SOMOS SANACIÓN Publicado Originalmente en la edición impresa de la revista en Diciembre de 2014

 

Cabalgata terapéutica: Tomar las riendas de la propia vida

“El caballo es el terapeuta y uno es solo una facilitadora” dice Daniela Acuña, quien conversó con Revista Somos, relatándonos cómo llegó a dedicarse a la cabalgata terapéutica, en qué consiste y cuáles son los beneficios de esta forma de terapia en que el sanador es el caballo.

Por J. Cristóbal Juffe V.

Un niño se acerca tímidamente al caballo, acompañado de Daniela, quien lo incita a tocarlo en la medida que la confianza se lo permite. A los pocos minutos, el pequeño ha dejado atrás el nerviosismo inicial y sonríe al ver las respuestas del equino ante sus caricias. Solo semanas después puedo ver al mismo niño montado sobre el animal dándole instrucciones que, el caballo, en la confianza de la relación que han establecido, obedece tranquilamente.

Durante esas semanas ha comenzado a suceder el proceso “mágico” -tal como lo califica la facilitadora- de la creación de un vínculo sanador entre el paciente y el caballo. Si bien Hipócrates en el siglo V a.C. ya hablaba de “el saludable ritmo del caballo”, no fue hasta los años ’50 del siglo XX que se comenzó a estudiar los posibles beneficios de la hipoterapia.

Beneficios de la cabalgata terapéutica

Los resultados más conocidos de la terapia son:

Efectos neurosensoriales y motores:

  • Desarrollo de la conciencia e imagen corporal.
  • Desarrollo de la sensopercepción táctil.
  • Desarrollo del sistema propioceptivo.
  • Fomento de la integración sensorial (táctil, visual, auditiva)
  • Regulación del tono muscular. Inhibición de reflejos tónicos y movimientos asociados.
  • Grabación y automatización del patrón de locomoción.
  • Estabilización del tronco y de la cabeza.
  • Desarrollo del equilibrio horizontal y vertical. Desarrollo de la lateralidad.
  • Incremento de la elasticidad, agilidad y fuerza muscular.

Efectos sociales:

  • Fomenta la autoconfianza y mejora la autoestima.
  • Desarrollo de la comunicación análoga y verbal.
  • Aumento de la atención y la concentración.
  • Confrontación de temores personales.
  • Desarrollo de la voluntad.
  • Aumento de la capacidad de adaptación.
  • Disminución de impulsos agresivos y/o manejo voluntario de los impulsos.
  • Desarrollo del comportamiento cooperativo.
  • Fomenta la responsabilidad.

Efectos funcionales:

  • Estimulación de los sistemas circulatorio, respiratorio y digestivo.
  • Estimulación del buen dormir.

Sobre sus muchas e interesantes aristas, Revista Somos conversó con Daniela Acuña:

– ¿Cómo llegaste a la terapia con caballos?

– Conocí la cabalgata terapéutica el año 2008 a través de la Fundación Granja Terapéutica Caracol, entidad que realiza un trabajo reparatorio con personas en situación de vulneración de derechos. A partir de ese momento inicié mi formación.

Desde chica fui muy cercana a los animales. Si bien en mi adolescencia practiqué equitación y tenía un vínculo y manejo básico del caballo, fue al conocer lo que hacía la Fundación cuando surgió en mí el profundo deseo de formarme en cabalgata. Comencé a tomar cursos de hipoterapia y doma de caballos; éstos fueron conocimientos esenciales para formarme como facilitadora en cabalgata terapéutica.

Trabajé en la Fundación Caracol, el primer tiempo como ayudante; luego, pasé a ser terapeuta. Durante tres años acompañé a niñas de entre 6 y 18 años en proyectos del Sename, trabajé también con la Junji y con adultos mayores en un proyecto con la Municipalidad de Providencia.

Al ver los cambios que el contacto con los caballos generaba en las personas que visitaban la Granja, me decidí a profundizar aún más mi formación; entonces, comencé a trabajar de forma particular. Partí en el año 2012, y actualmente atiendo en dos centros ecuestres.

– ¿Cuáles son las diferencias entre la hipoterapia y la cabalgata terapéutica?

– La hipoterapia se vincula al ámbito de la kinesiología clínica, se enfoca en el tratamiento de problemas físicos y/o neurológicos; el paciente recibe pasivamente la acción del caballo, que produce sanación por sí misma. Su campo de acción se centra en lo físico-motor.

La cabalgata terapéutica trabaja también con el cuerpo emocional; aquí el paciente tiene una función mucho más activa, aprendiendo a vincularse y a tomar control del equino.

