No sienten ni piensan como los demás. Su cerebro tiene un defecto que les impide tener empatía con otras personas, llevándolos a causar el daño que sea con tal de lograr lo que quieren, pero sin experimentar remordimiento. Mienten, manipulan y su único amo es el poder. ¿Conoce a alguien así?
Por Romina Azócar.





