NUESTRO CIELO INTERIOR Publicado originalmente en la edición impresa de la revista en Julio de 2014

 

 

El legado de los transpersonales:  Plutón en Capricornio

En un artículo anterior hablamos de los tránsitos de este pequeño planeta (o planetoide, según la comunidad científica) y su transformadora energía. Esta vez profundizaremos en su dimensión espiritual y cómo nos muestra en el horóscopo natal un camino largo y profundo hacia el encuentro con aquello que representa nuestra misión en la vida, reflejar la luz del Sol.


Mónica Sagredo Guerra 
 

Mónica Sagredo

Astróloga y socióloga

www.astrologiaconectiva.cl

Habitualmente, la astrología se nos presenta como solar, pero la vivencia que tenemos de ella es mucho más lunar de lo que nos damos cuenta. Con la popularización del uso del horóscopo nos hemos convencido que ya estamos en el Sol, es decir, que ya somos seres conscientes de nuestro pleno potencial como seres humanos. Es muy común escuchar a las personas excusarse con expresiones como “soy impulsivo porque soy Aries o “es que tú eres sensible porque eres Cáncer”, lo que es bastante impreciso desde una óptica solar, porque el Sol es lo último que conocemos de nuestra carta astral e implica haber realizado un camino de autoconocimiento de mucho valor y arduo trabajo personal.

Justo antes de llegar al Sol, conocemos a Plutón, que nos invita a una aventura. Pero no es el tipo de aventura que nos invitaría a recorrer un planeta como Marte, pues no desafía nuestra intrepidez, sino nuestra verdadera fortaleza. Porque cuando entramos aquí, estamos accediendo al plano de la voluntad y el potencial creativo. Es el camino del héroe, que se enfrenta con su propia sombra, sus deseos y compulsiones más oscuras para transmutarlas. A través de la vivencia honesta y dolorosa de aquello que habitualmente (inconscientemente) evitamos, el héroe no le teme a su sombra y finalmente la integra para llegar de nuevo a la luz, a su Sol.

El mejor representante del zodiaco del estatu quo es Saturno. Es nuestra experiencia de lo real, con sus creencias y límites, con sus responsabilidades y desafíos. Este planeta rige al signo de Capricornio, cuyo propósito esencial es el de construir aquellas estructuras que sustentan lo que conocemos como realidad. Muchos de estos pilares se verán transformados por la implacable fuerza de la transmutación que Plutón trae durante su recorrido por este signo.

La trayectoria de 16 años, que comenzó el año 2008, es larga y pausada; por lo tanto, los cambios que produce son profundos y remueven los cimientos de cualquier tipo de orden establecido. Sumado a la energía de Urano en Aries y Neptuno en Piscis, estos tres planetas transaturninos nos ayudan a movilizar nuestros recursos en pos de nuevas realidades, más expansivas y conscientes, pero nadie dijo que esto sería fácil. La manera en que se relacionan éstos con los demás planetas y ángulos de nuestra carta se reflejará en nuestra capacidad para abrirnos y adaptarnos a los cambios.

El legado de los transpersonales:  Plutón en Capricornio

La metamorfosis que nos promete Plutón al internarnos en sus misterios no es posible si en el camino nos apegamos a nuestros habituales y cómodos patrones de comportamiento. El camino solar nos pide total compromiso con el vacío, con la confianza que surge del autoconocimiento, de saberse parte de un todo inabarcable por la limitada mente humana, por lo tanto, incomprensible. La apertura comienza en la incertidumbre, no en las certezas ¿nos atreveremos a cruzar ese umbral?

El pasaje, aunque individual, es en comunión con todo lo demás, porque cada pequeña chispa de consciencia impulsa e ilumina a toda la humanidad. 

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