SOMOS SALUD MENTE-CUERPO Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Agosto de 2014

 

Toque Cuántico: Sanación desde el primer toque

Frecuentemente recibo de amigos y familiares recetas, consejos, direcciones de médicos y datos de nuevas terapias para aliviar una severa artrosis de cadera combinada con una dolorosa artritis, enfermedades que han oscurecido el panorama de mi vida durante los últimos dos años. Sin duda, el tratamiento que mejor me hace es ese cariño y solidaridad de quienes me rodean, pero sería ingrato no reconocer los beneficios que me han proporcionado algunas terapias. De entre ellas quiero destacar el Toque Cuántico.

Por Ximena González B.

Despidiendo el siglo pasado, el terapeuta norteamericano Richard Gordon sistematizó y dio a conocer en un libro las experiencias sanadoras que había estado practicando y estudiando a partir de la energía vital y la capacidad que tenemos los seres humanos de dirigirla.

Circunstancias emocionales o biológicas bloquean muchas veces esta energía provocando, como consecuencia, alteraciones de salud. Mas, si sabemos desbloquearlas y canalizarlas positivamente, podemos revertir los estados patológicos recuperando el equilibrio saludable.

Esta simple observación tiene un pero: no todos sabemos o queremos reconocer nuestra energía vital, y aun cuando la reconocemos, no sabemos cómo dirigirla, cómo mantenerla en el camino correcto, cómo potenciarla o cómo apaciguarla cuando algo obstaculiza su fluidez. Es en el reconocimiento de estas situaciones y en la capacidad de restaurar el flujo natural de la energía vital donde comienza a jugar un rol el Toque Cuántico.

Gordon postula que cualquiera que estudie la técnica que él desarrolla, puede curar o curarse. Se trata –a grosso modo- de ejercicios de respiración y meditación profunda que permiten a quienes lo practican ayudar a superar las dolencias de quienes lo demandan.

“El Toque Cuántico representa una importante innovación en el arte de la curación a través de las manos” dice Gordon en su libro. Y agrega: “Tanto si eres completamente nuevo en estas lides, como si te dedicas profesionalmente a la salud, el toque cuántico añadirá una nueva dimensión de intensidad y eficacia a tu trabajo. Las respiraciones y las técnicas de enfoque corporal que aprenderás elevarán tu energía a un nivel que logrará producir correcciones posturales espontáneas, en las que los huesos vuelven delicadamente a su alineación correcta. Además verás como el dolor y la inflamación se reducen con rapidez, y cómo la curación se acelera enormemente. El toque cuántico es, además de un gran descubrimiento, una habilidad humana fundamental.”

Desde la depresión hasta una pequeña herida mejoran rápidamente cuando se logra eliminar los bloqueos energéticos.

El aporte de Gordon es el desarrollo de una técnica que puede aprenderse para hacer posible curaciones que anteriormente estaban reducidas solo a quienes estaban dotados de capacidades energéticas especiales.

Desde muy antiguo la sanación por “imposición de manos” se mantenía dentro del área de los milagros, pero poco a poco, en la medida que los trabajadores del área de salud fueron entendiendo que los seres humanos somos integrales – una sola unidad cuerpo y mente – y que la energía que generamos interactúa con la energía universal, se entendió que la sanación de las enfermedades no reside en tratar sólo el órgano afectado.

La ciencia comenzó entonces a extender sus campos de estudio hacia “terapias alternativas”, muchas de las cuales son más antiguas que la medicina alopática que se practica masivamente hoy.

Así, los antecedentes del Toque Cuántico pueden remontarse al comienzo de la Era Cristiana, cuando el Nazareno curaba a los leprosos con sólo poner una mano sobre sus cabezas. Ahora, con la teoría de los cuerpos vibratorios y los avances de la física cuántica, el milagro ha trascendido el umbral de lo incomprensible para revelársenos como un fenómeno que podemos llegar a controlar.

(Fotografía: gentileza Micaela Oddone)
(Fotografía: gentileza Micaela Oddone)

En manos del sanador

Consciencia y materia

“Creo que existe un punto en que consciencia y materia se cruzan, que este punto de encuentro existe a nivel cuántico (subatómico), y que esta extraordinaria conexión entre mente y materia es accesible a todos nosotros a través de nuestro amor y de nuestra intención. Utilizando el poder innato de nuestro amor, podemos activar dinámica y positivamente el propio proceso curativo del cuerpo. Desde el ADN hasta los huesos, todas las células y sistemas responden sin esfuerzo a la vibración curativa de tu amor”.

Richard Gordon

Aconsejada por una amiga, llegué hace algunas semanas al centro Alma Spa de Las Condes, donde el terapeuta Enrico Oddone atiende aplicando el Toque Cuántico. Mis últimos dos años de dolor y sufrimiento físico me han revestido de gran escepticismo pero, afortunadamente no han matado mi esperanza. Anhelaba un milagro pero sabía que era muy difícil que ocurriera, por eso pedí primero que me explicaran de qué se trataba.

