CONSCIENCIA Y TRANSFORMACIÓN Publicado originalmente en la edición impresa de la revista en Noviembre de 2014

 

¿“Esotérico” o “exotérico”?

La búsqueda espiritual es una necesidad inherente a los seres humanos. Como dice Christina Grof, co-creadora de la Respiración Holotrópica, todos quienes estamos en búsqueda tenemos algún grado de “sed de totalidad” en nuestro interior, que es esa profunda necesidad de sentirnos llenos, completos, satisfechos y conectados con el todo.

Felipe Landaeta Farizo

Felipe Landaeta

Psicólogo, Prof. Escuela de Psicología Univ. Adolfo Ibáñez. Mag. en Psicología de las Organizaciones (U. Adolfo Ibáñez). Doctorándose en Psicología Transpersonal, Sofía University (USA). Facilitador de Respiración Holotrópica y Diplomado en Constelaciones Familiares.

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Esto es complejo para muchos de nosotros en el mundo actual, pues somos parte de un paradigma en que la ciencia nos dice, sin mucho fundamento, que la consciencia es originada por el cerebro; la religión nos dice que Dios y lo divino están por sobre lo humano y alejado de nosotros, y la filosofía nos dice que la mente y el cuerpo son dos realidades diferentes. En nuestro entender del mundo, el espíritu está, por definición, separado de nuestra experiencia cotidiana.

En este contexto es completamente natural que sintamos que algo nos falta, que nos preguntemos por el sentido de nuestra vida, que sintamos que algo dentro nuestro no está bien. Y eso pasa porque en el fondo tenemos un sentimiento de no pertenencia, de que hemos sido arrojados al mundo y expulsados de una existencia paradisiaca. La sensación de vacío y sufrimiento en la que muchos vivimos y ocultamos tras el consumo de bienes y diferentes adicciones se basa, en parte, en que creemos estar separados. En realidad, nunca lo hemos estado; es parte de nuestra ilusión y el origen de nuestro sufrimiento.

Para llenar este vacío podemos buscar conocimiento afuera o dentro de nosotros. La estrategia “exotérica” es aquella que busca tomar un conocimiento externo, dicho por otro, y hacerlo propio y parte de uno. Esto, en general, tiene relación con hechos históricos, revelaciones, experiencias proféticas de personas del pasado en torno a quienes se organizó un grupo y quizás posteriormente una religión. En estos movimientos se adora a estos místicos del pasado y lo que ellos han señalado. En India esto se llama “smriti”, el conocimiento adquirido desde afuera y adoptado como propio.

Lo “exotérico” también tiene relación con los dogmas, con tomar las verdades que un camino impone como normas de conducta, el uso de ropa especial y creencias, las que no son cuestionadas, pues si lo fueran, se atentaría contra los místicos o gurúes del pasado sobre quienes se ha construido el movimiento, y también iría contra las normas del grupo del cual se forma parte. El cuestionamiento es un pecado y no se reflexiona sobre la veracidad de los planteamientos, los que se toman como verdades para sí mismo y como verdades universales (como si fuera para todos igual).

Todos quienes estamos en búsqueda tenemos algún grado de “sed de totalidad” en nuestro interior, que es esa profunda necesidad de sentirnos llenos, completos, satisfechos y conectados con el todo.

Por otro lado, lo “esotérico” tiene relación con el conocimiento que viene desde adentro. Es lo que el investigador norteamericano Charles Tart señala como conocimiento revelado o noético, que tiene la característica de sentirse como una certeza interna, como algo que nos hace sentido y resuena en nosotros. A través del tiempo, cuando este conocimiento forma parte de un movimiento de buscadores interiores y de caminos espirituales que enfatizan la mirada hacia adentro y la experiencia personal para buscar y encontrar la verdad, el conocimiento generado deja de estar asociado a la experiencia de un místico o un pequeño grupo al que se sigue, y pasa a ser un conocimiento y una experiencia compartidos por muchas personas y místicos que van comprobando estas realidades y generando nuevo conocimiento.

Esto en India se llama “shruti” y se asocia a la ciencia de la búsqueda interior, cuyos etapas y conceptos se van comprobando experiencialmente, se ponen a prueba, se discuten y se siguen construyendo. Nunca es un conocimiento fijo, sino que está en constante movimiento y desarrollo, es asociado a muchas personas y no a una sola. Las ideas son cuestionadas para seguir perfeccionando el conocimiento. A través de este camino se accede a conocimiento sagrado directo y se tienen experiencias cada vez más iluminadoras sobre la naturaleza de sí mismo y del espíritu.

¿“Esotérico” o “exotérico”?

Los caminos “exotéricos” y “esotéricos” pueden ser complementarios, así como ir separados. Ambos caminos llevados al extremo pueden llevar al fanatismo ciego. En algunos momentos de incertidumbre nos sentiremos más proclives a buscar la seguridad del camino “exotérico” y buscaremos refugio en ciertos grupos, creencias o dogmas, mientras que en otros momentos es posible que sintamos un llamado a recorrer un camino “esotérico” y experimentar a través de la práctica de una disciplina espiritual las realidades trascendentes. La gran diferencia entre ambos es que el camino “exotérico” lleva a seguir a otros, mientras que el camino “esotérico” conduce al encuentro de sí mismo. 

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