SOMOS NUTRICIÓN Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Octubre de 2014

Desintoxicar el cuerpo y el alma

Lo tóxico nos daña. Parece obvio, pero no siempre asociamos nuestros hábitos a su impacto en la calidad de vida que queremos disfrutar. ¿Qué tal algunas mejoras en la alimentación y más ejercicio al aire libre para recibir esta nueva primavera?

Por Carolina Montiel Iglesias

Las dietas desintoxicantes prometen kilos menos, juventud y bienestar instantáneos, entre otros milagros. Suelen requerir ayuno, infusiones y limpiezas de colon. Probablemente muchas funcionan, mientras que otras, promocionadas sin respaldo profesional ni científico, ponen en riesgo la salud de quienes buscan soluciones rápidas.

"Todos los procesos, estados y fenómenos que denominamos enfermedades son la expresión de que el organismo está luchando frente a sustancias nocivas, intentando desactivarlas y eliminarlas”.                                                      (Hans-Heinrich Reckeweg, médico alemán)

El foco de todos estos programas son las toxinas, sustancias que tienen efectos nocivos en el cuerpo. Alimentos (incluyendo sustancias químicas utilizadas en su cultivo y preparación), agua y aire son sus principales fuentes de origen. Órganos como el hígado y los riñones las procesan, y el sudor, la orina y las heces las eliminan. Una parte de ellas, no obstante, puede quedar rezagada en el interior, la piel y el pelo y producir cansancio, dolores de cabeza y náuseas.

Desintoxicar el cuerpo y el alma

Excesos tóxicos

Nelly Baeza Tapia, doctora salubrista y coordinadora del Programa de Salud Pública de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Central, explica que la desintoxicación es una eliminación de los efectos tóxicos que una sustancia en mal estado, un veneno o una droga ha provocado en una persona. Por eso, afirma que “los hábitos y la información son recursos básicos para llevar un estilo de vida saludable” en esta materia.

Advierte que conocer los límites de consumo de alimentos es clave. “Todos los excesos intoxican”, por ejemplo “tomar café es un buen hábito, mantiene alerta y mejora el ánimo, pero el límite son 4 tazas de 160 ml”. Más cantidad de esta bebida energética podría desencadenar taquicardias, taquiarritmias, nerviosismo y osteoporosis.

“La intoxicación ocurre cuando nuestro cuerpo acumula toxinas a diario a través de comidas, bebidas, medicamentos o exposición a ambientes tóxicos”.                                                                                    (Andrea Lobos, kinesióloga)

Con respecto a la variedad de dietas desintoxicantes disponibles en Internet o que se transmiten boca a boca, la doctora comenta que el uso de esta red y la masificación de información hace necesario que se eduque sobre su adecuada interpretación y uso. A su juicio, una plataforma de consulta confiable es MedlinePlus, servicio de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

La profesional añade que el sistema de salud chileno garantiza anualmente un examen de Medicina Preventiva (Fonasa e Isapres) que rastrea factores de riesgo y deriva a especialistas.

La kinesióloga Andrea Lobos comenta que nuestro organismo puede eliminar toxinas con actividad física, alimentación saludable y horas de sueño adecuadas. Tareas indispensables para contrarrestar debilidades en la salud. (Fotografía: Gentileza Universidad del Pacífico).
La kinesióloga Andrea Lobos comenta que nuestro organismo puede eliminar toxinas con actividad física, alimentación saludable y horas de sueño adecuadas. Tareas indispensables para contrarrestar debilidades en la salud. (Fotografía: Gentileza Universidad del Pacífico).
Nelly Baeza, doctora salubrista, asevera que el acceso a información de calidad y a exámenes preventivos favorece nuestra desintoxicación. (Fotografía: Universidad Central).
Nelly Baeza, doctora salubrista, asevera que el acceso a información de calidad y a exámenes preventivos favorece nuestra desintoxicación. (Fotografía: Universidad Central).

Mayor equilibrio interno

¡Adiós, toxinas!En este marco, la naturópata y nutricionista Brenda Watson en Adiós toxinas, de Ediciones Urano, plantea que hoy en día no podemos ignorar los efectos perniciosos y duraderos que tienen las toxinas en nuestro cuerpo y en el planeta (contaminación del aire y del agua, entre otras aristas). Por eso enfatiza que “preservar la purificación del organismo es esencial para lograr y conservar la salud radiante y duradera”.

La experta plantea que las toxinas, que se almacenan en la mayoría de los tejidos corporales, podrían “dificultar que consigamos nuestro peso ideal, que tengamos y criemos hijos sanos y que podamos considerarnos personas felices”. En parte porque éstas fomentan padecimientos cardiovasculares y gastrointestinales, diabetes, obesidad, artritis, depresión, infertilidad, desequilibrios hormonales, alergias y cáncer.

La Medicina Biológica y las Terapias Antihomotóxicas “se definen como la regulación de los sistemas de defensa naturales del organismo y la eliminación o inactivación de las sustancias nocivas llamadas homotoxinas”, según Hell, laboratorio especialista en el área.

 

La Medicina Biológica busca preservar y/o reestablecer el equilibrio biológico y la capacidad de defensa natural del organismo. Para esto acude a la Homotoxicología, ciencia de la medicina que estudia la acción de las homotoxinas en los procesos fisiológicos y cómo éstas alteran la salud. Los medicamentos antihomotóxicos, en tanto, son elaborados según procedimientos homeopáticos.

