SOMOS SALUD MENTE-CUERPO Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Agosto de 2014

Yoga: Más allá del ejercicio y la meditación

Cada vez es más practicado: en el metro, en parques, en salas de clases e instituciones. En grupo o de manera solitaria, el yoga se ha expandido en Chile como muestra de la necesidad de combinar actividad física con armonización espiritual.

Por Eva Débia*

El significado de la palabra yoga proviene del sánscrito ioga, derivado del verbo iush, que grafica el acto de poner el yugo a dos bueyes, para unirlos. De hecho, las palabras yugo y conyugal vienen del mismo origen. Por ello, etimológicamente hablando, yoga significa unión, y es precisamente ése su objetivo: la unión de la conciencia con el principio absoluto.

El yoga es considerado una práctica empírica que purifica el cuerpo y la mente, dejando atrás las perturbaciones, y conectando a quien lo practica con los misterios de la mente, del intelecto, de las emociones, del sufrimiento y de la vida.

Los orígenes historiográficos del yoga se remontan al año 3000 antes de Cristo; se han encontrado sellos de piedras con figuras de posiciones yóguicas pertenecientes a las civilizaciones de los Valles del Indo y Saraswati, en la India.

La palabra “yoga” significa unión, y es precisamente ése su objetivo: la unión de la conciencia con el principio absoluto.

Los Vedas

Las bases de la cultura hindú tienen su origen en los Vedas, textos sagrados que provienen del sánscrito. Estos textos, transmitidos oralmente de forma inmemorial, fueron recogidos, sistematizados y llevados a la escritura hace apenas cinco mil años, y son en sí mismos un acopio de sabiduría en el campo del conocimiento tanto en los planos físico como metafísico y espiritual.

Las primeras pruebas escritas del yoga se encuentran precisamente en las escrituras védicas, particularmente en el Rig-veda y en el Atharva-veda, las que se remontarían al año 2500 antes de Cristo.

En ellos, se narra el nacimiento del yoga como disciplina: un pez llamado Mat-sya presenció cómo el dios Shiva enseñaba a su esposa Shakti Parvati los ejercicios de yoga; al imitar los movimientos y practicarlos, el pez se transformó en hombre.

Para el mundo occidental, la parte más conocida de los Vedas son los Upanishads, tratados y poemas de corte místico filosófico que exploran la naturaleza del alma humana. Es en este escrito (datado aproximadamente en el 1500 antes de Cristo) donde se encuentra la base de las enseñanzas yóguicas, y desde sus páginas surge la filosofía vedanta sobre la realidad o conciencia absoluta.

Hacia el 500 antes de Cristo, surgen dos grandes poemas épicos, el Ramayana (de Valmiki), y el Mahabharata (de Vyasa), que narran las encarnaciones de Dios, mezclando esto con temas morales y filosóficos. El Mahabharata es ampliamente conocido en Occidente por el Bhagavad Gita, dieciocho capítulos en los que se discuten distintos aspectos del yoga.

Yoga: Más allá del ejercicio y la meditación

Yoga Sutras

De manera contemporánea a la aparición de estos textos, Patanjali recopiló todo el conocimiento existente sobre el yoga en los llamados Yoga Sutras, texto básico reconocido unánimemente por todas las escuelas yóguicas. No existe constancia historiográfica de Patanjali, quien es esencialmente conocido a través de leyendas, y en la mitología es considerado como una encarnación del dios serpiente.

Los Yoga Sutras son la base del Raja yoga, aunque aborda todas las ramas del yoga. Constituye lo que podríamos llamar el yoga clásico. El texto consta de 195 aforismos, guías para descifrar un tema en pocas palabras pero con un gran significado; abordan esencialmente dos aspectos: la descripción de las funciones de la vida mental, y la enumeración de los medios mediante los cuales puede lograrse la unión. El libro se divide en cuatro partes:

Samadhi Pada: (51 aforismos) Trata sobre la naturaleza del yoga, donde se le presenta como un medio para calmar y dominar la mente. Describe los estados mentales y los distintos niveles de conciencia.