 

“Para ejercer este trabajo, el practicante se prepara no sólo con estudios específicos del cuerpo humano sino también con meditación, ejercicios que potencian la concentración y técnicas de respiración que elevan su frecuencia vibratoria aumentando el flujo energético que envía al paciente. Se trata de una acción que puede energizar o sedar, según sea la necesidad de la dolencia que se trata”, explica Oddone.

Agrega más tarde que esta terapia alivia tanto desequilibrios emocionales como dolencias físicas: “Desde la depresión hasta una pequeña herida mejoran rápidamente cuando se logra eliminar los bloqueos energéticos. Máxima concentración y relajación para que la energía fluya son la clave”.

El Toque Cuántico actúa casi como un milagro en dolencias como las migrañas, afirman algunos pacientes. Otros señalan que con los niños, cualquiera sea el mal, basta una sola sesión para que recuperen la fluidez normal de su energía y, por lo tanto, su sanación.

“El Toque Cuántico representa una importante innovación en el arte de la curación a través de las manos (…) añadiendo una nueva dimensión de intensidad y eficacia al trabajo del sanador”. Richard Gordon

Enrico me exhibe además fotos de pacientes con artritis en las manos, antes y después del tratamiento; en las últimas, las articulaciones están desinflamadas y los dedos, si no perfectos, ya no están retorcidos. Alentada por estos ejemplos, me animo a entrar a la sala de terapia.

Energía vibratoria

“El universo no está hecho de cosas sino de redes de energía vibratoria, emergiendo de algo todavía más profundo y sutil”.
Werner Heisenberg, Premio Nobel de Física 1932

Las células forman tejidos y órganos, los órganos componen los sistemas y todo en conjunto forma una sinfonía de energía vibratoria que llamamos ser humano; cada ser humano tiene su propia canción, que es parte de la armonía universal.
(De psicólogos en línea.net)

Luego de constatar una visible inclinación de mi osamenta hacia el lado derecho, con el hombro de ese lado más bajo que el izquierdo, y de haberme tomado una foto, el terapeuta tocó tenuemente mis caderas, concentrando su energía hacia la alineación de mi humanidad. Luego subí a la camilla de tratamiento.

 

La posición boca abajo es casi insostenible para mí. Mis vértebras lumbares y la musculatura de mi espalda, resentidas por mi cojera, me advirtieron que duraría muy poco en esa posición. Enrico fue tocando muy suavemente cada una de mis vértebras. Yo no sentí nada, sólo el calor de sus manos por sobre mi ropa; sin embargo, para mi sorpresa, mi cuerpo se relajó al extremo de acomodarse en la posición que hacía años no podía sostener. Para un cuerpo permanentemente adolorido como el mío, esos minutos fueron un verdadero regalo, más aún cuando el bienestar duró hasta mucho después de haber abandonado el centro terapéutico.

Cuando bajé de la camilla, más ágil que cuando subí, hubo otro minuto de alineación de caderas y hombros, y la foto respectiva. La inclinación de mi esqueleto hacia la derecha había disminuido en comparación con la primera foto. Aunque no fue milagrosa, la sesión fue gratificante… y aún habría más sorpresas.

Desde hace mucho tiempo, las mañanas son muy difíciles para mí, no sólo porque durante la noche mi dolencia me despierta con el dolor de cada movimiento, sino también porque mis articulaciones rígidas me obligan a caminar casi en cuatro patas hasta que el movimiento y el calor del cuerpo logran flexibilizarlas, no sin antes azotarme con calambres y desequilibrios que me llevan a sujetarme en cada uno de los muebles de mi habitación. Pero al día siguiente del toque cuántico, caí en la cuenta de que había llegado a preparar mi desayuno sin “gatear” por la casa. Y esos despertares sin rigidez me duran hasta hoy.

(Fotografía: gentileza Micaela Oddone)
(Fotografía: gentileza Micaela Oddone)

Epílogo

Creo en la efectividad del Toque Cuántico porque es una técnica natural que puede ser utilizada por los practicantes de cualquier modalidad de terapia que utiliza las manos para sanar.

Desconocer la importancia de la respiración y de la concentración mental es no creer en los principios básicos de la vida, desconfiar de nuestro propio cerebro y del mecanismo vital de la respiración. Sin respiración no vivimos, y el cerebro es el que nos hace humanos y nos otorga la principal característica de la especie: la capacidad de razonar.

El Toque Cuántico no es excluyente; por el contrario, suma a cualquier proceso curativo un potente instrumento: considera que ningún mal puede disociarse de las situaciones emocionales, pero no se queda en el análisis de éstas, sino que entrega las herramientas para enfrentarlas de una manera natural, positiva, impidiendo que nos paralicemos frente a los conflictos y que pasemos la cuenta de ello a nuestro cuerpo.  

3 Comentarios

  1. buenos días me gustaría acer el curso del toque cuántico aunque estoy le hiendo el libro esta muy
    interesante al guíen me podría decir si alguna escuela hay en Madrid españa

    gracias Emilio lobato

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