Ambas traen beneficios indiscutibles, pero nuestra disciplina se sustenta en los postulados de la antroposofía (base también de la pedagogía Waldorf), y la consideramos una terapia complementaria, de manera que hay un equipo atrás.

Casi siempre trabajamos en conjunto con pediatras, psicólogos, psicopedagogos, educadores y los padres, evaluando periódicamente los procesos.

El trabajo con los caballos, al aire libre, nos vuelve a conectar con los ritmos naturales. (Fotografía: Lorena Burgos)
El trabajo con los caballos, al aire libre, nos vuelve a conectar con los ritmos naturales. (Fotografía: Lorena Burgos)

Vínculos sanadores

– ¿Sirve cualquier caballo o tiene que tener características especiales?

Fundación Granja Educativa Terapéutica Caracol

La Fundación es una organización sin fines de lucro creada en el año 2006 con el objetivo de promover el desarrollo de personas, familias, grupos y comunidades que viven en condiciones de pobreza, marginalidad y discriminación.

Parte importante del trabajo se realiza a través de la cabalgata terapéutica, poniendo esta herramienta a disposición de personas que habitualmente no tienen los recursos para pagarla.

Actualmente la Fundación se encuentra sin actividades por falta de financiamiento.

Para más información y para realizar aportes se puede acceder al sitio web: http://www.granjacaracol.cl/

– Tiene que ser un caballo sano y predecible, que viva en buenas condiciones. Los caballos son animales gregarios, de manada; entonces, el vivir de esta manera, en constante contacto con otros caballos, en grandes espacios donde puedan relacionarse entre sí y moverse libremente, los hace tener una actitud más sana, relajada y confiada frente al ser humano.

 

El poco estímulo del caballo y la falta de interacción con sus pares inhibe su forma natural de ser; entonces, estos caballos viven estresados, y desarrollan perturbaciones…, no son caballos sanos.

Para mí es muy importante la salud del caballo, ya que él es quien hace la mayor parte del trabajo terapéutico en la relación con el paciente. Es indispensable que los caballos estén en buenas condiciones. En el centro Equilibre, por ejemplo, los caballos viven en tres grandes corrales, en manada, con su propia jerarquía; son animales que claramente tienen una actitud más relajada, son más sanos, porque están al aire libre, en espacios más grandes

– ¿A quiénes les sirve la cabalgata terapéutica?

– Yo trabajo principalmente con niños y niñas desde los 3 años de edad que han sido diagnosticados con trastornos hipercinéticos, como el déficit atencional, con problemas frente a la autoridad, inseguros, con miedos frente a las nuevas experiencias, o simplemente como un acompañamiento frente a alguna situación particular que estén atravesando.

Este último tiempo he comenzado a trabajar con adultos, y la experiencia ha sido muy buena. Con ellos también se puede trabajar desde el piso, con pies a tierra, ya que desde ahí se trabajan otro tipo de capacidades.

En este trabajo, el caballo es el terapeuta, el que nos enseña. Yo me considero una facilitadora, un puente entre el caballo y el jinete para que, entre ellos, vayan construyendo su propio vínculo. Los caballos son animales muy sensibles y perceptivos, por ello es fundamental saber leerlos, comunicarse y entenderse con ellos. No usan máscaras, se muestran tal cual son; es por esto que nos espejan, nos perciben íntegramente, y si no nos creen, se rebelan.

En niños muy pequeños hay primero un trabajo de acercamiento sensorial. (Fotografía: Lorena Burgos)
En niños muy pequeños hay primero un trabajo de acercamiento sensorial. (Fotografía: Lorena Burgos)

– Desde esa perspectiva toma mucha importancia la salud de los caballos que mencionabas anteriormente…

– Sí, aunque no solo la salud del caballo, el entorno también es muy importante. Si estamos trabajando terapéuticamente, el entorno en que uno trabaja tiene que estar cuidado.

En este mundo urbanizado olvidamos los ritmos de la naturaleza, vivimos desvinculados. Entonces, el trabajo con los caballos, al aire libre, te vuelve a conectar con los ritmos naturales. La cabalgata terapéutica es una praxis del ritmo y del calor. El caballo, su marcha y los movimientos que induce son ritmos de contacto con la tierra y con la propia vitalidad.

Daniela Acuña (a la izquierda) acompaña a un pequeño jinete en un ejercicio de confianza y seguridad. (Fotografía: Lorena Burgos)
Daniela Acuña (a la izquierda) acompaña a un pequeño jinete en un ejercicio de confianza y seguridad. (Fotografía: Lorena Burgos)

Tomar el control

– ¿Cómo es el proceso terapéutico de la cabalgata?

