SOMOS ENCUENTROS Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Enero de 2011

Sheikh Muhammad Hisham Kabbani: “El sufismo es la chimenea espiritual de la modernidad”

Ha dedicado su vida a difundir por todo el mundo las enseñanzas de paz, tolerancia, respeto y amor que están contenidas en el mensaje del Islam. Sheikh Muhammad Hisham Kabbani es una destacada personalidad y eminencia de la corriente principal del Islam tradicional. En Estados Unidos, Europa y Oriente ha diseminado la luz y la paz de la dimensión espiritual del Islam, llegando a personas de todas las procedencias, etnias, razas y creencias.

 

Maestro sufi Sheikh Hisham Kabbani, mensajero de la paz, la tolerancia, el respeto y el amor.

Muhammad Hisham Kabbani, nacido en el Líbano, es un maestro sufí y discípulo directo -durante décadas- de Maulana (maestro) Sheikh Nazzim Al Haqqani, líder espiritual de la Orden Sufi Naqhsbandi Haqqani, de la cual es su representante en Occidente.

En Chile (2011)En nuestro país, Sheik Hisham Kabbani, Maestro Sufi Naqhsbandi, dará conferencias, entrevistas, actividades ecuménicas y dirigirá ceremonias sufís, como el Dhikr (recuerdo). Todas las actividades serán gratuitas y abiertas a todo público.El detalle de su itinerario en Chile puede verse en www.sufi.cl

Informaciones: Teléfonos (2) 208 8716 y (2) 208 4439. Abdul Matin: [email protected] Abdul Latif: 987 28 495, [email protected]

Sheikh Hisham Kabbani aboga por un entendimiento del Islam, fundamentalmente basado en la paz, la tolerancia, el respeto y el amor. En su calidad de presidente del Consejo Islámico de América, del cual es fundador, ha sido un abierto crítico del extremismo islámico. Además, dirige varias organizaciones de tipo humanitario que buscan el entendimiento y la fraternidad entre las personas y sus diferentes creencias.

Sheikh Hisham se trasladó a los Estados Unidos en 1991, donde se centró en difundir el sufismo, abriendo 23 centros y un Centro de Retiro y Sanación, en una granja de 150 hectáreas en Michigan. Está continuamente dando conferencias en universidades y muchos centros religiosos a lo largo de América del Norte, Europa y Medio Oriente. Estará en Chile entre el 26 y 30 de enero (2011) en su primera visita a América Latina.

Entre sus múltiples actividades y como defensor infatigable del diálogo interreligioso, están el ser codirector del Consejo de Líderes Musulmanes; director del Consejo Islámico Supremo de América (EE.UU.); presidente de La Revista Musulmana; director de la Fundación As-Sunnah de América; director de Kamilat, organización de Mujeres Musulmanas; consejero de UnityOne, organización dedicada a terminar con la violencia de las pandillas, y asesor del Consejo de Derechos Humanos de EE.UU para apoyar el respeto a los derechos humanos y libertad en todas las naciones.

Sheikh Kabbani trabaja en estrecha colaboración con los gobiernos y pueblos de las naciones musulmanas de todo el mundo para restaurar lo que él considera las prácticas tradicionales y evitar el aumento del radicalismo religioso.

Está casado con Hajjah Naziha Adil, hija de Sheikh Muhammad Nazim al-Haqqani, con quien tiene cuatro hijos, tres varones y una niña. Ha publicado 9 libros y numerosos artículos en revistas y páginas web.

Un enorme corazón….

Con esta personalidad de nivel mundial, tuvimos la posibilidad de dialogar:

– ¿El símbolo del Islam es una espada o un corazón?

  • Un enorme corazón, desde luego. Así como el cuerpo tiene un corazón, el Islam también tiene uno, que es el amor que sentimos a través de las enseñanzas del Profeta. Dios describió en nuestro libro sagrado, el Corán, que el Profeta Mahoma fue enviado como misericordia para la humanidad. Él no dijo: “Te hemos enviado como una espada para la humanidad”. Sin el corazón, el cuerpo está muerto. Sin amor, paz y misericordia, el Islam no puede existir.
Sheikh Nazzim y Sheikh Hisham.

