SOMOS SALUD INTEGRAL Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Septiembre de 2014

 

Visión natural: Mirar la vida con nuevos ojos

El uso de gafas ópticas está tan universalmente asentado, que a menudo olvidamos el hecho de que son un artículo de ortopedia: la propuesta de Patricia Ripoll, educadora visual, rescata la metodología de un médico de principios del siglo XX y, mediante ejercicios, ofrece un mejoramiento efectivo de la visión.

Textos y fotografías de Eva Débia*

William Bates recibió su título de médico cirujano en 1885; graduado de la Universidad de Cornell, este neoyorkino especializado en oftalmología formuló una teoría que revolucionaría el mundo de la salud en la visión: se trata del Método Bates, que busca reeducar el modo en que utilizamos los ojos para así mejorar efectivamente la visión, teniendo en cuenta que las principales causas del fallo en la calidad de la vista son el estrés y la tensión de los músculos situados en torno a los ojos.

El movimiento

El libro en el que plasma su teoría fue publicado en 1920, y en él, explica tres principios generales. El primero de ellos es el movimiento, e indica que las percepciones humanas están basadas en el cambio: más que percibir las cosas en sí, el ser humano percibe sus mutaciones.

De este modo, si un sonido es constante, dejamos de percibirlo, o si mantenemos nuestra mano apoyada inmóvil sobre algún objeto, dejaremos de recibir la sensación de estímulo. Misma cosa sucede con la vista: Bates descubrió que los ojos de quienes padecen alguna afección visual se mueven mucho menos que los de quienes poseen una vista llamada “normal”.

La psicóloga, terapeuta energética y educadora visual Patricia Ripoll, pionera en aplicar la metodología Bates como dinámica eficiente en personas con diversas afecciones visuales, desarrolla talleres con el objetivo de dar a conocer esta técnica.

La especialista explica que “por lo general, quien presenta problemas a la vista tiene la necesidad psicológica de encontrarse en un ambiente seguro, en que las cosas cambien lo menos posible; psicológicamente, esta rigidez mental que busca de manera inconsciente ‘parar el mundo’ repercute somáticamente en la calidad de la visión, por el primer principio de Bates, el movimiento”.

La propuesta de Bates pasa por asimilar que todo fluye, y que ninguna cosa es estable. La impermanencia, llevada a límites prácticos. Patricia realiza seminarios de visión natural, en los que se realizan ejercicios tendientes a tomar conciencia de la postura y el comportamiento de la propia vista, como la aplicación del balanceo y el shifting, esto es, asimilar que el mundo entero se mueve y no reprimir el ojo a este movimiento.

El método Bates implica relajar y ejercitar conscientemente la visión.
El método Bates implica relajar y ejercitar conscientemente la visión.

Centralización y relajación

Tenemos la errada idea de que, al mantener los ojos quietos, podremos aumentar la nitidez de los objetos que observamos. Sin embargo, sucede que el cerebro necesita hacer un barrido exploratorio de cada imagen, concentrándonos en incontables puntos pequeños por minuto; por ello, quien quiere obtener una visión fotográfica con igualdad de nitidez en cada uno de los detalles en simultáneo incurre en un error.

Bates nombra a este mecanismo como difusión, contraponiéndose a la centralización que, acompañada del movimiento, permite una buena lectura de la imagen.

El tercer pilar del método Bates es la relajación, herramienta que hoy por hoy es cada vez más utilizada para diversas prácticas en un sentido holístico de la vida. Pues, también se aplica para la visión, ya que mientras más relajados estemos, mejor será nuestra visión.

Patricia aclara que los ejercicios visuales propiciados por Bates no buscan reforzar los músculos alrededor del ojo, sino que en realidad buscan conectar con meditaciones activas relajantes, ya que “estimulan la mente para librarse de la tensión crónica que es la causa real de la vista imperfecta”. Basta con ser constante y perseverar: los resultados son asombrosos.

Patricia Ripoll, educadora visual, es la primera persona en desarrollar el método Bates en Chile.
Patricia Ripoll, educadora visual, es la primera persona en desarrollar el método Bates en Chile.

Método Bates en Chile

Lejos de mejorar nuestra visión, el uso de gafas ópticas frena el ejercicio del globo ocular, debilitándolo cada vez más. Patricia Ripoll nos explica que así como llevamos a nuestro cuerpo al gimnasio, es preciso mover los ojos para mantenerlos activos: “Es necesario parpadear con frecuencia, mover la mirada de un punto a otro, centralizando la vista en el principio y en el final del proceso, e imaginar también que los objetos se mueven en una dirección opuesta al movimiento de nuestra cabeza”.

Si bien realizamos estos procesos de manera inconsciente, potenciarlos es nuestra labor; por ello, Patricia comenta que “lo peor es mirar fijo y hacer esfuerzos para ver, ya que esto inevitablemente bajará el nivel de la visión”.

Como sugerencias generales, la especialista indica que “es recomendable quitarse los anteojos cada vez que no sean imprescindibles; en ejercicios de lectura, o con trabajo frente al computador, es necesario hacer frecuentes pausas, relajándose y movilizándose”. Agrega que para eso, es bueno aprovechar los llamados telefónicos, por ejemplo, para pararse frente a una ventana y mirar el paisaje.

Asimismo, recomienda evitar las luces artificiales y privilegiar la luz natural en las áreas de trabajo, adoptar posturas rectas de espalda y apoyar los pies en el suelo adecuadamente. “Frente a un proceso de lectura, hay que relajar la visión para que las letras vengan a sus ojos, y no al revés”.