– Las personas llegan, generalmente derivadas por pediatras, psicólogos o psiquiatras. Primero realizo una entrevista para conocer la biografía del paciente y los motivos de su derivación. Luego, iniciamos las sesiones, que tienen una duración de media hora en general.

Centro de Hipoterapia de la Municipalidad de La Granja

En la comuna de La Granja, Santiago, existe el primer Centro Municipal de Hipoterapia, que atiende a niños y niñas con parálisis cerebral y otras discapacidades, empleando el trabajo con caballos como método terapéutico, atendiendo a pacientes de escuelas especiales de la comuna.

Más información: [email protected]
http://daniela.omwp.cl/otros/hipoterapia/

Trabajamos en un espacio circular, un ayudante lleva al caballo a la cuerda y yo me ubico al lado del paciente-jinete. Los motivos de cada persona son diferentes, entonces todos los procesos son distintos; finalmente la idea es avanzar en niveles progresivos de compenetración con el caballo y eso se hace generando un vínculo con él.

En niños muy pequeños, por ejemplo, hay primero un trabajo de acercamiento sensorial. La cabalgata terapéutica se trata de generar vínculos, uno ayuda en esa relación por tu conocimiento frente al caballo y la terapia.

A medida que avanza el trabajo, esta cercanía inicial va dando paso a un espacio de mucha más independencia del jinete respecto al facilitador, mayor control y manejo del caballo y también de sí mismos.

Tomar las riendas del caballo es como tomar las riendas de la propia vida; los jinetes aprenden que la voluntad que ponen es absolutamente recibida por el caballo, porque el animal es receptivo, el caballo no nos juzga, solo nos lee. Antes de que tú te acerques el caballo ya te observó, está absolutamente abierto y te espeja.

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Entonces, si tú tienes la fuerza y la voluntad de guiar al caballo, él te va a obedecer. Si a ti te falta voluntad, el caballo no te va a creer. Es un animal terapéutico porque nos muestra hasta dónde llegan nuestros propios límites, hasta dónde tenemos que tener más fuerza, más voluntad, más decisión. El caballo nos responde constantemente.

El caballo, como es un animal gregario, siempre va a buscar a quién seguir, y si uno se comunica con el caballo desde una fuerza -pero no de imponerse y doblegarlo, no la doma bruta-, si te siente fuerte y decidido, el caballo se va a sentir completamente tranquilo y confiado. Los caballos generalmente van a buscar a quién seguir.

(Fotografía: Lorena Burgos)
(Fotografía: Lorena Burgos)

– ¿Cuánto tiempo dura la terapia?

– Yo trabajo una vez por semana, pero dependiendo de las necesidades de la persona se pueden realizar dos. Son 12 sesiones mínimo (que se traducen normalmente en 3 meses) para ver algún tipo de resultado. Luego de ese período, se puede evaluar el proceso y se ve si es necesario continuar, o parar o tomar un receso.

– ¿Qué resultados se puede esperar?

– Los resultados dependerán de la persona, pero en general son muchos los beneficios que nos entrega el contacto con los caballos, desde lo físico; una mejor postura, equilibrio, seguridad corporal y motriz. Pero los efectos más importantes se aprecian en lo anímico: se potencian los aspectos saludables de la personalidad, mayor sensación de seguridad, disminución de síntomas ansiosos o fóbicos. Mejora la socialización y se equilibra el estado de ánimo. (Ver recuadro sobre resultados)

– ¿El precio es accesible para todo el mundo?

Contacto y más información:
Daniela Acuña, Cabalgata Terapéutica
Fono: (+569) 9321 8511
[email protected]
www.acaballo.cl

– No es asequible para todo el mundo, los costos en mantenimiento óptimo del caballo son altos; yo trabajo al menos con un paciente becado constantemente. El trabajo que se realizaba en la Fundación Caracol permitía que personas vulneradas en sus derechos y de escasos recursos económicos accedieran a este tipo de terapia; actualmente ya no es posible porque no se cuenta con financiamiento. (Ver recuadro de Centro de Hipoterapia de La Granja)

– En lo personal, ¿qué significado tiene para ti este trabajo?

– Siempre he considerado a los caballos como maestros, y desde que conocí esta forma de trabajar con ellos supe que esto era lo que quería hacer. Me mantengo en constante formación, uno nunca termina de aprender, ni ellos de enseñarte. El estar cerca de los caballos ha despertado procesos sanadores en mi propia biografía. Los caballos no juzgan, no portan máscaras y nos recuerdan volver a lo simple. 

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