– Se dice que el sufismo es la ciencia del amor…

  • Es la esencia del Islam, y nos enseña buenos modales, conducta moral y la importancia de establecer relaciones con los demás, del respeto por los otros, y a tender puentes con gente de todos los credos. Nos enseña tolerancia y, lo que es más importante, la aceptación de la gente diferente a nosotros. Es una fuente de espiritualidad en los tiempos modernos, que crea un fundamento para que la gente se adapte a la vida en una nueva era. Es la base espiritual sobre la que debería construirse la sociedad moderna, porque su esencia es la búsqueda de un buen carácter espiritual y cómo establecer relaciones humanas positivas. El sufismo es la chimenea espiritual de la modernidad.

– Jesús, primer maestro del sabio español Ibn Arabí, es para los sufíes el sello de la Santidad. Jesús no propugnaba un orden político como establece el Corán. ¿Son compatibles espiritualidad y poder en la tierra?

  • A lo largo de la historia de las civilizaciones musulmanas, como en los imperios de los selyúcidas, abasidas y otomanos, el sultán y la autoridad espiritual estaban separados. La autoridad espiritual pertenecía al Sheyk al-Islam, que aconsejaba al líder sobre asuntos sociales. Dependía del líder político si aceptaba el consejo o no. No es apropiado decir que una religión busca el poder del mundo. Las religiones buscan el amor, la amistad y la hermandad basados en la relación con Dios y Su creación. El Profeta Mahoma no defendía un orden político. El Profeta vino a una comunidad salvaje e ignorante para explicarle que hay un creador y para que amasen a ese creador y a esa creación.

– ¿Cómo se relacionan el bien y el mal en el mundo?

  • Las buenas maneras te conducen al bien, y las malas acciones te llevan al mal. El bien te da energía positiva y el mal te proporciona energía negativa. Las buenas costumbres te llevan al camino de Dios y el mal te conduce al camino de Satán. El bien te lleva al placer de los cielos y el mal al placer de los animales. La relación entre ambos está rota, no hay relación entre el bien y el mal. O bien eres bueno, o eres malo. Ser bueno siempre es la perfección. Pero como seres humanos, la perfección es difícil porque algunas veces somos buenos y otras veces caemos en las malas acciones. Por lo tanto, debemos arrepentirnos siempre y pedir perdón a Dios por nuestras transgresiones, de forma que podamos ser de las personas que siempre se comportan con excelencia moral.
Ambos Sheiks en una ceremonia de “sema”, danza- meditación tradicional del sufismo.

¿Somos libres…?

– A propósito del dicho sufí: “Si quieres que Dios se ría, cuéntale tus planes”, ¿somos libres para decidir nuestro destino o lo tenemos predeterminado?

“Amor es amor. La medida en la que amas regirá lo que logres. Si amas con abundancia, conseguirás mucho. Si amas menos, lograrás menos”.– El asunto de la libertad versus la predestinación todavía sigue siendo un asunto de mucha controversia. Lo que podemos decir es que el papel que el destino juega en tu vida depende de cuánta comprensión e iluminación hayas alcanzado en el camino del conocimiento. En el más bajo nivel de comprensión, decimos que Allah hizo que este mundo estuviera gobernado por las leyes de causa y efecto, de forma que sean cuales fueren las acciones que realices, traerán ciertas consecuencias. Muchos eruditos musulmanes explican también que una vez que tienes el niyyah, la intención de hacer algo, Allah crea la acción para que la realices. Pero ésta es una discusión técnica muy larga.

– ¿Qué es el amor?

  • Amor es amor. La medida en la que amas regirá lo que logres. Si amas con abundancia, conseguirás mucho. Si amas menos, lograrás menos. Si amas a Dios inmensamente, estarás en su presencia, como los santos. Tanto como te acerques, el amor es un lazo muy fuerte que conecta al amante con su amado. Compáralo, por ejemplo, con el amor entre el marido y la esposa. Cuanto más amor haya entre ellos, más disfrutarán sus vidas y más cerca estarán el uno del otro. Es similar al vínculo que sienten los padres por sus hijos. Esto es para el amor entre humanos. ¿Qué podemos decir entonces del amor de Dios hacia su siervo? Cuando consigues amarle lo suficiente para alcanzar Su presencia divina, Él manifestará en ti sus Bellos Nombres y Atributos Divinos.

–  ¿A Dios se llega con la cabeza o con el corazón?

  • Con ambos. Con tu cabeza e intelecto, ves y entiendes Sus signos. Con tu corazón, sientes Su gloria y Su presencia.

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