SOMOS SALUD MENTE-CUERPO Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Mayo de 2013

Feldenkrais: El florecer del movimiento consciente

Esta pedagogía, que busca potenciar patrones de movimiento sanos, mejorar la postura y recuperar habilidades motrices, fue traída a Chile hace casi 20 años. Revista SOMOS conversó con Margarita Reifschneider, precursora de este método en nuestro país.

Por Eva Débia*

El físico y biólogo Moshé Feldenkrais nació en Rusia en 1904. Fue un gran estudioso del ser humano y esencialmente del sistema nervioso; amante de los deportes, cuando era adolescente se fue a Israel. Trajo a Occidente el judo, en el que llegó a ser cinturón negro, y formó en París la primera academia de esta disciplina.

Pero no sólo gustaba del judo; en 1929, Feldenkrais se lesionó una rodilla jugando fútbol, lo que lo dejó bastante impedido; esa fue la vía, como muchas veces pasa en estos descubrimientos, que lo llevó a investigar por su cuenta la forma en que funciona el cuerpo para recuperarse de lesiones y mejorar la organización funcional.

De este modo, Moshé Feldenkrais desarrolló el método que lleva su nombre, incluyendo en este proceso conocimientos de neurología, psicología, evolución, artes marciales y aprendizaje, entre muchas otras áreas. La disciplina ha tomado fuerza, y ya supera los seis mil practicantes en el mundo.

En ese camino de aprendizaje, Feldenkrais complementó conocimientos con diversas disciplinas. Es el caso de la connotada antropóloga Margaret Mead, quien se encontró en África con una tribu en la que a las guaguas no se les permitía gatear, porque eso significaba que se comportaban como bestias de suelo, lo que fue muy grave en el desarrollo de esa gente, pues siendo adultos no tenían la capacidad de pararse en un pie.

Moshé Feldenkrais, creador del método que lleva su nombre.

Realidad en Chile

Beneficios del Método Feldenkrais 

  • Contribuye a mejorar movimiento, postura, flexibilidad, coordinación y relación espacial.
  • Ayuda a resolver el origen funcional de las dolencias de la espalda, la columna, las articulaciones, los músculos, etc. 
  • Colabora en el tratamiento de diversos padecimientos, como la artrosis, la lumbalgia, la osteoporosis, las contracturas, el dolor cervical y lumbar, etc.
  • Expande la autoconciencia y la autoimagen.
  • Ayuda en la recuperación de problemas neurológicos.
  • Mejora el desempeño de atletas de alto rendimiento, de bailarines, estudiantes de danza y deportistas en general.

 

 

Margarita Reifschneider vive en Viña del Mar; ha dedicado su vida profesional al trabajo corporal. Como ella nos cuenta, “estudié danza, y enseñé durante muchos años otras disciplinas corporales, una de las cuales fue la maravillosa rutina diaria llamada Psicocalistenia, del sistema Arica, pero de repente necesité algo diferente en cuanto al trabajo con el cuerpo, y empecé a investigar”.

 

En ese marco, Margarita explica que este método llegó a ella de una manera bastante curiosa: “Fui muy amiga de la mujer de Humberto Maturana, y un día en su casa, lo oí a él hablar de esto, porque solían invitarlo a formaciones Feldenkrais para que él expusiera sobre sus descubrimientos acerca del sistema nervioso y la biología del amor, y en cuanto lo escuché, algo me pasó por dentro”. A sus 71 años, ya lleva más de 20 en el desarrollo de esta pedagogía en el país.

Estando en Miami, en casa de una hermana, Margarita llamó al Feldenkrais Movement Institute, donde se contactó con un profesor llamado Frank Wildman (que posteriormente fue su director de estudios), quien le informó que estaban dando becas a sudamericanos. “Mi hija Catalina, que vive en Nueva York y que trabajaba en ese entonces en American Airlines, consiguió pasajes gratis, y me dieron media beca. La formación duró cuatro años, trabajando dos meses por año, cuatro o cinco semanas seguidas por vez; al cabo de ese tiempo, se recibe un título que es válido internacionalmente”.

La disciplina ha tomado fuerza el último tiempo en el continente, explica la especialista: “En este momento, tenemos tres formaciones en Sudamérica: una en Buenos Aires, otra en Sao Paulo y otra en Cali. Hay chilenos en todas partes, en una formación profesional que está en curso. En este momento, somos tres personas tituladas en Chile: una en Santiago, otra en Punta Arenas, y yo, en Viña del Mar”.

Margarita Reifschneider, pionera del Método Feldenkrais en nuestro país. (Fotografía: Eva Débia)

El Método

Lección: liberando tronco, costillas y cabeza

Usar una silla común con el respaldo recto.

