa, no puedes estarlo en ningún lugar.

– Si bien hoy se han extendido las tendencias que buscan estar saludables, parece que estas se enfocan principalmente en lo que comemos y en los ejercicios, pero no en la forma cómo nos movemos.

– Tu cuerpo es tu primera casa, el vehículo para que te expreses, para que te conectes con las demás personas, para crear. Si tú no estás cómodo en esta primera casa, no puedes estar cómodo en ningún lugar.

Muchos de estos programas de salud están enfocados en que te veas de cierta manera y no en sentirte, y eso nuevamente te desconecta, poniendo la autoridad afuera. Con el método, lo que queremos es que recuperes tu autoridad interna y te sientas bien en tu cuerpo. Si lo logras, te sentirás cómodo, sin dolores, estableciendo un vínculo con tu cuerpo como si fuera tu mejor amigo. A él no lo tratarías mal, no lo forzarías, no lo jalarías, no le darías tres horas de sueño o en el gimnasio no le exigirías hasta que duela. Mejorar este vínculo es mejorar el vínculo contigo mismo.

Si me muevo de una manera que me sienta bien, me voy a sentir bien haciendo cualquier cosa, más allá de las circunstancias externas. Eso es muy importante, ya que muchas veces la gente hace depender su bienestar de aquello que le digan. Pero si te acostumbras a moverte de una manera que te guste, a una manera que lo hagas con amor hacia ti mismo, eso va a estar en la base de tu bienestar.

Con el Método Feldenkrais, la persona trabaja la capacidad de volver a sentirse y empoderarse de su cuerpo.
Con el Método Feldenkrais, la persona trabaja la capacidad de volver a sentirse y empoderarse de su cuerpo.

Belleza y comodidad

– La complejidad es que ustedes “compiten” con los estereotipos de belleza que se imponen y que la gente busca independiente de sus propias formas. Nos cuesta reconocer así la propia belleza de nuestro cuerpo. ¿Cuál es tu opinión respecto a estos modelos impuestos en estética y, finalmente, cómo podemos reconocer la particular belleza de nuestro cuerpo?

– Yo siempre digo a mis alumnos: “Pónganse como ustedes creen que se tienen que ver”. Entonces, sacan la cola, sacan el pecho, llevan sus hombros hacia atrás, la cabeza arriba, y al hacer esto les pregunto: “Bueno ¿y cómo se sienten así?” Usualmente me contestan que incómodos, rígidos, duros. Lo interesante además, es que las otras personan ven de nosotros cómo nos sentimos, no la forma que adoptamos.

Si te pones una faja, escondes la panza y te mantienes en una posición súper incómoda, eso es lo que proyectas. Si te sientes bien, proyectarás seguridad más allá de los ideales estéticos, de los que hay que tener en cuenta algunas cosas:

Primero, es que este ideal proviene de los griegos, que tenían un culto al cuerpo al ser muy deportistas. Pero si observas bien la estatua “El David” de Miguel Ángel, se ve bien musculoso, pero tiene su pancita. Esto del abdomen plano es una total distorsión del ideal griego, que era más natural, que pretende finalmente que todos los músculos de tu cuerpo estén flexibles y a la vez fuertes, pero no que estés tenso o que tengas que meter la panza.

Lo que pasa con estos ideales es que te fuerzas a hacer cosas para verte así. Otra vez le imponemos cosas al cuerpo en vez de ponerlo en contextos en los que tenga que fortalecerse, porque levanto las bolsas del supermercado, porque me voy en bicicleta al trabajo, cosas que van a modelar mi cuerpo, en lo más importante, sentirme mucho mejor con él.

Segundo, estos ideales estéticos ni siquiera son humanos. Todos sabemos que es puro Photoshop. Hay que mantenerse muy claro en ese bombardeo constante, en el que es fácil perderse, como si te quisieras ver como un dibujito de Disney, imposible.

– ¿Qué es la salud, entonces, para Lea Kaufman, y cómo podemos alcanzarla en un mundo lleno de preocupaciones?

En Chile

Los talleres con Lea Kaufman se realizarán los días 11 y 12 de octubre (2014). Reservas en el teléfono 27160026. Organiza Laurus: Intelligent Movement Center.

Para mayor información, visitar: leakaufman.com y movimientointeligente.com

– Para mí ha sido una búsqueda de la libertad, una búsqueda de tener opciones en mi cuerpo, de no tener que moverme de una sola manera que me lastima, de tener opciones en mi mente, en mis emociones, de no quedarse atascado en una sola manera de ver el mundo, de hacer las cosas en una sola emoción que sostienes todo el tiempo.

En el momento en que, a través del método, pude sentirme entera y encontrar estas opciones de movimientos diferentes, me dio mucha más libertad en toda mi persona para crear: a través del método, a través de la página web, los vídeos, los cursos, etc. Pero también para crear un estilo de vida o una manera de vivir que me iba a mí. A lo mejor no tengo algo como tan tradicional, pero sí va conmigo y me expresa a mí y me hace feliz a mí.

Entonces, cuando uno tiene opciones, puede empezar a crear lo que quiere para sí. Hay que empezar por ahí. Cuando te conectas contigo a través del cuerpo, te conectas con lo que quieres y luego empiezas a encontrar opciones. En ese momento es mucho más fácil ver preferencias y te conviertes en una persona mucho más libre.

– Cuéntanos, Lea, finalmente, cuáles serán tus proyectos a futuro y tus actividades en Chile.

– Vienen muchos viajes a lugares en los que estaré por primera vez, por ejemplo España y Chile. Viene el libro, esperamos para fin de año. Trabajamos para la siguiente generación de la formación profesional de Feldenkrais en Cali y, bueno, siempre creando nuevas maneras a través de la web, de poder llegar a la gente de habla hispana que no tiene la posibilidad de conocer el método o no tiene un profesor cerca.

Mi misión ha sido que todas las personas que hablan español, si quieren, tengan la posibilidad de experimentar y conocer el método que hacemos a través de la página y cursos online. Hoy por hoy son más de 25 mil personas suscritas a mi página web y casi 4 millones de vistas en Youtube, y esperamos doblar los números para el año que viene. 

1 Comentario

Dejar respuesta