La doctora Regina Schultz, directora médica de Heel Chile, cuenta que para desintoxicar se usa un producto de tres compuestos (Hell Kit). “Éstos son medicamentos biorreguladores, naturales, que contienen vegetales y minerales en micro concentraciones. Ayudan a nuestros riñones, intestinos, hígado y sistema linfático, órganos encargados de neutralizar y eliminar toxinas”. Dice que Lymphomyosot promueve la eliminación de líquido y el drenaje linfático; Nux Vómica apoya al hígado en sus tareas y estimula la eliminación por la vía gastrointestinal de las sustancias tóxicas; y Berberis Heelccord refuerza la acción de los riñones.

En tanto Cecilia Plaza, médico de familia, médico clínico y coordinadora docente del Diplomado de Medicina Biorreguladora de la Universidad Mayor, detalla que la Medicina Biorreguladora brinda oportunidades de autocuración: “Aplicar un abordaje terapéutico, entendiendo al organismo humano como un conjunto de redes biológicas interconectadas, amplía y enriquece las herramientas diagnósticas y terapéuticas que presenta la medicina convencional”.

Puntualiza que estilos de vida marcados por el sedentarismo, la ingesta de alimentos de bajo valor nutritivo, las alteraciones en el sueño y el estrés crónico pueden sobrepasar nuestras capacidades de autorregulación y enfermarnos. “Sin una alimentación saludable es difícil lograr que los sistemas biológicos del organismo tengan la materia prima para funcionar óptimamente”, subraya.

“Tenemos que enseñar a las personas a consumir la información. No todo lo que está en Internet es beneficioso”                                                     (Nelly Baeza, doctora, sobre dietas en la web)

La especialista apunta que algunos signos y síntomas tempranos que alertan sobre fallas en el organismo son: halitosis, meteorismo abdominal, estitiquez, deposiciones blandas y/o con mal olor, trastornos del sueño, cansancio, cefaleas frecuentes, entre otros. También, aconseja que quienes quieran acceder a medicamentos biorreguladores acudan a un médico u otro profesional de la salud capacitado para recetárselos.

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Deportes y paseos

Medidas que desintoxicanLos cigarrillos, el alcohol, la comida chatarra y el sedentarismo son grandes proveedores de toxinas. Además de reducir su consumo, nos podemos ayudar con algunos alimentos que remueven residuos y que facilitan su expulsión (peras, manzanas), que contienen minerales necesarios para su eliminación (betarraga), que estimulan enzimas para la limpieza interna (ajo), y que conservan el equilibrio que requiere el cuerpo para liberar desechos (limón). Mención especial para la uva, compuesta en gran parte por agua, por sus propiedades depurativas, antioxidantes y anticancerígenas.

Pero no todo pasa por nuestra alimentación. Es significativo el ejercicio, más cuando le hacemos el quite semana tras semana. Caminar, nadar, pasear en bicicleta, usar bandas elásticas de resistencia, ir al gimnasio o practicar disciplinas como Pilates, yoga o tai chi ayudan mucho. Eso sí, sin desgastes, porque relajarse y dormir ocho horas también son válidos si el objetivo es la desintoxicación.

Por último, resulta primordial que conozcamos la composición de los alimentos procesados y de los productos de uso frecuente (detergentes, acondicionadores, desodorantes, jabones) que tenemos en casa, porque sus químicos, conservantes, saborizantes y colorantes artificiales podrían aportarnos toxinas y, por ende, molestias y enfermedades.

La actividad física nos ayuda a eliminar las toxinas que nos debilitan y envejecen. Optimiza el trabajo de los órganos, las funciones hormonales y el metabolismo. Si bien, va al alza el reconocimiento social del ejercicio como un hábito saludable, la kinesióloga Andrea Lobos Cortés, jefa de carrera Técnico Deportivo Nivel Superior y jefa de carrera Gestión Social e Integración del Adulto Mayor de la Universidad del Pacífico, pone el acento en que queda mucho trabajo por hacer en este ámbito, porque el sedentarismo, la obesidad y las enfermedades cardiovasculares afectan a gran parte de la población.

 

La experta recomienda que para purificarnos realicemos rutinas sencillas, como una actividad física por al menos 20 minutos diarios, tres veces a la semana. Algunas ideas: Respiración diafragmática, que permite “movilizar gran cantidad de oxígeno a los pulmones, activar la respuesta de relajación del organismo, estimular al corazón y la circulación sanguínea” y potenciar la calma y un mejor ánimo; los programas de ejercicio físico por intervalos con carreras y pausas de recuperación; y los entrenamientos regenerativos, con ejercicios físicos de baja o de mediana intensidad (como trotes suaves), útiles para remover ácidos y otras sustancias.

“El Gobierno, los establecimientos educacionales y principalmente las familias son protagonistas al momento de promover hábitos de vida saludable que influyen, de manera directa, en la desintoxicación”, asegura. En este esfuerzo colectivo son bienvenidas y necesarias las iniciativas ligadas al movimiento y a la recuperación de espacios públicos para actividades físicas de carácter recreativo y deportivo, educación nutricional y ambiental. 

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