1. Sentarse con la espalda bien apoyada en el respaldo de la silla y sentir los apoyos de pies, de los muslos, de la espalda. ¿Cómo son los apoyos en este momento? ¿Es igual el apoyo de ambos pies? ¿Y de ambos muslos? ¿Cómo es la sensación del apoyo de la espalda?

2. Tomarse un rato para percibir todas estas sensaciones.

3. Sentarse en el borde de la silla despegando la espalda del respaldo y girar hombros y cabeza juntos hacia la derecha de manera suave y sin llegar al límite. Probar el giro. Parar girado a la derecha y marcar una x imaginaria frente a uno, para ver hasta dónde llega cómodo en ese momento.

4. Repetir algunas veces más hacia el mismo lado sintiendo el proceso, y luego descansar apoyado en el respaldo de la silla. Sentir diferencia entre los dos lados y qué cambió.

5. Igual que en el punto 3, pero quedarse girados a la derecha con los hombros girados, mientras se gira la cabeza hacia el centro y la derecha varias veces. Hacerlo de manera suave, sin llegar al límite. Descansar del mismo modo anterior.

6. Igual que el punto 3, pero esta vez dejar la cabeza fija a la derecha y sólo mover los hombros al centro y a la derecha, varias veces, suavemente y sintiéndolo.

7. Descansar apoyados en el respaldo y sentir qué efecto sensorial van dejando los movimientos. ¿Qué cambió? Sentir la diferencia entre ambos lados.

8. Comenzar igual que en el punto 3, pero ahora mover hombros y cabeza en oposición, a la derecha y al centro, varias veces. Luego, descansar apoyados en el respaldo y observar qué cambió.

9. Mover nuevamente los hombros y la cabeza juntos a la derecha y el centro, y evaluar cuánto más giramos, comparado con el lugar en el que hicimos la inicial marca imaginaria.

10. Descanso largo.

11. Sentir la diferencia entre ambos lados del cuerpo, ponerse de pie. Girar hacia ambos lados.

12. Repetir todo el proceso hacia el lado izquierdo.

– ¿Cómo definirías el Método Feldenkrais?

  • Es una disciplina de trabajo corporal en la cual, mediante movimientos pequeños, suaves y conscientes, sutiles y poco habituales, se logra aumentar la conciencia corporal, desarrollando nuevas posibilidades posturales y de movimiento, integrando nuevas redes de conexiones cerebrales, neurales y musculares, mejorando y facilitando el intercambio de información entre el sistema nervioso y los músculos. Al poner atención en un movimiento, se genera esta conexión, y puede haber una reorganización en la forma de moverse.

Esto produce un resultado de mayor comodidad y libertad de movimiento, sutiles cambios de postura, dejar de hacer esfuerzos innecesarios en partes donde uno está contracturado. Estamos “atrapados” en nuestro patrón habitual de movimiento, y eso no está mal, porque nos permite hacer cotidianamente mil cosas en “piloto automático”. Pero el hecho de que nos movamos siempre de la misma manera implica también tener tensos siempre las mismas zonas del cuerpo, respondiendo a un patrón que se hace hábito. Entonces, Feldenkrais entrega la posibilidad de ampliar nuestro repertorio de movimiento, lo cual nos da mayor libertad y bienestar general.

Podemos decir también que es un método de educación somática. También se ha definido de esta manera a la Eutonía y el método Alexander; las tres disciplinas se enseñan como pedagogías. Es cierto que estas tres disciplinas tienen un efecto muy terapéutico, pero no son terapias sino métodos pedagógicos, ya que apuntan a potenciar la capacidad de aprendizaje que tiene nuestro cuerpo. El Método Feldenkrais también mejora nuestras funciones y usa la capacidad infinita de nuestros cerebros de reaprender todo y de cambiar.

Posturas disfuncionales

– ¿Qué determina los patrones habituales de movimiento?

  • Nuestros patrones habituales, como los llamó Moshé Feldenkrais, están fundamentalmente determinados por dos factores: el genético y el de nuestra historia de vida, cultura y sociedad en la que hemos nacido, educación, etc.

Es importante también mencionar que a lo largo de nuestras vidas, desarrollamos formas habituales de movernos y posturas disfuncionales debido a los traumas físicos y psíquicos que vamos acumulando en el cuerpo. Nuestra postura corporal es tan nítida que muchas veces reconocemos a alguien en la calle por su forma de caminar, de moverse o de pararse, porque ese patrón es típico, habitual y único en cada uno de nosotros. Estos hábitos llevan consigo generalmente tensiones y actitudes corporales que vamos acumulando. Estas tensiones físicas son limitantes y por lo general están ocultas a nuestra percepción.