Sadhana Pada: (55 aforismos) Trata del porqué de la práctica del yoga, y de los medios para dirigir la mente desde la dispersión hasta un alto estado de concentración. Respecto de estos medios, se enumeran ocho principales: abstención del mal, fomento del bien, realización de posturas corporales en reposo, regulación respiratoria, control sensorial, concentración, contemplación y completa absorción.

Vibhuti Pada: (55 aforismos) Trata de los poderes, percepciones extrasensoriales o siddhis que se adquieren con la práctica avanzada del yoga, y hace énfasis en que estos poderes no son un objetivo en sí, gran trampa que implica la pérdida de los avances previos si se genera apego a ellos.

Kaivalya Pada: (34 aforismos) Trata filosóficamente la naturaleza del conocimiento, describiendo la emancipación de la mente y la realidad espiritual última del Universo.

Yoga: Más allá del ejercicio y la meditación

Expansión

Desde sus orígenes, el yoga influenció profundamente el continente asiático. Así, hubo un yoga budista, otro hindú, otro chino, otro tibetano, etc. Ha sido a través de una serie de descubrimientos realizados por los yoguis a lo largo de la historia que se ha conseguido sistematizar y tipificar el yoga en sus diferentes sistemas (Astanga yoga, Hatha yoga, Kundalini yoga, Mantra yoga, etc.)

El más practicado en Occidente tiene su origen en el yoga Astanga, creado por el maestro hindú Sriman Krishnamachaya, cuyos discípulos trajeron esta práctica al mundo occidental en la década de los ‘60.

Entre los nombres de los maestros que ayudaron a masificar el yoga más allá de Asia se encuentra Krishna Pattabhi Jois, quien enseñó en su escuela de Mysore, en la India meridional, donde se practica una adaptación del yoga Astanga. Por su parte, B. K. S. Iyengar perfeccionó el Hatha yoga, que se focaliza en el ejercicio muscular y en la flexibilidad y que persigue la relajación total.

Cualquier persona puede aproximarse al yoga, ya que posee un tipo especial de técnica para cada tipo de personalidad y temperamento.

Beneficios

El yoga trabaja el cuerpo físico, las glándulas endocrinas y los órganos internos, a la vez que busca conectar la mente inconsciente con la consciente y, de esta forma, nos permite observar nuestros patrones mentales. La finalidad de esta disciplina es ayudarnos a mantenernos sanos, encontrar la felicidad tanto a nivel físico como a nivel mental y espiritual, y que nos podamos sentir realizados.

Cualquier persona puede aproximarse al yoga, ya que posee un tipo especial de técnica para cada tipo de personalidad y temperamento. La dinámica de cada clase o sesión implica una sucesión de ejercicios, adoptando una postura definida, a la que a veces se le incorpora movimiento; se regula la respiración, y se pone la atención de los ojos en un punto determinado, pudiendo repetir un mantra o hacer algún gesto con las manos. Le sigue una breve relajación, y luego se pasa al siguiente.

Los beneficios de esta dinámica son múltiples: estiramos nuestro cuerpo y, cuando más tenso y rígido está uno, es cuando más conviene. Rejuvenece nuestras células, ya que nos aporta más oxígeno. También rejuvenece nuestro cerebro, haciendo que su rendimiento sea más alto. Reduce el estrés al mantener a raya los niveles de cortisol. Nos calma y nos serena, permitiéndonos descansar. Nos da energía y vitalidad, y como si fuera poco, nos acerca a nuestro ser interno, segregando endorfinas, las que nos dan una gran sensación de bienestar.

