ELIGIENDO EL AMOR Publicado originalmente en la edición impresa de la revista en Septiembre de 2011

Mediocridad versus excelencia

 

Si “Nunca termino aquello que empiezo” o “Me desapasiono enseguida y no puedo seguir lo que antes me entusiasmaba tanto” es tu queja, si esto te limita, tienes que ver esa pasividad interna que siempre te hace caer en el mismo lugar sin empujarte a ser más o ir más allá, tienes que ver cómo la comodidad te gana.

Isha

Maestra espiritual y embajadora de paz,
autora de ¿Por qué caminar si puedes volar? y Vivir para volar

www.isha.com

[email protected]

[email protected]

Fundamentalmente todo surge del hecho de no amarse a uno mismo, de no confiar en uno, de no sentir que uno puede lograr lo que sea que quiera. Ahí interviene tu creencia de no ser capaz y comienza a boicotearte con los pensamientos típicos, descalificándote… ¡y te lo crees!

Por debajo de esto, asusta sentir la responsabilidad al crecer tanto, y entonces prefieres quedarte en tu limitación de semi-víctima, de frustración, antes de dar el paso y pararte en tu grandeza.

Y al ver esto actuar tan claramente, puedes decidir cambiar, aunque asuste, y claro, siempre habrá una excusa externa para justificar.

No se quiere ir más allá por simple temor a la grandeza, porque grandeza significa responsabilidad, y la mayoría de las personas no quieren ser responsables. Prefieren ser como el resto, instalados en un lugar cómodo, donde el “no pude por esto” o “por aquello” es habitual, como si tuviera que ver con el afuera, en lugar de abrazar y sanar y amar ese lugar tan íntimo, donde en realidad piensas que no mereces nada mejor.

Ahora bien, si estás sintiendo que esto sucede en tu vida y estás dispuesto a crecer yendo más allá y ver dónde no te estás amando, ya estás dando el primer paso para cambiarlo y avanzar.

Habrá que elegir algo nuevo y hacerlo un cien por ciento. Luego, si ves que no te gusta o no resulta después de haberle dado ese cien por ciento de ti mismo, puedes cambiar y darle un cien por ciento a esto otro. No justifiques el hacerlo más o menos. Esto abrirá el sendero a la excelencia en lo que hagas, apasionado y brillando en lo que eres. Es posible que elijas algo muy simple, pero, en realidad, no importa lo que estés haciendo, lo importante es lo que estás siendo en ese quehacer. Lo que estás siendo en cada momento presente de tu vida abre los caminos de tu realización.

Déjate inspirar por la grandeza, por ese potencial que yace allí donde tu corazón vibra al unísono con la vida.

Déjate inspirar por la grandeza, por ese potencial que yace allí donde tu corazón vibra al unísono con la vida.Aquello en lo que nos enfocamos es lo que crece; entonces, aprecia la grandeza en vez de criticarla o envidiarla, y esa inspiración crecerá dentro de ti.

Tal vez, algunas personas caen en la inercia aprendida de tirar abajo al otro para no sentirse poco, ni inseguro. Todos hemos visto, incluso en la historia, que las personas más brillantes o grandiosas de corazón han tenido cerca quienes abrieron la puerta de la traición ignorando el amor, provocando destrucción, desacalificación, justificando así su propia limitación. Esto generalmente viene de sentirse tan, tan poco valioso o valorado, tal falta de amor que enceguece y ve sólo lo malo en el otro, casi de manera obsesiva. En realidad, esto es autodestrucción, pues ese sentir como veneno no te permite vivir la vida en su esencia, no te permite mirarte al espejo y amarte o sentirte feliz o satisfecho con lo que haces, tienes que estar siempre justificando tus acciones con tus ideas o con que el otro, de acuerdo a cómo lo ves, lo hace mal, pero no te puedes ver a ti mismo, no puedes estar contigo, en realidad. Hay quienes incluso han abandonado el entusiasmo y hasta la acción de algún proyecto por este sentir, de yo no puedo, tal vez hasta han abandonado un camino por esta sensación de mediocridad o fracaso.

Seguro que si no has sentido alguna vez así, conocerás a quien ha sentido o teñido su vida así, a quien vive en este vacío que solo clama insatisfacción, pero no es más que miedo, y esto sólo merece más amor.  Si esa persona no puede amarse o amar, tú recibe esto como para amar más, dejando ir los miedos, mirándolos a los ojos y eligiendo sólo amar. Y es así que te invito a este camino de ida, sólo de ida, en la expansión de la conciencia y el amor, ¿qué te parece? Este camino que nos lleva a ser más como seres humanos, a dar y dar y dar.  Entonces, ¿por dónde empiezo?

Elijo empezar por apreciar, apreciar, aspirando a esa grandeza. Úsala para que te inspire, no para ver lo que te falta, ni ver lo que está mal. El noventa por ciento del mundo es así, está cómodo siendo mediocre, pero tú puedes elegir algo diferente.

Sé la conciencia, abrazando tu propia grandeza. Ámate en tu ser tan único y deja de compararte con el resto, nadie es igual. Verás que cuando logres amarte completa e incondicionalmente, podrás apreciar la variedad de todo como algo hermoso que en lo externo está reflejando tu propia belleza interior.

Esta es la naturaleza de la vida, el cambio permanente y  la evolución, vibrando libremente en paz y amor presente en todo. Sin esperar que ese amor venga a ti, sino que tú lo llevas a tu vida, simple, suave, en un gran sí, a abrazar las oportunidades que la vida te trae para ser más, para dar más, para amar y compartir tu dicha y tu paz allí donde tus pasos das.

Dejar respuesta