Este patrón habitual hace que sobre usemos ciertas partes del cuerpo, y que no usemos otras. Muchas veces, las zonas que duelen precisamente son las que uno fuerza innecesariamente y están contracturadas por malos hábitos. En especial, cuando uno se va haciendo mayor; si durante cuarenta años llevamos el hombro tensionado de determinada manera porque cargamos al mismo lado la cartera o el bolso, sin duda ese hombro nos la va a cobrar. Entonces, esto pasa por ampliar el repertorio de movimientos para tener otras opciones. Si uno cambia su organización sensorial- motora, tendrá una experiencia de movimiento más amplia y placentera, y aunque nuestros hábitos tensionales vuelvan, nuestro sistema nervioso ya registró algo diferente.

– ¿En qué consisten las lecciones?

  • La base del pensamiento de Moshé Feldenkrais es que el cuerpo posee una inteligencia propia y natural, que puede ser activada por medio de un aprendizaje específico. Entonces, lo que se hace es un aprendizaje a través del cuerpo, un aprendizaje motor sensorial. A mis alumnos les digo que dejen la cabeza de la puerta para afuera, para que pongan su atención en el sentir.

Las lecciones se pueden hacer en el suelo, en una silla o de pie. Hay dos formas de trabajar: una, son las Lecciones de Autoconciencia a través del Movimiento, que es el trabajo en grupo, en que el instructor dirige verbalmente los movimientos. La segunda manera es lo que se conoce como Integración Funcional, que es un trabajo individual y que generalmente se hace en una camilla. Cada lección guiada dura entre 20 y 45 minutos; en mis clases grupales solemos tener una conversación previa en la que comentamos lo que están aprendiendo como también los aspectos teóricos y fundamentos de esta disciplina.

Estamos “atrapados” en nuestro patrón habitual de movimiento, lo que implica tener tensos siempre los mismos lugares del cuerpo.

Es muy importante en Feldenkrais no sobrecargar al sistema nervioso con información (en el sentido de las Lecciones). Estas son como semillitas sensoriales que quedan ahí; el sistema nervioso las capta y las transforma en información organizada. Las lecciones, que se hacen en las clases una vez por semana, dejan en el organismo un efecto que muchas veces aparece después de días, semanas o meses.

– ¿Cómo se puede estudiar Feldenkrais?

  • En el diplomado en Terapia Corporal, que da la Universidad ARCIS; ya vamos en la versión número 12. Este Diplomado consta de 66 horas cronológicas de Eutonía, que enseña Ester Manzanal, y de 66 horas de Feldenkrais. Allí, se realizan sesiones más largas, de nueve de la mañana a dos de la tarde, todos los sábados, durante 13 semanas.
Contactos:

Nitza Trajtmann, [email protected], celular 07-3321539), en Santiago.

Lorena Castex, [email protected], celular 07-4786856, en Punta Arenas.

Margarita Reifschneider, [email protected], celular 09-2776447, teléfono fijo 32-2682646), en Viña del Mar.

Este Diplomado es un programa al que vienen muchos profesionales de diferentes áreas de la salud y de las artes, en primer lugar para tener una experiencia de estos métodos en sus propios cuerpos, entender cómo trabajan y así llevar a sus propias disciplinas de trabajo elementos de estos métodos y para completar conceptos de temas que quieren desarrollar; kinesiólogos, psicólogos, psiquiatras, bailarines y también personas que vienen para aliviar molestias y dolores.

– ¿Cuál es la importancia del trabajo corporal para el adulto de hoy?

  • El sedentarismo es algo muy nuestro, pero a nivel mundial no es tan así. Empecé con este trabajo a los 27 años, y aun siento que soy pionera: en términos globales, la gente se ha dado cuenta que uno envejece distinto con trabajo corporal de por medio. Pese a que eso es ya de conocimiento universal, aquí algo pasa que el avance en esta área es muy lento.

Tuve la suerte de ser guía de tesis de un grupo de kinesiólogas en la Universidad de Chile, en una investigación con 20 secretarias que hicieron doce sesiones de Feldenkrais, y otras 20 que solo tomaban medicamentos. Todas tenían tendinitis, y en la tercera clase, ya el 75% de quienes recibieron las sesiones estaba sin dolor.

El cuerpo responde muy rápido, y con muy poco, pero para que existan cambios y mejoras, tiene que haber disposición. El Método Feldenkrais es útil para casos de fibromialgia, polimialgia, tendinitis, bruxismo. Sirve para revertir todas las situaciones tensionales que empiezan a acumularse, pues siempre un organismo puede mejorar. 

*Eva Débia es periodista

2 Comentarios

Dejar respuesta