NUESTRO CIELO INTERIOR Publicado originalmente en la edición impresa de la revista en Enero de 2013

Chile y el mundo 2013, según el I Ching: Salir del estancamiento

El sabio y antiguo oráculo chino nos da algunas claves y orientaciones para el ciclo que ahora comenzamos.

Terminado el famoso 2012, con su llamado al cambio social y espiritual, comienza otro ciclo occidental de doce meses, nuestro calendario gregoriano se renueva y ahora avanzamos intentando comprender este 2013 que ya está en curso.

Cristián Rupaillán

Astrólogo, experto en oráculos y símbolos.

Para hacerlo de forma óptima, nada mejor que apelar nuevamente a la sabiduría que el I Ching ha compartido generosamente con nosotros durante los últimos años, mostrándonos con su lenguaje poético y certero las tendencias colectivas que en Chile y en el orbe marcan la pauta.

El mundo sale del estancamiento

Antes de revisar la contingencia local, le pedí al oráculo un símbolo que nos permitiera comprender la situación a gran escala, un mensaje para el planeta durante este año. Recordemos que el año pasado fue designado por el I Ching como “el año del llamado a la Revolución” (Hexagrama 49, tercera y sexta líneas mutables).

Para el 2013, el mensaje es más conservador y más orientado hacia lo material; aparece en esta ocasión el Hexagrama 12, El Estancamiento, con la quinta y sexta líneas mutables, que son los “pasos” de este símbolo que se refieren a la salida de una situación de obstrucción o complicación, avanzando hacia la estabilidad y la abundancia, gracias a las buenas decisiones y a la capacidad creativa de las personas.

La situación me hace pensar en estos últimos años de vaivenes económicos a nivel global, y la crisis en la zona del euro, que tiene a los españoles y los griegos al borde del ataque de nervios. Imagino que con este mensaje, veremos a lo largo del año una superación paulatina de estos problemas, siempre que existan buenos líderes y se avance con mucha cautela (así lo indica el texto de la quinta línea mutable).

El lado oscuro de este hexagrama apunta a situaciones de corrupción, que al ser descubiertas y estigmatizadas se convierten en un motor de reformas a las estructuras de poder.

Lo llamativo es el salto desde un 2012 intensamente profético y espiritualizado a un 2013 materialista, un tanto exitista y muy poco apoyador de ajustes profundos; más conectado con modelos de productividad que con búsquedas de realización o integración. La ley del péndulo operando dos años seguidos, de forma dramática.

Ojalá no perdamos el “vuelito” del 2012 con toda su invitación a cambiar de piel y a dejar atrás las estructuras del sufrimiento.

Mientras tanto, en Chile…

Al pedirle al oráculo un mensaje para nuestro país que nos pueda guiar y aconsejar durante este ciclo, apareció el Hexagrama 34, “El Poder de lo Grande” (primera línea mutable).

Este mismo símbolo fue el que el I Ching entregó el año pasado al gobernante (en esa ocasión, con la sexta línea mutable), advirtiendo situaciones de entrampamiento que enfrentaría el Presidente, en la que la acción agresiva o precipitada no sería de ayuda.

Ahora, el mensaje es parecido; el país aparece ocupando una posición baja, subordinada; y se ve dispuesto a luchar para obtener por la fuerza algo que aparentemente le corresponde o pertenece. El oráculo advierte que ese movimiento, al ser ejecutado, lleva a la desgracia, y claro que puede evitarse con un enfoque centrado y calmo.

Me hace pensar en muchas cosas, pero mi primera conexión es con el litigio que nuestro país enfrenta en La Haya con el vecino Perú, por espacios marítimos. A principios de 2011, el I Ching anunció el inicio de una situación que llevaría al país a alguna forma de castigo o sanción (Hexagrama 29, “Las Aguas”, sexta línea mutable, que anuncia tres años de problemas con un mal final).

Si bien aparece esta situación de tensión, el oráculo en ningún caso arroja el hexagrama 7, el que alude a la guerra. Es decir, algo de agitación, inquietud, pero todo bien llevado, “sin salir de los caminos que corresponden al orden” en palabras del I Ching.

Algunas imágenes del I Ching hablan de sentimientos de cohesión, pertenencia y ganas de avanzar en conjunto hacia metas estimulantes y provechosas para muchos.

El gobernante y el pueblo

Luego, al ser consultado acerca de temas políticos y sociales, surgieron símbolos que hablan de la aparición de nuevos líderes; de un ministro(a)que reúne a la gente en torno al gobernante y que no debería ser ninguno de los que dejó el cargo para postular a la presidencia; y de la fuerte presencia de un(a) líder que está en empatía con el alma del pueblo, y por lo tanto el pueblo sigue a ese (¿esa?) líder con franco entusiasmo (Hexagrama 45, “La Reunión”, cuarta línea mutable, y el Hexagrama 16, “El Entusiasmo”).

Son imágenes más bien positivas, que hablan de sentimientos de cohesión, pertenencia y ganas de avanzar en conjunto hacia metas estimulantes y provechosas para muchos.

“El Entusiasmo” también hace referencia a la música, los espectáculos y las necesidades creativas y artísticas de las personas comunes y corrientes; así que por ese lado puede venir un año bien entretenido.

El lado oscuro de estos símbolos tiene que ver con el abuso, las peleas y los robos de quienes se sienten protegidos o “favoritos”; todo sale a la luz, por lo menos.

Naturaleza y espíritu

Para finalizar, la infaltable pregunta acerca de desastres naturales, tan propios de nuestra tierra. El I Ching contesta con el Hexagrama 10, “La Pisada”. Podemos hacer variadas lecturas de este mensaje. Por un lado, es uno de los símbolos del oráculo que habla de animales (felinos, para ser más específico); podría referirse a algo importante ligado a la fauna. Se compone de los símbolos básicos del Lago y el Cielo, lo que me hace pensar en reservas de aguas en las alturas, el altiplano u otras zonas con algún problema. Veremos.

Y para terminar, al pedirle al viejo y sabio oráculo un mensaje para los lectores de “Somos”, respondió con severidad: Hexagrama 4 “La Necedad de los Jóvenes”, con varias líneas mutables que son tirones de oreja para los discípulos que se portan mal (tercera, cuarta y sexta mutables). El antiguo I Ching recomienda tener cuidado con los guías y pseudomaestros que, más que orientarnos, nos fuerzan, nos arrastran o nos usan para sus propósitos; nos pide no alimentar esas familiares fantasías inconducentes, enfocándonos en el presente con oración y meditación; y nos pide llenar humildemente, con prontitud, los vacíos en nuestro conocimiento, formación o introspección para seguir avanzando a paso firme. Harto trabajo. ¡Feliz 2013!

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