Es recomendable quitarse los anteojos cada vez que no sean imprescindibles; en ejercicios de lectura, o con trabajo frente al computador, hacer frecuentes pausas, relajándose y movilizándose.

Gafas, anteojos, lentes

Socialmente, hemos aceptado la incorporación cotidiana del uso de estos adminículos ortopédicos casi como un plus estético. Sin embargo, como explica Patricia, “los lentes no mejoran nuestra visión hasta devolverle su normalidad; de hecho, contraen el campo de visión en distintos grados, dificultando en muchas ocasiones la visión de las distancias”.

Además de la sensación inicial de mareos en el proceso de habituarse a los lentes, estas muletas visuales mantienen un error de refracción para corregir el ojo, y por ello necesitamos aumentar paulatinamente su potencia para mantener el grado de agudeza visual. A lo difícil que resulta mantener los lentes en óptimas condiciones (limpieza, empañamiento, rayas en los cristales, etcétera), se suma la percepción de los colores, que resulta más intensa a ojo desnudo.

Los ejercicios visuales propiciados por Bates buscan conectar con meditaciones activas relajantes, ya que estimulan la mente para librarse de la tensión crónica que es la causa real de la vista imperfecta.

La importancia del descanso

En el seminario de Visión natural, Patricia enseña a relajar la vista mediante una serie de ejercicios. La idea de la jornada es no utilizar las gafas en lo absoluto, y en un ambiente cómodo, realizar las diferentes dinámicas.

Como alternativas de relajación visual, la especialista enumera los siguientes ejercicios:

1. Cerrar los ojos, pensando en algo agradable.

2. Palming. Este proceso consiste en cubrir con la palma de las manos la totalidad de cada ojo, excluyendo toda la luz.

3. Observar el movimiento aparente de las cosas. Una ayuda para esto es el movimiento pendular que resulta al balancear el propio cuerpo, o sólo los ojos, contemplando cómo las cosas “se mueven” en este proceso.

4. Usar la imaginación, en cuanto a que permite recordar una precisión de detalles mayor que el plano visual concreto.

5. Tomar los clear flash, esto es, los momentos de claridad. Una vez que los ojos se han relajado, se conseguirá una visión más precisa del entorno, lo que paradójicamente generará una tensión ocular y perderemos nitidez. Por ello, hay que absorber esa imagen vista con claridad en la memoria.

6. Mantener la visión centralizada, esto es, considerar pequeñas partes de un todo visual; tratar de captar todos los detalles en simultáneo es imposible y nos generará sólo un esfuerzo mayor, que nos impedirá conseguir nuestro objetivo.

7. Disfrutar del sol. El estímulo del sol sobre los párpados cerrados (sunning) ayuda activamente en la relajación visual.

8. Practicar con un optotipo. Este término es el nombre que recibe el clásico texto con letras de mayor a menor tamaño que encontramos en todos los oftalmólogos. Se sugiere pegar uno de esos en casa a la altura de los ojos, ubicarse a un par de metros de distancia y buscar leer sin esfuerzo la letra más pequeña. Luego, concentrarse en una sola letra de esa línea y definir sus contornos y detalles. Cerrar los ojos, visualizar la imagen de la letra en sí y luego abrir los ojos nuevamente: se verá la línea con mayor claridad.

Los lentes estenopeicos evitan la mirada fija
Los lentes estenopeicos evitan la mirada fija

Lentes estenopeicos

Existe una serie de prácticas útiles de carácter cotidiano que ayudan a mejorar nuestra visión; al movimiento, la centralización y la relajación se suman ejercicios como los planteados anteriormente, así como las duchas frías (cerrar los ojos y mojar los párpados con agua fría), parpadear con frecuencia, suspirar, bostezar, respirar fluidamente, reír, ver películas en 3D (siempre que no sean violentas), comer sano (evitando azúcares y harinas), y usar lentes estenopeicos.

Los lentes estenopeicos, también llamadas gafas pinholes, gafas reticulares o lentes rasterbrille, son anteojos cuyo campo visual se limita a una serie de agujeros realizados sobre un material plástico negro. Su uso permite una visión más nítida, ya que estimula positivamente el ojo para recuperar su movilidad natural y también la centralización adecuada. Estos lentes de entrenamiento sirven para evitar la mirada fija, restableciendo de este modo el movimiento rápido del ojo.

Si bien no son recomendables para leer con poca luz o para conducir, así como otras actividades que impliquen movimientos rápidos, los estenopeicos presentan múltiples beneficios: en el caso de la hipermetropía y la presbicia, estos lentes son adecuados para leer y trabajar frente al computador; en miopes y personas con astigmatismo, sirven esencialmente para ver televisión o usar el computador, aunque también pueden ser utilizados para la lectura; en caso de estrabismo o diferencia mayor entre los ojos, permiten una visión más integrada; para quienes padecen de cataratas, los estenos son el único apoyo para conseguir una visión más nítida y, en el caso de los albinos, los estenos reducen el impacto de la luz solar.

En contrapartida, las prácticas comunes que resultan nocivas para nuestra visión pasan por la mala alimentación, el abuso de los lentes de sol cuando no son necesarios, ver películas subtituladas, la sobre utilización de lentes ópticos, el esfuerzo (visual y general), no parpadear, la vista fija e ir con la vista hacia los objetos, cuando la dinámica debiera ser a la inversa. 
*Eva Débia, periodista

Más información: ([email protected])

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