Yoga: Más allá del ejercicio y la meditación

Tipos

Si bien el Raja yoga, inspirado en los Yoga Sutras de Patanjali, no es más que un tipo de yoga, existen numerosos autores que han comentado este material. En términos generales, se validan como tradicionales cuatro corrientes principales del yoga, explicadas a continuación:

*Astanga yoga: Esta escuela intenta incorporar las ocho ramas tradicionales del yoga de acuerdo a lo planteado por Patanjali en sus Yoga Sutras. Se cree que fueron escritos entre el 400 y el 200 antes de nuestra era, y son el texto principal del yoga clásico. De acuerdo a esta doctrina, el camino del yoga consiste en ocho ramas o prácticas:

  • Yama (prohibiciones): ahimsa (no violencia), satya (veracidad), asteya (no robar), brahmacharia (celibato), aparigraha (no apegarse)
  • Niyama (preceptos): saucha (limpieza), santosha (tranquilidad), tapas (calor, automortificación), swadhyaya (estudio de sí mismo), íswara pranidhana (ofrecerse al Controlador)
  • Asana (posturas)
  • Pranayama (control de la respiración)
  • Pratyahara (poco comer)
  • Dharana (sostenimiento)
  • Dhyana (meditación)
  • Samadhi (completa absorción)

*Gnana yoga: Es el yoga del conocimiento, dado que gnana (que se pronuncia lo más nasalmente posible: guiana o ñana) significa precisamente eso, “conocimiento”. Busca la negación sistemática o la desidentificación de la consciencia con las diferentes manifestaciones de la energía. Se basa también en el estudio de los Vedas mediante la intuición o conocimiento directo. Este tipo de yoga va con las personalidades filosóficas, mentales e intuitivas.

*Karma yoga: Este es el yoga de la acción dedicada a Dios, o más bien del servicio; corresponde a la dedicación completa de las actividades, las palabras y la mente a la divinidad. En sánscrito, karma significa “acción”, o sea del trabajo y de la acción mediante el esfuerzo físico y mental. Este tipo de yoga es el de la acción desinteresada, sin recompensa. Implica el esfuerzo por dejar de lado el ego, alcanzando la purificación. Es el yoga ideal para las personalidades muy activas.

*Bhakti yoga: Es el que busca la elevación espiritual, la devoción a la divinidad. Se diferencia del karma yoga porque a sus practicantes les interesa un conocimiento más esotérico de la naturaleza de Dios y de sus actividades. Es apto para personalidades con tendencias devocionales y emocionales, en que la intelectualidad juega un papel secundario, sublimando todas las emociones. Las grandes religiones, de hecho, son formas de Bhakti yoga.

Además de estas cuatro grandes familias, existen muchos otros tipos o vertientes de yoga que han surgido a lo largo de la historia desde la experiencia de miles de yoguis, y a medida que la práctica del yoga se extendía a todo el mundo. Algunos ejemplos son:

*Hatha yoga (yoga de las asanas o posiciones corporales); es el tipo de yoga físico, una completa ciencia integral de la salud. Sus técnicas benefician al cuerpo, sus funciones y energías, ya que se sirve del cuerpo como instrumento de bienestar y perfeccionamiento. Actualmente el Hatha yoga es practicado por más de 2 millones de personas en el mundo.

*Swásthya yoga (yoga antiguo o preclásico); escuela basada en un método sistematizado por el Maestro DeRose (nacido en 1944) a partir de las técnicas y los fundamentos del yoga preclásico (Dákshinácharatántrika-Niríshwarasámkhya yoga). Se relaciona con el Shiva yoga, y se considera de fundamentación tantra-sámkhya, por tanto es un yoga matriarcal, sensorial y naturalista.

*Kundalini yoga (presenta un método para despertar, conocer y desarrollar nuestra consciencia); fue introducido en Occidente en los años setenta por Yogi Bhajan. Incluye posturas (asanas), pranayama (respiración energética), canto de mantras, Bhakti yoga (yoga de la devoción), Karma yoga (yoga de la actividad) y Naad yoga (yoga del sonido primordial).

*Mantra yoga (o del sonido); utiliza predominantemente la repetición de fórmulas o de sílabas vibratorias en sincronía con el ritmo de la respiración. Una de las manifestaciones más divulgadas del Mantra yoga es la meditación trascendental. 
* Eva Débia, periodista

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